LogoHorizontalSerenitySamll a9d0f d2baf

INTEFI logo mini 1 911e6 a303e

El tesoro español coloca 700 millones con un vencimiento a 2021, una demanda de 3,7, y una rentabilidad del 0,026%.

A 2022 coloca 1290 millones de euros con una demanda del 3,4 y una rentabilidad del 0,314%.

Colocan 2590 millones de euros con vencimiento a 2027, una demanda del 1,2 y una rentabilidad del 1,649%.

- American Express ayer tras el cierre presentó resultados con unos beneficios por acción de 1,47 dólares, bajando desde los 2,1 $ del año pasado, pero mejores de lo esperado que eran 1,44$.

Con respecto a las ventas, sube el 1% hasta los 8300 millones de dólares, mejor de lo esperado.

El mundo del crudo es uno de los más apasionantes que existe por el gran número de factores que lo influyen y de todo tipo. Desde el descubrimiento de yacimientos, rendimientos de las refinerías, pasando por los desastres naturales, navegando por las tensiones geopolíticas y aterrizando en la demanda y las condiciones macro que afectan a los precios.

Normalmente este mundo se reduce a ver y operar en los precios del crudo de referencia en EEUU (West Texas Intermediate) o del Brent, el de referencia en Europa, pero existen maneras de adentrarnos en aguas más profundas y especializadas de esta operativa.

Si damos un paso al frente y nos metemos por debajo de lo que representa el precio del crudo nos encontramos con la parte final del mundo del crudo, que son los derivados del refinado de esta materia prima que tiene los días contados, pero que, como los gatos, parece que tiene 7 vidas, extendidas con cada nuevo yacimiento descubierto con la esperanza de que sea más grande que el anterior.

En los días actuales, los precios del crudo han tenido una rebaja considerable afectado por dos vectores:

EEEU lleva mucho tiempo siendo consciente de que hay potencial de daño en la economía por parte de un crudo con un alto precio, pues si los salarios no pueden subir con contundencia, un incremento fuerte y sostenido del precio del crudo reduce la renta disponible para gastar y sostener una economía en donde el consumo es el 70% del total.

Con lo anterior en mente, las nuevas tecnologías se apoderaron de la esfera extractora al ser menos costosa que las tecnologías tradicionales, aumentando de forma considerable la producción de EEUU. Como el precio del crudo estaba alto hace unos años, el beneficio era claro.

Tan clara fue la conclusión anterior que Arabia Saudita sólo vio una solución para acabar con esa fuente de competencia: aumentar la producción hasta límites insospechados para hacer que el precio del crudo cayera por debajo de un nivel en donde toda la nueva tecnología no hiciera rentable la operativa y obligar a todo el sector a cerrar. La estrategia fue un éxito, pero daño las arcas del reino en demasía, hasta el punto de crear algunos impuestos para poder compensar las pérdidas de ingresos por, precisamente, vender mucho más bajara tu preciada materia prima.

Arabia tiene mucho más riñón que cualquier empresa para aguantar ese órdago, y así ha hecho valer su mano de hierro, incluso casi llevándose por delante a algunos países productores como Venezuela, que se quejaba amargamente que la estaban hundiendo en la miseria.

La estrategia fue todo un acierto y el recuento de instalaciones de crudo en activo realizado por Baker Hughes empezó a caer de forma alarmante. Pero todo tiene un fin, y Arabia y otros países se vieron obligados a forzar un recorte de producción para estabilizar el precio en una zona que no deteriorara todavía más las arcas de algunos países importantes.

La cuestión no fue fácil, porque aunque parece que están todos del mismo bando, nada es lo que parece, pues dentro del movimiento también se buscaba daño a Irán, archienemigo de Arabia con juego de ajedrez incluido en Yemen.

Cuando llegó la hora de buscar el acuerdo, todo eran reticencias, pues a Irán se le acababan de levantar las sanciones internacionales y decía que él no quería saber nada de recortes porque estaba claro que su cuota de mercado era mucho más baja y olía la jugada de lejos.

