Miércoles, 15 Agosto 2018

Apertura en Wall Street. Dato de empleo flojo, miedo importante a los daños del huracán Henry

Se espera una apertura alcista en Wall Street con conficionantes: el dato muestra crecimiento, pero el lunes es fiesta y el daño por el huracán Henry condiciona absolutamente todo, incluso la subida de tipos de la FED

Ya estamos en la última sesión de la semana, que es la primera del mes, y la verdad es que va a ser bastante complicada porque hay factores diferentes que hay tener en cuenta en el muy corto plazo.

Por un lado, el más obvio. Es primero de mes y eso tiene sus propias implicaciones, pero es que es viernes y además el lunes el mercado estará cerrado por la festividad del día del trabajo, por lo que la reacción de los operadores puede ser un poco extraña al preparar el fin de semana largo.

El otro punto a tener en cuenta es que hoy hemos tenido la estrella de los datos macroeconómicos en Estados Unidos, el dato de creación de empleo no agrícola del mes de agosto. Las esperanzas eran muy altas porque venimos teniendo una tanda de datos macroeconómicos muy positivos que ayudaron a que el Dow Jones de industriales consiguiese rebotar en el soporte de la media de 50 sesiones y el empuje de las tecnológicas hicieron el resto para buscar un poco más de altura y romper la directriz bajista que viene desde los máximos del año.

En este enlace tienen todos los datos:

https://www.serenitymarkets.com/index.php/secciones/macroeconom%C3%ADa/4715-dato-de-empleo-de-eeuu-peor-de-lo-esperado-datos-y-an%C3%A1lisis.html

Sin embargo, el dato, en vez de desplegar una enorme sonrisa a los operadores, lo que ha hecho es que arqueásemos las cejas, pues no queda tan alto como se esperaba y además queda lejísimos de la estimación del ADP. La primera reacción la hemos visto el mercado de divisas con un debilitamiento del dólar, lo que ha causado un fortalecimiento del euro y eso arrastrado a las bolsas europeas a la baja, dando extensión a algunas envolventes bajistas que se han creado en máximos del día en gráficos de 30 minutos en algunos futuros sobre índices.

La cuestión es que esto no para aquí, porque lo anterior es la reacción inicial, aunque se sigue creando empleo, no tanto al ritmo que a uno le quisiera, pero se sigue creando empleo.

Los datos macroeconómicos no terminan aquí, ya que 15 minutos después de la apertura tendremos el índice de directores de compra del sector manufacturas, 30 minutos después de la apertura tendremos los gastos de construcción, también el ISM de manufacturas junto con la lectura final de la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.

Aquí, en este punto, la necesidad que tenemos todos es que todos los datos macroeconómicos posibles tienen que salir mucho mejor de lo esperado. La razón es que se empieza ya a verter al mercado estimaciones de daños del último huracán. Una empresa, AccuWeather, que seguro que conocen su aplicación de móvil, ha actualizado la última y la ha colocado en 190.000 millones de dólares. Esto supera el daño creado por el Katrina y el Sandy juntos. Estamos hablando de una eliminación casi del 1% del producto interior bruto de Estados Unidos. Y aquí la coincidencia, recuerden que Warren Buffet dijo que no veía la economía crecer un 3% anual, sino más bien un 2%. Si tenemos un crecimiento del 3% y el huracán nos quita el 1%, las cifras se empiezan a cuadrar de forma desafortunada.

Por lo tanto, la situación es compleja porque los datos macroeconómicos que estamos conociendo de meses atrás, hay que relativizarlos en función del impacto que va a tener la desgracia del huracán. Además, esto va para largo, porque aunque haya estimaciones, los datos macroeconómicos hablarán dentro de unos cuantos meses, sobre todo los de producto interior bruto del tercer y cuarto trimestre.

Evidentemente, esto tiene implicaciones muy importantes en la política de la Reserva Federal, porque si el impacto pudiera ser tan alto, significa que quizá la FED no se atreva a subir los tipos de interés en lo que queda de año, algo negativo para los bancos.

Y con lo anterior, los ojos puestos en el sector bancario:

Vean a meses cómo hemos acabado. Tenemos que no pasamos los máximos del año y seguimos con peligro de un doble techo y empeorando la situación la colocación del RSI, que puede perder la tendencia de mejora de la recuperación desde 2016. Necesitamos buenas noticias desde el frente de la reforma fiscal.

Luis Javier Diez