Sábado, 20 Octubre 2018

Al cierre. Euro y Harvey los protagonistas

Sesión negativa en Europa en donde nos hemos focalizado en dos puntos principalmente:

Primero de todo, las consecuencias de que el viernes ni la Reserva Federal ni el BCE dijesen nada de lo que quería oír el mercado acerca de la política monetaria. Se toma como cierta base que la Reserva Federal va a tener problemas para poder subir una vez más los tipos de interés en lo que queda el año, recordemos que los futuros sobre fondos federales no lo están viendo de esta manera. Por lo tanto, ya hay una debilidad subyacente del billete verde.

Si ahora vemos que el BCE tampoco dijo nada y además tampoco ve con preocupación la subida del euro, la moneda única ha seguido su camino, por lo que esta tarde ha llegado a tocar máximos de más allá de dos años y medio. Como podemos imaginarnos, una moneda tan alta está ofreciendo problemas para que desde otras monedas se puedan comprar activos europeos. Además, cuanto más cara esté la moneda, las exportadoras sufrirán más y de ahí que el futuro del índice alemán sea el más vigilado por ser el que más cerca está del soporte importante de la media de 200 sesiones. Otros futuros sobre índices importantes también están muy cerca, pero como Alemania es muy exportadora, perder un nivel técnico tan importante sería una señal muy perjudicial para el resto.

Por otro lado, en Estados Unidos se ha estado muy pendiente, y de rebote también en Europa y con respecto a la inflación exactamente lo mismo, de los acontecimientos del desastre que está dejando a su paso el huracán a Harvey, ya transformado en tormenta tropical. La cuestión es que se ha llevado por delante a Houston, ha provocado el cierre del 15% de las refinerías y también la producción se ha visto afectada.

Con lo anterior, como en otras ocasiones, el precio del crudo debería haberse disparado, pero tenemos que se está desplomando -2,5% mientras el futuro de la gasolina está subiendo el 2,5%, llegando a estar por encima del 4% de incremento en algunos puntos de la sesión europea. El comportamiento ha dejado muchas dudas y dificultades en su interpretación. Por un lado, es normal que el precio de la gasolina aumente si las refinerías no pueden producir y además están cerradas. Sin embargo, el precio del crudo también debería aumentar, pero el departamento de energía ya ha dicho que está preparado para atacar cualquier problema de suministro que exista y además se demuestra que la reciente rebaja fuerte de reservas semanales de crudo venía dirigida exclusivamente por el consumo de las refinerías para poder satisfacer la demanda de gasolina. Al cerrar las refinerías, su demanda se tiene que tranquilizar y eso afecta a la demanda de crudo, bajando el precio.

Por otro lado, nadie se fía del comportamiento de los precios en el mercado del crudo en estos momentos porque el desastre todavía no se ha cuantificado, nadie sabe cuánto va a durar, y tampoco nadie sabe cuándo podrán restablecerse las producciones, así que hay mucha operación de corto plazo con miedo a perder el poco beneficio que se haya podido generar, por lo que el mercado tiene mucha cara de póquer en estos momentos.

Siguiendo con el huracán, el Dow Jones se ha visto afectado por fuertes descensos en las aseguradoras, ya que todavía no hay estimaciones de daños a cubrir.

Una de las pocas alegrías que hemos tenido ha sido el inicial comportamiento de las tecnológicas, sobre todo de los FAANG pues ha aparecido la noticia de que el 12 de septiembre hay un evento de Apple en donde se espera que aparezca el famoso iPhone 10º aniversario junto con otros productos, así que todos estos valores han tirado del resto al alza, incluido del Dow Jones.

Para acabar con el huracán, hay mucho miedo a que el destrozo que ha dejado en Estados Unidos sea equiparable al lamentablemente famoso huracán Katrina, ya que consiguió eliminar el crecimiento del país a la mitad en esa fecha. Si pasase algo parecido, evidentemente la Reserva Federal tendría un poquito más de freno a la hora de subir los tipos de interés, lo que también se ha reflejado de refilón en el sector bancario.