Jueves, 15 Noviembre 2018

Apertura en Estados Unidos. Toda la atención está puesta en la meteorología

Se espera una apertura bajista en Estados Unidos por el miedo a que sea un fin de semana desastroso con una Corea del Norte que pide otros 15 minutos de gloria con el lanzamiento de otro misil y además los efectos del huracán Irma que pueden aumentar en gran cuantía la devastación producida por Harvey.

Hoy vamos a centrar el tiro en un único aspecto, que tiene ramificaciones y que es lo que principalmente preocupar a los operadores de cara al fin de semana.

Vamos a ponernos en antecedentes: el huracán Harvey devastó Houston y ha generado unas pérdidas que en principio ha sido cuantificadas de 150.000 millones de dólares, casi el 1% del producto interior bruto del país.

Evidentemente, con lo anterior, no tiene mucho sentido seguir la cadencia de las subidas de tipos de interés porque encarecer el dinero cuando hay un sector de la población realmente importante que lo ha perdido todo, puede complicar las cosas a la economía. En este sentido, varios miembros de la Reserva Federal han abogado por una pausa en las subidas de tipos de interés. Además, está la otra parte, la inflación.

El crudo sigue sin ser tan activo inflacionariamente como en el pasado y en estos momentos se coloca por debajo de los 49 $. Cierto es que poco a poco se va volviendo a la normalidad y las refinerías vuelven a estar activas, lo que genera una demanda de crudo y además una producción de gasolina, pero cada día que pasa estamos viendo el anuncio de fabricantes de automóviles que en poco más de tres años se limitarán exclusivamente a la fabricación de modelos 100% eléctricos o híbridos. Esto quiere decir que cuando antes se podía gastar un depósito al mes, se podría alargar a más de dos, por lo que la demanda descendería. Otra cuestión es qué energía se van a utilizar para poder satisfacer la demanda que genere todo un parque automovilístico actual alimentado exclusivamente de energía eléctrica. En general, el nuevo modelo energético se acerca y el precio del crudo lo está notando.

El miedo que hay ahora mismo encima de la mesa es ese segundo huracán llamado Irma  que está pasando por el Caribe y generando destrozos en realmente importantes. En las últimas horas su categoría ha descendido desde 5 a 4, pero porque ha pasado por encima de una isla, en cuanto pise mar otra vez, lo más probable es que gane todavía más fuerza. Va directamente hacia Florida y ya desde las instituciones de emergencia se han atrevido a calificarlo como un fenómeno que puede devastar Estados Unidos.

Como es lógico, sumando los dos huracanes, tenemos una posibilidad de daños muy importante en Estados Unidos que puede lastrar la economía, por lo que también es lógico ver que las rentabilidades de la deuda pública no estén subiendo, sino bajando. Reforzando esta hipótesis, el dólar cada día está más débil y ahora mismo el dólar yen está creando un nuevo mínimo anual, algo que es enemigo de los activos de riesgo.

Este fin de semana podría tocar Florida el huracán Irma y además, Corea del Norte vuelve a solicitar otros 15 minutos de gloria diciendo que a lo mejor prueba un nuevo misil, por lo que es un fin de semana algo complicado como para ponerse a comprar a lo loco en el medio plazo.

Todo lo anterior es lo que principalmente están en la cabeza de todos los operadores ahora mismo.

Como consecuencias más previsibles, hay que seguir vigilando el sector bancario, aunque ayer tuvo un desplome significativo y podría haber algún intento de rebote en el día de hoy, pero también las aseguradoras, que son las que van a tener que poner el dinero encima de la mesa para reparar gran parte de los daños de los huracanes.

También relacionados con el huracán, las aerolíneas están afectadas por dos frentes. El primero, evidentemente el huracán obliga a cancelar vuelos y eso significa ingresos que dejan de recibirse y gastos que se siguen acumulando. Además, la recuperación del precio del crudo hasta la cota de los 50 $ más o menos ha aumentado los costes.

En datos macroeconómicos, poca cosa, ya que 30 minutos después de la apertura tendremos los inventarios mayoristas y podría haber algo de volatilidad.

En el aspecto técnico, seguimos con el corazón en un puño pendientes de ese soporte de la media de 50 sesiones que tiene el Dow Jones de industriales que nos ha parado ya cuatro veces:

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Luis Javier Diez.