Lunes, 10 Diciembre 2018

Apertura de Wall Street. Los resultados empresariales siguen siendo protagonistas

Se espera una apertura al alza en Estados Unidos ya que el ariete político queda eclipsado por los resultados empresariales que son, hasta cierto punto positivos, pero no hay que quitar el ojo a la presión bajista que ejerce IBM, que puede ser muy importante y lastrar el intento alcista.

Otro día en donde no tenemos ningún exabrupto mediático en contra de nadie por parte de ninguna de las partes, desde Siria, Arabia Saudita, Rusia, Irán o Estados Unidos. Esto significa que toda la tensión geopolítica se mantiene en un segundo plano y se deja que el mercado se pueda entretener con otros aspectos importantes como por ejemplo la temporada de resultados que sigue su curso.

Precisamente, es la protagonista total porque hemos conocido algunos antes de la apertura y otros tras el cierre de ayer, y son precisamente los de ayer nos que nos están dando un quebradero de cabeza. En concreto los de IBM que va a ser el peso negativo más importante sobre el sector tecnológico y algunos índices grandes. Veamos las cifras:

- IBM presentó ayer unos resultados que no han gustado absolutamente nada porque la paciencia de los inversores está empezando a desaparecer porque el crecimiento de verdad, el que debe dar un nuevo empujón a la compañía, no acaba de aparecer ni a tiros.

Ayer tras el cierre de presentó unos beneficios por acción de 1,82 dólares, bajando desde los 1,86 dólares del año pasado. Ajustados son 2,45 $, mejor de lo esperado que eran 2,42 $.

Las ventas pasan de 18.160 millones de dólares hasta los 19.070, bastante por encima de lo esperado.

Pensando fríamente lo anterior, parece que todo es positivo, ¿verdad?. Pues va a ser que no porque hay un impacto positivo por impuestos en el trimestre de 817 millones de dólares, lo que cambia la percepción de los resultados.

Además tampoco hay buenas perspectivas para el segundo trimestre, porque los analistas creen que el repunte de algunas ventas en nuevos productos no están apoyados por el ciclo de negocio propio de esos productos, así que no ponen buena cara a las previsiones del segundo trimestre.

- Morgan Stanley presenta resultados de +1,45$, subiendo desde el 1$ del año pasado. por encima de los 1,25$ esperados.

Las ventas mejoran hasta los 11.080 millones desde los 9.750 del  año pasado, peor de lo esperado que era superar los 11.350.

- Abbott Labs presentó resultados del primer trimestre con unos beneficios por acción de 0,23 $, bajando desde los 0,24 $ del año pasado.  Ajustados son 0,59 $, mejores de lo esperado que eran 0,58 $.

Las ventas alcanzan los 7390 millones de dólares, un incremento superior al 16,5%, también mejores de lo esperado.

Las perspectivas de beneficios ajustados por acción del segundo trimestre están en lo esperado y reafirma sus perspectivas para todo 2018.

Está teniendo bastante volatilidad y la primera reacción fue positiva pero después se ha puesto a descender cerca del -2%.

El único dato económico que hemos conocido es el semanal de la situación del mercado hipotecario en donde otra semana más hemos tenido estabilidad en los tipos hipotecarios ya sido aprovechados por los clientes para buscar más en refinanciaciones hipotecas para compras, lo que debería ser positivo.

En cuanto a sectores importantes, el de energía y los bancos. Primero, el de energía porque la reservas semanales de crudo calculadas por el Instituto API, presentadas las cifras ayer por la noche, nos ofrecen una sorpresiva bajada de las reservas, lo que está apoyando nuevas mejoras en el precio del crudo que se unen a la fuerte recuperación de los precios del día de ayer. Por otro lado, corre el rumor por el mercado de que la OPEP está interesada en seguir extendiendo en el tiempo el acuerdo de reducción de la producción y además intentar llevar el precio cerca de los 100 $. Esto significa que deberíamos ver un acompañamiento del incremento del recuento de las instalaciones de crudo en activo realizado por Baker Hughes precisamente porque, a más precio, más instalaciones pueden entrar en beneficio. Esto significa que el principal enemigo del precio del crudo, la producción en Estados Unidos, tendrá más margen para seguir aumentando, así que ya veremos cómo se establece ese equilibrio de fuerzas en donde parece que es la demanda la que pone la balanza a favor de la OPEP.

Con respecto al de los bancos, todo el mundo está vigilando la evolución de las normativas que se implantaron como resultado de la crisis financiera. En concreto la regla Volcker.

Recordemos que esta es la regla que salió de la crisis financiera en donde se prohibía a los bancos operar con el dinero de sus propias cuentas. Es evidente que esto evita que las entidades financieras asuman más riesgo, lo que tiene implicación directa en el crecimiento tanto económico como de la actividad financiera en casos de bonanza, pero también es cierto que limita los riesgos de las entidades financieras.

Desde hace tiempo se está dando muchísimas vueltas a una modificación de las reglas que salieron de la crisis financiera e impuestas por Obama, pero parece que no se acaba de dar el paso. Si esta regla se modificase o incluso se eliminase, sería muy bien recibida por el sector bancario y también ayudaría a la economía porque se permitiría asumir más riesgos, aunque estaríamos en una situación parecida a la de antes de la crisis, en donde un paso en falso pondría en juego toda la estabilidad financiera.

El punto de atención está centrado en que Estados Unidos ha dejado en manos de la Reserva Federal qué hacer con dicha regla y el vicepresidente de la misma, en el apartado de la supervisión financiera, dice que no hay duda que ha dañado a los mercados de capitales. Por lo tanto, y estando ya la Reserva Federal en manos de Donald Trump, debemos vigilar esto porque podría ser un acicate para el sector bancario bastante importante y también para asumir riesgos por parte de algunos inversores.

El propio vicepresidente ha dicho que está trabajando con otros organismos para poder crear una modificación de la regla que reduzca los problemas que genera.

Uno de los puntos principales es que si no se les permite asumir riesgos, la venta, por ejemplo, de carteras de préstamos en problemas sería mucho más difícil y costosa, así que lo que vimos ayer de intensa San Paolo podría haberse realizado de forma más fácil, en el plano norteamericano, porque asumir ese riesgo estaría permitido, dando lugar a una mejor recuperación de algunos valores dañados y normalización de este tipo de carteras. Evidentemente, cuando las perspectivas económicas son buenas parece positivo, pero cuando se empieza a deteriorar, entonces es cuando aparecen los problemas y por eso apareció esta norma.

En valores concretos tenemos:

Best Buy anuncia una alianza con Amazon, lo que muestra a las claras que si no puedes vencer a tu enemigo, tienes que unirte a él. Además, armazón ha presentado un servicio internacional de compra que permite el envío de productos desde los propios estados unidos con diferentes opciones de monedas de pago, una manera de aumentar las exportaciones, cosa que le gustará muchísimo a Donald Trump y, de esta manera, quizá deje de atacarla por ser el causante de todos los despidos en el sector minorista.

Tesla es otro de los valores muy mirados porque sigue teniendo problemas de producción y permitiendo que los grandes fabricantes le coman el terreno. Tras una parada en la producción del modelo 3, ha anunciado objetivos de producción que parecen haber gustado y tranquilizado a los inversores, por lo que está teniendo buen comportamiento en preapertura.

En el plano técnico, ayer conseguimos que todos los índices importantes cerrasen por encima de la media de 50 sesiones, así que lo siguiente es confirmar que nos mantenemos por encima e ir forzando poco a poco a que la pendiente de dicha media pase a positiva y evitar el cruce bajista con la media de 200 sesiones.

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Luis Javier Diez.