Rusia también tenía cartas en el asunto, pues Arabia y EEUU forman bloque en Yemen e Irán y Rusia lo forman en Siria, por lo tanto, Rusia apoyaba a que Irán se quedase fuera del acuerdo.

Fue como un parto, pero tuvimos acuerdo y el precio del crudo remontó. En cuanto lo hizo, más empresas de EEUU pudieron entrar en beneficios al incorporar actualizaciones en sus instalaciones y permitir la operativa con precios de crudo incluso más bajos. La consecuencia fue la recuperación del recuento de instalaciones activas de crudo realizado por Baker Hughes y un fuerte incremento de la producción de EEUU que ya habla de tú a tú a Arabia.

Con esto, las reservas no paraban de subir porque EEUU compensaba el recorte de la OPEP.

Sin embargo, el verano se aceraba y se empezaba a ver llegar la temporada de más demanda de gasolina, así que la esperanza era ver bajar fuertemente las reservas de gasolina y derivados por consumo y eso hace que las refinerías tengan que comprar crudo para producir.

Fíjense cómo andan la reservas semanales de gasolina y como ya nos metemos de forma importante dentro de la nube que marca el rango medio de los últimos cinco años:

s1.jpg

Con lo anterior, pueden entender que la demanda de crudo por parte de las refinerías Este bastante alta:

s2.jpg

Siempre los ciudadanos nos hemos preguntado cómo puede ser posible que esté bajando el precio del crudo pero sin embargo el precio de la gasolina no lo hace. La respuesta es sencilla: el diferencial que las refinerías están obteniendo es muy alto, por lo que sostienen el precio de la gasolina mientras el precio de la materia prima desciende, por lo que su margen aumenta.

Vean el comportamiento de este ETF que sigue a las refinerías de petróleo:

s3.jpg

Y ahora compárenlo con el comportamiento del sector de energía del SP 500:

s4.jpg

Está claro que las refinerías se están aprovechando de la ventaja que les produce comprar materia prima barata y vender un producto claramente más caro.

Con los datos de reservas que conocimos ayer, en donde las reservas de destilados y gasolinas bajaron mucho, provocaron que uno de los crackspread, tocase máximos desde noviembre de 2016, lo que explica que las refinerías tengan más apoyo que el resto del sector de energía.

Pues bien, visto esto, damos un paso al frente y nos introducimos un poco más allá que el simple precio del crudo.

Como toda materia prima, tenemos que es el punto de partida y hasta que llega a nuestras manos pasa varios procesos, encontrándonos con  compañías que forman parte de cada paso o bien que engloban todas ellas.

Las que más peligro tienen son aquellas que se encuentran en la mitad del proceso, las refinerías, ya que son fachadas a dos calles, deben estar pendientes de los precios a los que compran el crudo y también de los precios a los que venden sus productos, los derivados del crudo.

Una vez el crudo entra en la refinería, a grosso modo, se calienta hasta los 400 grados centígrados y se mete en una instalación de destilación en donde, en función de sus puntos de ebullición, se van sacando los diferentes productos que a su vez se vuelven a tratar para obtener los diferentes productos finales con las calidades marcadas por la compañía.

En este gráfico del CME pueden ver una ilustración del mismo:

s5.jpg

 Ilustración por CME

Como se puede uno imaginar, cuantos más productos nuestra refinería saque a mercado, más frentes de precios tendremos abiertos. Aquí es donde entran los márgenes y donde habita el crack spread.

Nuestra refinería necesita comprar crudo y vender uno o varios productos, por lo que nos interesa comprar el crudo barato y vender el producto alto, algo que no siempre pasa, pero a veces las circunstancias abren una ventana ventajosa para nosotros durante un tiempo, así que es natural que intentemos sacar partido a la misma buscando fijar los márgenes de cara al futuro, por lo que se pueden utilizar productos derivados con entregable como los futuros sobre el crudo, gasolina, diésel y calefacción. Dado que el mercado se mueve y para nuestros intereses tenemos muchos frentes, fijar en todo momento los márgenes de las operaciones es algo vital para saber bien los costes, y utilizando estas operativas, las refinerías pueden saber perfectamente estos costes muy por adelantado. Si a la evolución de estos spreads, le añadimos las reservas, capacidad de utilización y otros indicadores, se puede tener una mejor idea de qué es lo que se le viene encima a las empresas del sector.

