Sábado, 20 Octubre 2018

Apertura de Wall Street. El mercado de deuda avisa del peligro de subidas bruscas en las rentabilidades

Se espera una apertura bajista en Wall Street como pausa a la espera de la temporada de resultados pero al mismo tiempo como preocupación sobre la financiación de la reforma fiscal si se empieza a tener menos demanda de EEUU.

Si estábamos tan tranquilos esperando al comienzo de la temporada de resultados a finales de esta semana con las cifras que deben ofrecer los bancos, con especial atención a cuáles son las consecuencias en cuanto a provisiones de pérdidas por el impacto inicial de la reforma fiscal, se nos cruza otro evento de mucho más calado en nuestro camino.

Se trata del mercado de deuda y de unas implicaciones políticas y geoestratégicas que van a tener muchísima repercusión de ahora en adelante, ya que estamos en un momento en donde todo mundo está esperando más subidas de tipos de interés con la finalización de los programas cuantitativos en Europa, por ejemplo.

El primero en levantar la liebre ha sido el Banco de Japón en donde dice que va a, o está pensando, en reducir la compra de deuda. Cuando un banco central habla de hacer eso significa que se retira parte de una gran mano compradora que tiene bajo control los tipos de interés en el mercado secundario. Con esto, los bonos han empezado a descender descontando esa falta de fuerza compradora, lo que significa una disminución de los precios que lleva consigo asociada una subida de los tipos de interés. Al encarecerse el mercado de deuda de un país, su moneda aumenta de precio, lo que en el mercado de divisas está generando descensos en el dólar.

Como consecuencia de lo anterior, el euro se está revalorizando a buena velocidad, lo que implica presión bajista para las exportadoras y, en cierto sentido, presión general para todo el mundo porque los servicios europeos comprados desde el exterior, incluidos los bienes, se encarecen, por lo que es negativo para prácticamente todo el mundo.

Lo peligroso ahora viene en el comentario de China. Ya saben que Donald Trump tiene una especial guerra abierta con todo el mundo y con China no lo es menos, a los que acusa de manipular la moneda para facilitar tratos económicos con ellos, como si no hubiese sido precisamente ése el resultado de los programas cuantitativos de la Reserva Federal. Pues bien, los chinos, al ser conscientes de esa pelea en cuanto a tratados de comercio, relaciones comerciales, protestas a la Organización Mundial de Comercio, etcétera, dicen que van a replantearse la compra de deuda norteamericana poniendo como excusa los niveles de reservas de divisas o la existencia de mejores activos más seguros o rentables.

Aquí es donde hay que hacer un alto para explicar esta situación que hace que todos los países en realidad estén interconectados, estén peleados o no. Recordemos que China y Japón son países con superávit comercial. Estados Unidos tiene déficit comercial, lo que significa que Estados Unidos compran más de lo que vende al exterior y los otros dos países son justo lo contrario. Si nosotros somos una tienda que vende productos de China y de Japón dentro de Estados Unidos, estamos en la obligación de vender nuestros dólares para comprar productos en China y Japón, lo que significa comprar yuanes y yenes. Si todas las tiendas del mundo hacen exactamente lo mismo, tenemos una situación generalizada en donde se vende moneda local para comprar yuanes y yenes. Esto significa que tanto China como Japón tienen una presión alcista sobre su moneda que puede dañar las exportaciones si exceden niveles adecuados. Para ello, tanto el Gobierno como los bancos centrales, lo que intentan es controlar el precio de la moneda vendiendo a su vez moneda local y comprando la moneda de donde vienen esas peticiones de bienes, comprando dólares o cualquier otra moneda. La cuestión es que una vez que tienes las reservas de divisas más o menos a un nivel alto, lo que buscas es seguir comprando activos en esas monedas extranjeras pero con cierta garantía de que se puede recuperar, y si se saca algo de rentabilidad, pues mejor. Estos activos necesarios en moneda extranjera suelen ser deuda del país, por lo que las relaciones comerciales con países con superávit suelen acabar haciendo que sean los que financien la deuda pública del país donde se compra el producto. La cuestión es que ahora mismo tenemos una reforma fiscal en Estados Unidos que genera un aumento de déficit que se quiere cubrir con nuevo aumento de deuda. Si China quiere reducir la compra de deuda, debemos contar con una mano compradora más débil a la hora de colocar ese nuevo endeudamiento, lo que está generando una disminución de los precios en Estados Unidos y subida de tipos de interés, aparte de poner encima de la mesa que no puedes crearte enemigos que puedan poner en peligro el endeudamiento de tu país. Este efecto y duda económica es el que no hace que el Dólar se refuerce por la subida de tipos en el secundario.

Si a lo anterior le unimos ese comentario de presidentes de la Reserva Federal regionales donde esperaba cuatro subidas de tipos de interés en 2018, una más de lo que el mercado tiene asumido y además oficialmente comunicado por la Reserva Federal, estamos hablando de que existe la posibilidad de ver subidas de tipos por encima de lo esperado, lo que supone principalmente el mayor enemigo que tenemos en 2018.

Hoy en el plano económico no tenemos demasiado, unos precios de exportación del mes de diciembre que descienden -0,1%, mucho peor de lo esperado que era un incremento del 0,3%, pero en términos anuales en 2017 hemos creció el 3%, lo que supone un aumento realmente importante no vistos seis años.

Esto no queda aquí, porque 30 minutos después de la apertura tendremos los inventarios mayoristas y lo más importante del día, en este plano, los inventarios de crudo semanales ya que el Instituto API ha predicho un descenso de la reservas superior a 11 millones de barriles.

En otro plano, muy interesante lo que está pasando con Kodak, ya que su valor se ha disparado en bolsa en cuanto ha dicho que va a poner en marcha una iniciativa basada en Blockchain para cubrir algunas transacciones y además una Criptomoneda propia. No ha escogido Bitcoin, porque lo valioso es la tecnología, no la moneda. Esto sigue subrayando que el valor es cero.

Por otro lado las tecnológicas están muy emboca hoy en día porque se ha presentado en el CES las últimas tecnologías y los fabricantes de chips están muy tocados por los fallos que están planeando los microprocesadores creados en los últimos años. La cuestión es que si para poder arreglar ese problema de seguridad hay que asumir bajadas de rendimiento realmente importantes, hay que estar preparados porque la oleada de demandas que van a aparecer será realmente importante porque todo el mundo ha pagado un determinado precio por un determinado rendimiento que no es real, así que mucho cuidado porque puede haber provisiones para pérdidas y litigios muy parecidas a las de algunos casos en el sistema bancario.

En el plano técnico, mucha atención al movimiento de ayer en donde casi todos los índices cerraron lejos de máximos, dejando karakasas en el NYSE, en el SP 500 y en el Dow Jones de transportes. Esta figura, mucho cuidado si acabamos hoy dejando una vela de venta porque hablaríamos de cierta pausa a la espera del veredicto del comienzo de la temporada de resultados.

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Luis Javier Diez.