Las bolsas europeas caen en estos momentos un 2 %...en aplicaciones el S&P se deja un 1 %.
Vemos riesgo país al alza en Europa (296 pb el bono-bund) con la rentabilidad del treasury 10 años en 2.0 %.
Crudo a la baja hasta 101.32 $ barril...mayor aversión al riesgo.
Pero el EUR sube hasta niveles de 1.2911 USD, una figura por encima de los niveles mínimos de ayer.
Detrás de la caída de los mercados está la combinación de tres factores: elevados beneficios acumulados, datos económicos débiles en China y aceptación de que el siguiente movimiento de la Fed será reducir la compra de activos. El impacto del primer factor en el USD es incierto; el impacto del segundo no debería ser negativo; en teoría, el impacto del último debería ser positivo (especialmente cuando en Europa comienza el debate sobre la utilización de QE). Y sin embargo del USD se deprecia.
Hasta el momento he argumentado a favor del EUR: 1. mejora en el riesgo país; 2. expectativas sobre mejora económica; 3. expectativas de mayor integración europea; 4. expectativas del ECB comprando activos y/o otras medidas expansivas. En el fondo, entrada de dinero desde el exterior en busca de rentabilidad y soporte implícito/explicito desde el ECB. Son dos razones poderosas que no van a desaparecer a corto plazo. Pero, en mi opinión, que pueden quedar supeditadas a otros factores como el cambio de sesgo (¿voy muy rápido?) de la Fed o la mejora de las perspectivas macro. Efecto liquidez en el primer caso y efecto rentabilidad en el segundo. Sobre esto me ha apoyado para defender una caída adicional del EUR, no tanto un desplome como un nuevo rango a vigilar por debajo del reciente entre 1.25/1.28 USD.
Y sin embargo, el EUR ha aguantado bien el suelo de 1.28 USD en las últimas horas.
La situación de la zona EUR (económica y financiera) cada vez se parece más al periodo que arrastra Japón desde hace una década. Y en este periodo la moneda se ha apreciado de forma nominal para compensar su depreciación real. ¿Puede ocurrir lo mismo en el caso del EUR?. No lo creo. Por de pronto, me cuesta mucho hablar de deflación en Europa. Además, tampoco veo fácil a corto plazo que el ECB se embarque en un programa de compra de deuda sin contrapartidas. Por último, sigo viendo riesgos derivados de la integración y potenciales shocks de credibilidad en el Proyecto Europeo.
José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España
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