No existe un solo crack spread, ya que podemos añadir más productos a la ecuación y tendremos proporciones distintas del mismo. Evidentemente, no todas las refinerías en EEUU tienen las mimas proporciones de refinado pero sí aparecen algunos bastante más usados que otros dependiendo de la región de refinado en la que estemos.

Las regiones están determinadas por el PADD, Petroleum Administration for Defense District.

El PADD 1 (Costa Este) se compone de subdistritos:

  • 1A (Nueva Inglaterra): Connecticut, Maine, Massachusetts, New Hampshire, Rhode Island, Vermont.
  • 1B (Atlántico Central): Delaware, District of Columbia, Maryland, New Jersey, New York, Pennsylvania.
  • 1V (Atlántico Inferior): Florida, Georgia, North Carolina, South Carolina, Virginia, West Virginia.

PADD 2 (Medio Oeste): Illinois, Indiana, Iowa, Kansas, Kentucky, Michigan, Minnesota, Missouri, Nebraska, North Dakota, South Dakota, Ohio, Oklahoma, Tennessee, Wisconsin.

PADD 3 (Costa del Golfo): Alabama, Arkansas, Louisiana, Mississippi, New Mexico, Texas.

PADD 4 (Montañas Rocosas): Colorado, Idaho, Montana, Utah, Wyoming.

PADD 5 (Costa Oeste): Alaska, Arizona, California, Hawaii, Nevada, Oregon, Washington.

Como muestra del daño que hizo el Katrina, vean en este gráfico dónde se concentra la gran mayoría de las refinerías de EEUU en un estudio de la EIA.

s6.jpg

Cada región no es igual a otra, pues unas refinerías tienen mejor acceso a un determinado tipo de crudo o más o menos cercanía a puntos de almacenamiento estratégico de crudo, como Cushing en Oklahoma, y punto de entrega del NYMEX (muy accesible para las del PADD 2). Precisamente estos días ya se está poniendo en marcha un oleoducto que ayuda a pasar crudo de Cushing al Golfo de México, por lo que habrá una mayor circulación de este movimiento de crudo dentro de EEUU.

También, para complicar las cosas más, las refinerías pueden cambiar el tipo de materia prima de utilizan, pasando del WTI (West Texas Intermediate) al LLS (Louisiana Light Sweet) y hacer otro tipo de spread aprovechando su mayor o menor cantidad de sulfuro.

s7.jpg

Fuente: CME

Todo este lío no afecta a valores como Exxon o Chevron porque ellas también extraen el crudo, por lo que sólo se preocupan de los costes de producción y el precio de venta de los productos acabados. Ahora, las refinerías como Tesoro o Valero, son las que andan de cabeza con todo esto.

  • Spread 1:1

Si nuestro negocio, o división, produce sólo un producto, se puede utilizar un básico 1:1, es decir, 1 barril de crudo por 1 barril de producto.

Como siempre compramos crudo y vendemos producto, de forma natural estamos cortos del spread, así que siempre se anda buscando ponerse largo del mismo, por lo que debemos estar atentos a los factores que cierren el spread, como una subida de los precios del crudo y bajada de los precios de las gasolinas, por ejemplo.  Si tenemos unos costes altos que no podemos bajar y el margen de refino cae, el beneficio natural de nuestro negocio se va a resentir mucho, así que más nos vale estar atentos a estas cosas.

Tiene una dificultad añadida pues el crudo se valora en dólares por barril y la gasolina, por ejemplo, hay que multiplicar por 42, ya que son 42 galones por barril. Evidentemente, estamos muertos cuando el precio de la gasolina caiga por debajo del precio del crudo.

