Viernes, 19 Octubre 2018

Apertura en Wall Street. Pendientes de las matemáticas para pagar la reforma fiscal

Se espera una apertura en Wall Street con problemas tras un producto interior bruto del segundo trimestre que sí que cumple lo que necesita Donald Trump para poder pagar la reforma fiscal, pero todo el mundo es consciente de que el tercer trimestre va a mostrar problemas por los desastres naturales, lo que deja al cuarto trimestre todo el trabajo de mantener el crecimiento por encima de ese 3% necesitado.

Otra vez estamos muy pedientes de la política porque el conflicto dialéctico con Corea del Norte ha desaparecido en las últimas sesiones y además los desastres naturales también nos han dejado en paz, así que las intenciones políticas de Donald Trump son las que copan la actualidad.

Debemos recordar que hace bien poco empezaron a filtrarse datos sobre la reforma fiscal y ayer casi a la noche se presentaron los buenos y la verdad es que no hubo ninguna sorpresa porque ya se había filtrado prácticamente todo.

En conjunto, el sector bancario y asegurador están muy contentos porque son medidas que van a potenciar el crecimiento, pero la alegría desmesurada duró bastante poco tiempo porque todo el mundo volvió a recordar que Donald Trump tiene serios problemas para sacar sus promesas electorales adelante. No ha sido capaz de sacar la reforma sanitaria y eso ha sido un punto en contra de su gestión muy importante porque todo el mundo lo toma como punto de referencia de lo que se puede esperar de su rentabilidad política.

Parece que no quiere cometer un segundo error con la reforma fiscal y siguen diciendo que dicha reforma tiene un amplio consenso de forma que parece que se va a evitar esa lucha dentro de su propio partido republicano para poder aprobarla. La cuestión es que no faltan voces advirtiendo de que va a disparar el déficit al reducir los ingresos del Estado. Un asesor económico de la Casa Blanca ha dicho que se fía el pago de dicha reforma al crecimiento que va a generar, pues ven que puede estar por encima del 3%.

Evidentemente, la reforma fiscal, de poder aprobarse, va a alegrar mucho a las pequeñas y medianas empresas que son las que más lo van a notar, pero en general al bajar los impuestos, la perspectiva de potencial de beneficios por acción también aumenta, lo que de rebote haría que Wall Street dejase de estar caro, lo que pondría en acción una nueva dinámica de mercado.

Resumiendo, si la reforma fiscal sale adelante tal como está, toda la atención pasará a los datos macroeconómicos para saber si se puede mantener un crecimiento anualizado por encima del 3% para que no se incremente el déficit, pues no sabemos qué puede pasar si se dispara y las reacciones de los propios republicanos que están en contra de este efecto.

Hoy hemos conocido la lectura final del producto interior bruto del segundo trimestre y ha quedado por encima de ese famoso 3%, en concreto 3,1%. Lo que pasa es que no hemos tenido mayor crecimiento en el gasto del consumidor o la inversión empresarial que el que ya conocimos en las lecturas anteriores, pero sí hemos tenido un aumento de los inventarios suficiente como para poder ayudar a mover esa cifra al alza.

Este dato no puede ser tomado como punto de referencia de todo el año porque sabemos que el tercer trimestre va a quedar tocado por los desastres naturales, así que el do de pecho se tendrá que hacer en el último trimestre porque es donde van a contabilizarse las labores de reconstrucción, por lo que todo el mundo va a mirar cómo de malo queda el tercer trimestre y cómo de bueno va a quedar el cuarto trimestre para saber si se compensa todo y vamos en buena dirección para pagar esa rebaja fiscal.

También hemos conocido el paro semanal que se mantiene por debajo de los 300.000 y más o menos estable, por lo que no dispara nervios de ninguna manera.

La atención en la esfera política no ha terminado, porque poco después de la apertura del mercado tendremos comentarios de un par de miembros de la Reserva Federal, así que se mantiene esa especie de cuenta de la vieja para saber cuántos haya a favor de seguir subiendo los tipos de interés de forma gradual y los que no quieren oír hablar de ese freno a la economía.

En cuanto a valores concretos, BlackBerry es un punto de apoyo para las tecnológicas al tener un disparo en preapertura superior al 7% al haber presentado unos resultados con unas pérdidas por acción de -0,07 $, reduciéndolos muchísimo desde las pérdidas de -0,71 $ del año pasado. Ajustados son beneficios de 0,05 $, mejor de lo esperado.

Para las ventas, bajan a 238 millones de dólares desde los 334 del año pasado, pero bastante por encima de lo esperado que eran 222.

En el aspecto técnico, la atención ayer se la llevó el Dow Jones de transportes que ha creado un nuevo máximo histórico, el al mismo tiempo el Nasdaq compuesto nos dio la de arena porque sigue sin poder superar los máximos de julio.

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Luis Javier Diez.