Lunes, 15 Octubre 2018

Apertura en Wall Street. Miedo a que la volatilidad saque dinero del mercado

Se espera una apertura negativa en Estados Unidos en donde hoy se van a poner encima de la mesa varias preguntas fundamentales porque los desplomes de estos días están haciendo que más de uno se interrogue acerca de lo que puede significar esto para el devenir de los mercados.

Primero de todo, debemos recordar que toda la preocupación ha venido por las muestras continuadas de que la presión sobre la inflación siguen creciendo y todo comenzó con el fuerte aumento en términos interanuales del salario medio de los trabajadores en el dato de creación de empleo de Estados Unidos del mes de enero que conocimos el viernes pasado. También, hay que recordar que ha cambiado la presidencia de la Reserva Federal y ya tenemos dentro a un hombre de Donald Trump.

Sobre la base anterior, hemos tenido fuertes desplomes que han hecho que todo el mundo se ponga a pensar en los motivos, y es inevitable que nos vuelva a la mente algunos comentarios de bancos de inversión importantes que se realizaron a finales del año pasado en donde se avisaba por ejemplo de que no se veía las tecnológicas como un sector ganador en 2018 porque afrontaban más regulación y eso haría que su crecimiento se viese acotado. Con esto, recordando que varias tecnológicas están apostando por productos que ayuden a la minería de criptomomedas, tampoco podemos desligar el futuro de algunas tecnológicas con el descalabro que está sufriendo Bitcoin, acechado desde todas partes con una regulación que puede eliminar su existencia como el fenómeno de moda.

Un nexo en común de todo el punto anterior es el resurgir de la volatilidad, que es precisamente donde se está focalizando toda la preocupación. Durante el día de hoy han empezado a aparecer comentarios de bancos importantes diciendo que casi se quedaron sin liquidez en el día de ayer con ese fuerte desplome de Estados Unidos y la activa participación del trading algorítmico en esas bajadas. El problema de todo esto reside precisamente en la combinación de un fuerte resurgir de la volatilidad junto con una apuesta demasiado fuerte por la gestión pasiva y también por el papel en dicha gestión pasiva de los fondos cotizados. Desde hace meses se sigue levantando la voz acerca del peligro que tienen precisamente los ETF, ya que vender el ETF exige que haya ventas en el mercado secundario, por lo que en cierto sentido muchas personas que han apostado por este instrumento se van a encontrar conque a la hora de vender van a tener más pérdidas todavía porque necesitan dar un paso más que si hubieran comprado las acciones directamente. Cuando todo ese dinero que está metido a los ETFs toque de verdad el mercado secundario, los problemas pueden ser mayores. El aumento de volatilidad puede asustar todavía más a los inversores y alejarles del mercado una buena temporada, lo que podría provocar que en cuanto se recupere un poco la serenidad, el dinero no entre de manera tan fácil como en períodos anteriores, precisamente por el miedo a estos cambios tan terroríficos.

Si bien la Reserva Federal hace semanas que lleva diciendo que el mercado no está oyendo el mensaje de la Reserva Federal subiendo los tipos de interés o los comentarios con respecto a la inflación, ahora es la propia Reserva Federal la que está intentando verter comentarios al mercado para intentar tranquilizar el miedo que se tiene a la inflación. Es precisamente Bullard el que acaba de decir que un mayor crecimiento del empleo no parece que se vaya a traducir directamente en una inflación excesivamente alta y que en realidad la política sobre tipos de interés de la Reserva Federal está cerca de la neutralidad a día de hoy. Con respecto a la reforma fiscal, uno de los factores para pensar en una mayor inflación, dice que puede haber una cierta potenciación de la inversión precisamente pensando en esos recortes fiscales, pero que en realidad la economía parece que se está relajando un poco.

En datos macroeconómicos, tenemos poca cosa, salvo el déficit comercial del mes de diciembre que hace que se cumpla ya un año del mandato de Donald Trump y además éste se dispara a máximos de nueve años. Por lo tanto, hasta cierto punto es normal que vayan buscando guerras comerciales en todos los acuerdos disponibles precisamente para facilitar que ese déficit comercial se reduzca favoreciendo sus exportaciones o bien reducir sus importaciones porque los productos se crean directamente dentro de Estados Unidos.

Por otro lado, el mercado de deuda está siendo vigilado muy de cerca porque ayer tuvimos subastas a tres y seis meses en donde a tres meses el mercado ya ha descontado una subida de tipos de interés hasta el 1,5% en la próxima reunión del mes de marzo. Hoy tenemos subasta a un mes y a tres años, así que todo el mundo sigue mirando con lupa todos los resultados para ver si se sigue buscando un aumento de la curva de tipos como ha estado pasando desde el 1 de diciembre de 2017, por medio de subida de tipos de interés en todas las subastas.

En otro orden de cosas, la temporada de resultados sigue su curso y el más importante que hemos conocido es:

- General Motors presenta resultados de pérdidas de -3,65$ cuando el año pasado tuvo beneficios de 1,19$. Ajustados con beneficios de 1,65$, mejor que los 1,34$ esperados.

Las ventas bajan de rozar los 40.000 millones de dólares a 37.720, mejor de lo esperado que era estar por debajo de los 37.000.

Se vendieron 8,9 millones de unidades en 2017, una mejora del 0,8%.

En el apartado técnico, todo el mundo sigue a la espera porque si se fijan en el gráfico a días adjunto, podrán ver que el que primero que avisó de los problemas por el Dow Jones de transportes porque abrió por debajo de la media de 50 sesiones. En el momento en el que este índice se dio la vuelta, todo el mundo empezó a tener problemas y seguidamente fue el NYSE en perder dicha zona, lo que acabó arrastrando a todos a la baja. Ahora la espera está situada en la sobreventa para ver si se nos ayuda a buscar algo de estabilidad, pero como hemos comentado antes, el aumento de volatilidad puede provocar salidas de personas que confiaban en una tendencia alcista mucho más tranquila y duradera, por lo que el miedo a mayor volatilidad puede crear problemas de medio plazo en el mercado.

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Luis Javier Diez.