Miércoles, 19 Diciembre 2018

Apertura en Wall Street. Las consecuencias a una guerra comercial total, nueva presión bajista para el mercado

Se espera una apertura bajista en Wall Street con el miedo en el cuerpo por las consecuencias de una guerra comercial a todos los niveles que amenaza con cortar la mejora mundial de la economía.

Si uno mira el comportamiento de los mercados en las últimas sesiones, y mira las cifras del nocturno, parece que estamos en una traca de las fallas de Valencia. Ahora mismo falta el estruendo final que está a cargo de las declaraciones de Donald Trump. Ya se han anunciado aranceles para algunas materias primas y después del desplome que tuvimos en los mercados en el día de ayer, hoy va, sin pudor alguno, y dice por Twitter que a veces las guerras comerciales son buenas y son fáciles de ganar.

En fin, todo parece que está provocado por un comportamiento de la economía muy fuerte y lo que quiere buscar es utilizar esa fortaleza para presionar al resto para que, en su opinión, los acuerdos comerciales salgan positivos para Estados Unidos. Los comentarios y el anunció de esos aranceles han despertado recelo mundial y todos los países han dicho que contraatacarán, por lo que encima de la mesa ya está servida una guerra comercial que tiene toda la pinta de hacer reducir la economía mundial, justo cuando menos se necesita que vayan contra ella.

Nadie sabe lo que puede pasar, como tampoco nadie sabe lo que puede pasar este fin de semana con las elecciones en Italia, con esa votación del S P.D.para la reedición de la gran coalición y tampoco con estas nuevas tensiones en el divorcio de Reino Unido con la Unión Europea, que apunta a que no haya un acuerdo.

Total, que se acumulan los momentos de incertidumbre, presiones alcistas para la volatilidad, y más peso para que sea un poco más inalcanzable la zona de máximos de este año.

En el aspecto técnico, si miramos al gráfico a días, podemos observar que las envolventes bajistas de los máximos de este rebote han sido prodigiosas a la hora de decirnos que ese acercaban los problemas. Ahora, todos los ojos están puestos en la zona de mínimos de este año, donde tenemos muestras de interés comprador que ya quedaron en el olvido, y ver el comportamiento según nos vayamos acercando a la media de 200 sesiones.

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Los ojos van a seguir estando en el comportamiento de toda la industria, que es la que más va a recibir el golpe con un encarecimiento de los costes operativos y un dilema que va a tener repercusiones cualquier opción que tomen, encarecimiento de los costes por un lado y reducción de los beneficios, o incrementar los precios y así que haya menos ventas, por lo que el daño es seguro.

Evidentemente, tras una racha importante de descensos, hay muchos ojos esperando un rebote, pero el nocturno no apunta precisamente eso en el primer segundo de apertura. La sobreventa está encima de la mesa y todo el mundo busca zonas de referencia, pero una guerra comercial es un evento extraordinariamente importante que ha traído consecuencias graves en el pasado, por lo que las ganas de buscar un rebote nos las tenemos que guardar en el bolsillo interior de la chaqueta porque el mercado muerde de verdad.

Ayer tuvimos buenos datos macroeconómicos, cosa que hizo aumentar todavía más la cierta indignación del mercado porque apoyaban los comentarios del nuevo presidente de la Reserva Federal diciendo que estaba convencido de que la fortaleza de la economía al final aceleraría la inflación, cosa que intentó ayer matizar, pero no lo consiguió porque los datos macroeconómicos le dieron a razón.

Hoy andamos escasos de datos económicos y el más importante será la lectura final de la confianza del consumidor creado por la Universidad de Michigan. Evidentemente, necesitamos que esté lo más alto posible para confiar en el consumo interno, pero el desarrollo de los acontecimientos y los desplomes de los mercados de riesgo, seguramente tendrán algún tipo de reflejo próximamente en estas lecturas.

La temporada de resultados sigue su curso y estamos metidos en pleno movimiento de las minoristas. Hoy hemos conocido:

- GAP presentó ayer tras el cierre unos beneficios de 0,52 dólares. Bajando desde los 0,55 $ del año pasado. Ajustados son 0,61 $, por encima de los 0,59 $ esperados.

Las ventas alcanzan los 4.800 millones de dólares, un incremento del 8%. Por encima de lo esperado. En centros con más de un año el incremento es del 5%.

Para 2018 los beneficios por acción van a estar entre 2,55 dólares de mínimo y el 2,7 $ de máximo, muy por encima de lo esperado por el mercado.

- JC Penney presenta resultados con unos beneficios de 0,81 $, subiendo desde los 0,61 $ del año pasado. Ajustados son 0,57 $, mejores que los 0,40 $ esperados.

Las ventas suben de 3960 millones de dólares hasta los 4030, por debajo de lo esperado y las ventas en centros con más de un año mejoran el 2,6%, tampoco llegando a lo esperado.

Con respecto a las previsiones, en 2018 espera unas ventas en centros con más de un año en la parte más optimista de un crecimiento del 2% y la más pesimista no hay cambio alguno, más o menos lo esperado. Con respecto a los beneficios por acción ajustados, la horquilla también está dentro de lo esperado.

Luis Javier Diez.