Lunes, 17 Diciembre 2018

Apertura de Wall Street. Otra vez la atención está en los datos macro y divisas

Se espera una apertura en Estados Unidos con un intento alcista por la debilidad del dólar pero compensado por datos macroeconómicos un poco peores de lo esperado y con los ojos puestos en el comienzo de la temporada de resultados mañana.

Mañana ya comenzamos la temporada de resultados con las cifras de los bancos, pero seguimos metidos en una situación en donde la atención está fuera, así que no tenemos ni un segundo de respiro. Hoy tenemos una mezcla casi a partes iguales entre las consecuencias de las noticias de ayer relacionadas con el mercado de deuda y los datos macro junto con la lectura de las actas del última reunión del Banco Central Europeo.

Primero, las consecuencias del día de ayer. Recuerden que aparecieron informaciones acerca de que China estaba tomando cierta represalia contra Donald Trump diciendo que había mejores activos en los que invertir que no fuesen deuda norteamericana. En un momento en donde la reforma fiscal aumenta el déficit y necesita ser cubierta con un aumento de deuda, que una de las manos verdaderamente poderosas que compra deuda de Estados Unidos para poder estabilizar su moneda en el los intercambios de bienes, diga que no está interesado, pues es un palo lo suficientemente grande como para haber provocado una subida de tipos y bastante miedo en todos los inversores, porque vino detrás de un comentario del Banco de Japón que también estaba aflojando la compra de su propia deuda. En general, se exacerbó todavía más el miedo a que en 2018 sea el momento de ver subidas y repuntes de tipos de interés y además movimientos alcistas de rentabilidades en el mercado secundario.

China ha salido al paso diciendo que no se sabe de dónde ha salido esa información o que a lo mejor se interpretado mal algún comentario, pero se atreven a decir que son noticias falsas. En un momento en donde las noticias falsas nos están moviendo a todos en todas partes, alguno con bastante guasa ha dicho que a lo mejor era un movimiento de Rusia para poder calcular exactamente qué hay que decir para provocar un determinado efecto.

Lo anterior ha generado nueva fortaleza del dólar e intranquilidad en las exportadoras europeas. Sin embargo, hoy ahora mismo volvemos otra vez a ver fuertes repuntes del euro y debilidad del dólar por otra combinación de factores:

Hemos conocido las actas del última reunión del Banco Central Europeo en donde se reafirma que la inflación va camino del objetivo establecido por el Consejo de Gobierno y además subrayan la fortaleza de la economía, por lo que dicen que en poco tiempo podrían mover su objetivo de tipos de interés y a todo el mundo ha sonado que al final del programa cuantitativo ya estaríamos hablando de subir los tipos. Con esto, el euro ha repuntado fuertemente al alza, lo que le sienta muy bien al sector bancario europeo, también de rebote debería ser bueno para el sector norteamericano, pero está sentando como una patada en el estómago a las exportadoras. Resultado: el diferencial entre el índice alemán y el español se reduce.

El segundo factor: hemos conocido datos macroeconómicos de Estados Unidos y no han gustado porque los precios de producción industrial en vez de subir el 0,2% descienden el -0,1% y en vez de acelerar al 3% desaceleran hasta el 2,6%. Además las peticiones de desempleo semanales en vez de descender aumentan y se colocan en máximos de cuatro meses. De momento siguen estando por debajo de los 300.000 pero están en 261 1000, así que todo lo que sea crecer va a poner nervioso a todo el mundo porque una de las primeras cosas que se suele ver cuando estamos metidos en un ciclo de subidas de tipos de interés, es que las peticiones de desempleo semanales aumentan. El resultado: todavía más debilidad del dólar, más fortaleza del euro y más problemas para las exportadoras en Europa, etcétera.

Hay una segunda derivada, y es que cuanto más débil es el dólar, más apoyadas están las materias primas, así que el sector de materiales y el de energía están apoyados dentro del SP 500. Precisamente, fortaleza en el sector bancario, por el entorno económico, y además un crudo que ya está por encima de los 64 $, hace que el sector petrolero se añada a las fortalezas, uno de los factores que todo el mundo piensa que va a ser definitivo en el 2018.

Siguen apareciendo resultados por aquí y por allá y hay uno importante, una constructora que está animando mucho todo el sector al decir que ve en buena forma al sector inmobiliario 2018:

- KB Homes presentó ayer tras el cierre unos resultados con unos beneficios de 0,84 $, subiendo desde los 0,4 $ del año pasado. Estas cifras son muy superiores a los 0,77 $ esperados.

Con respecto a las ventas, suben casi el 19% hasta los 1400 millones de dólares, por encima de los 1250 esperados.

Punto importante para la economía de Estados Unidos su comentario acerca de que es optimista sobre la demanda en el mercado inmobiliario este año por las buenas condiciones de la economía.

- Delta Air Lines presentó no resultados por acción de 0,8 $, bajando desde los 0,84 $ del mismo período del año pasado. Ajustados son 0,96 $, subiendo desde los 0,89 $ esperados.

Las ventas ascienden de 9460 millones de dólares hasta los 10.250,120 millones por encima de lo esperado.

También reconoce que tiene un impacto negativo en el último trimestre por la reforma fiscal, en este caso unas pérdidas de 150 millones de dólares.

Con respecto a las previsiones, para el primer trimestre espera unos beneficios por acción que se mueven en una horquilla que va de 0,6 $ a 0,8 $ y unas ventas que deberían subir en una horquilla que va desde los 2,5% hasta el 4,5%. De momento el mercado está recompensando con incrementos superiores al 3% en el fuera de horas.

En el apartado técnico, fíjense a días que estamos por debajo de los máximos del año, donde dejamos algunas karakasas invertidas que marcan esa pausa que se sospecha necesaria hasta el comienzo de la temporada de resultados.

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Luis Javier Diez.