Existen varios casos en donde la situación se hace lo suficientemente peligrosa como para tener que abrir posiciones nuevas en el mercado de contado aunque no se necesiten en nuestro día a día, en concreto, venderlo. Imaginemos que nuestro proveedor de crudo es una perforadora de aguas profundas del Golfo de México y nosotros estamos tierra adentro, con un contrato de venta de nuestro producto a una empresa de Europa, por ejemplo. Si nuestro proveedor falla por el huracán Katrina, quizá necesitemos llevar a vencimiento el contrato de crudo y quedarnos con el entregable para compensar.

También está el caso en donde, por ejemplo, podemos tener problemas en nuestras instalaciones y no podemos producir (el proveedor nos da crudo que no podemos almacenar, y no podemos crear producto), por lo que quizá tengamos que hacer alguna jugada y buscar entregable en la pata del producto para poder satisfacer a nuestros clientes, e incluso vender el spread entero para deshacernos del crudo que nos van a dar para producir ese producto  (corto crudo, largo de producto).

El spread anterior es el más sencillo, pero se puede complicar más en función de las proporciones de producción de nuestra refinería. En EEUU, hay varias regiones de refino y cada una de ellas está caracterizada por un spread, como por ejemplo:

Costa Este: 6-3-2-1: (Brent).

Chicago: 2-1-1: (WTI)

Costa del Golfo: 3-2-1 (LLS)

Costa Oeste:  5-3-2

  • Spread 5:3:2 y 3:2:1.

Son de los spread más comunes ya que es normal encontrar que los porcentajes de refinado de las instalaciones son más o menos el doble de producción de gasolina que de diésel , en el caso del 3:2:1. Si el rendimiento del diésel es más bajo, entonces se tiene el 5:3:2. Todo esto parece algo sencillo, pero es que las matemáticas de las refinerías no son exactas en este sentido, por lo que siempre nos sobrará algo en alguna pata.

s8.jpg

Vean aquí un gráfico ejemplo del 3-2-1:

s9.jpg

Y aquí la evolución reciente del 3-2-1:

s10.jpg

Scotiabank

  • Spread 6:3:2:1

Este spread es el menos común y a los 6 barriles de crudo se le añaden en la operativa 3 de gasolina, 2 de diésel y 1 de residuos (fuel oil).

Un operador común del spread anterior es Sunoco utilizando precios de Platts (http://www.platts.com) del Puerto de Nueva York debido a que su producción genera muchos residuos. Aquí tienen un ejemplo.

s11.jpg

Scotiabank

Como la mayoría de los spreads son combinaciones de activos, hay calculadoras para establecer lo que queremos, como la que tiene el CME en este enlace:

http://www.cmegroup.com/tools-information/calc_crack.html

En algunas plataformas de trading existe la posibilidad de poder crear activos sintéticos, así que basta con tener de alta el mercado de energía y crear con las fórmulas los spreads.

¿Y hay algo de esto en opciones?

Sí, claro, pero la opción está estandarizada a un spread 1:1, por lo que es más general que los anteriores. Los otros spreads, al estar hechos con futuros, se adaptan mejor a las necesidades de cada refinería y es el trader el que lo confecciona. El día del vencimiento no hay entregable físico, se entrega un futuro y es éste el que tiene entregable, como las opciones sobre renta fija.

La operativa es la misma pero con las ventajas de las opciones, que da el derecho pero no la obligación.

En mayo superávit de 18.300 millones de euros frente al de 22.800 millones del mes anterior. Ajustado estacionalmente superávit de 30.100 millones frente al anterior de 23.500 millones. 

Por dos motivos fundamentales. 

1- El primero la eterna fuente de problemas que es para el grupo la mala gestión de la marca British Airways. Cuando no es un lío es otro. Cuando no es que se cuelga la informática, es como ahora la eterna huelga de los tripulantes de cabina, que la compañía es incapaz de arreglar tras muchísimo tiempo enquistada. Ahora anuncian nuevos paros en agosto. Volar con esta compañía es complicado, y se lo digo por experiencia. 

2- Los malos resultados de Easyjet, que están arrastrando a otros valores de su sector.