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Ya hemos traído en otras ocasiones a esta misma alguno de los sencillos sistemas de trading que suele publicar cada mes en la prestigiosa revista Stocks and Commodities Ken Calhoun.

Sus métodos se caracterizan por su sencillez, pero no por ser sencillos son menos eficaces, suelen andar bastante bien.

Y en esta línea me ha gustado bastante el que propone en el número del mes pasado en la revista.

Se basa en una idea para swing trading, que a mí ya me había llamado la atención en la operativa real. Es el fenómeno de que cuando un activo cotizado es capaz de romper al alza o a la baja, una media de las que tienen las manos fuertes puesta siempre, por ejemplo las de 50, 100 o de 200, lo normal es que recorra la mayoría de las veces la distancia que hay hasta la siguiente media significativa.

Él en concreto se ha fijado en las medias de 50 y de 200 en gráficos diarios. Que son muy seguidas por las manos fuertes. Por ejemplo recuerden lo que se está hablando en estos días de los famosos cruces dorados del S&P 500 y del Dow Jones. Que precisamente se ven en el cruce al alza de la media de 50 y 200, las dos en que basa su sistema Calhoun.

Por cierto, si quieren ver los resultados históricos desde hace muchos años de estos famosos cruces dorados los pueden ver en la siguiente tabla.

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Ahí tienen las cifras. Antiguamente no funcionaba demasiado bien, pero a partir de los años 60 ha mejorado mucho y tiene muchos menos fallos.

En este otro gráfico pueden ver el perfil de drawdowns de estos cruces dorados.

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Fuente de ambos gráficos: http://quantifiableedges.com/over-90-years-of-golden-crosses-and-a-look-at-past-drawdowns/

Bueno, creo que ha quedado claro que sí se miran mucho estas dos medias, así que volvamos al sistema de swing trading que nos ocupa.

Para ser exactos las medias que usa son las simples. Muchas personas se preguntan porque no se usan para estas cosas las medias exponenciales por ejemplo que son más técnicas y en apariencia fiables. Yo nunca las uso. Y creo que por lo mismo que el autor. Porque lo que funciona es tener lo mismo que tienen las manos fuertes y la mayoría de la gente en el gráfico. Porque así todos nos ponemos de acuerdo en el mismo punto que es lo que interesa. Y la costumbre es que esas medias sean simples y no me pregunten por qué, pero es así. Y debemos tener lo que tiene la mayoría para tener claro donde están los puntos de reacción correctos.

Pues bien el sistema está reflejado en este gráfico que incluye el autor en el artículo.

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Fuente. Revista stocks and commodities. Abril de 2019.

La idea es comprar cuando un valor viene remontando desde abajo y consigue superar la media de 50, teniendo como objetivo la llegada a la media de 200. Como ven el propio autor también dibuja la media de 100, y es que aunque no lo dice en el artículo, puede ser perfectamente también el objetivo según cada caso.

Las condiciones del autor son varias.

En primer lugar exige que antes de la ruptura de la media de 50 que es la que dispara la señal, se lleven algunas velas alcistas, como es el caso.

También advierte de no entrar en laterales. En este caso cuando se rompe la media ya se ha salido de cualquier posible lateral, y es más parece que ha formado doble suelo.

Igualmente pide que le demos un poco de filtro a la ruptura, el habla de 0,5 dólares. Pide que antes de entrar se haya movido al alza el valor al menos 5$.

Sugiere colocar un stop loss a 2 dólares de distancia hacia abajo, aunque nosotros que es mejor poner un stop loss, fijándose donde esté el soporte, un poco más trabajado. Y busca un objetivo de la media de 200, aunque comenta que puede haber otros objetivos más modestos. Ya hemos comentado antes que según caso, no estaría mal que la media de 100 fuera objetivo, también se podría hacer objetivo del 50%.

El autor advierte por otro lado, que no se debe entrar si las medias están bastante juntas, y no hay espacio para un objetivo decente. Es importante tener en cuenta esto, porque podemos tener la tentación de que como están juntas es más fácil conseguirlo, pero entonces el binomio rentabilidad-no sería el correcto.

Por último, el autor pide otro requisito más, a considerar. Y es que como en el ejemplo que él mismo pone, la vela que perfora la media de 200, sea una vela poderosa y de cuerpo grande.

Personalmente, por experiencia en sistemas parecidos añadiría una cosa. En este tipo de operaciones no hay que tener prisa para entrar, y si se tiene un poco de paciencia una vez que está activada teóricamente una señal, casi siempre se consigue arañar unos dólares poniendo una limitada algo mejor. Pero siempre cuando previamente se activo la señal teórica, nunca antes.

En suma un sistema sencillo, pero que funciona dignamente y con bastante sentido común. Por supuesto la lectura de mercado general también entiendo que siempre debe estar ahí.

Como cada miércoles damos un repaso general a los sectores de EE.UU y como también es habitual hacemos una breve introducción al grueso principal del artículo dando unas pincelas de actualidad.

En esta ocasión queremos volver a hablar del oro. Cuando todos los operadores están pendientes de ver cuando y como se producen los nuevos máximos históricos en Wall Street recordamos que es interesante ir haciendo un seguimiento a lo que viene haciendo a la par el activo refugio por excelencia, el ORO.

El mapa del mercado global se ha convertido en una especie de puzzle en donde es necesario poner cada pieza en su sitio a la vez que le buscamos un sentido, y en este caso ,como si de un prestidigitador se tratase que nos enseña una cosa con una mano pero está escondiendo el truco con la otra, debemos hacer un marcaje en corto al metal.

Comentábamos en un artículo, que pueden ver haciendo click aquí,  las implicaciones que tiene Basilea III en el retorno del patrón oro a la economía mundial. Esto es un enfoque más fundamental, pero es que a nivel técnico también estamos en el filo de la navaja. Fíjense en gráfico semanal en el lateral que llevamos desde el año 2013 y en las implicaciones alcistas que tendría la rotura del mismo.

 

Para aquellos con perfil inversor, es un escenario que tendrían que tener muy en cuenta dado el importante vacío operativo que nos queda. Para los perfiles más especuladores, podríamos incluso anticipar las compras una vez se cumpla la confirmación del final de escenario correctivo, tal y como venimos explicando desde hace días en nuestros análisis de apertura.

Dado que la ocasión se presta a ello, recordamos a todos nuestros lectores que el próximo día 17 de marzo tenemos webinar sobre formación de carteras de inversión y en donde hablaremos también de la importancia del oro. Aún quedan plazas.

Ahora sí, vayamos al análisis de sectores:

Utilities (XLU)

Seguimos en proceso correctivo dentro de la tendencia alcista de fondo, solo la pérdida del nivel 57 podría acelerar las caídas hasta la media de 200.

Healthcare (XLV)

No está teniendo ningún interés desde hace dos meses, seguimos en movimiento lateral, aunque por encima de la media de 200. Los que estén dentro de este sector pueden continuar, ya que no hay nada roto, solo la pérdida de la media nos haría plantearnos la posibilidad de volver al PAA.

Tech (XLK)

Por quinto día consecutivo fue incapaz de superar los niveles de máximos marcados el pasado año. Punto de reversión el SOR 72.79, por encima de esta cota predisposición alcista.

Industria (XLI)

Posibilidad de doble techo con la figura de fallo que se produjo ayer. Si se confirma el recorrido más probable será volver al SOR 72.84, territorio de la media de 200.

Materiales (XLB)

Es un sector que se ha prestado a tomar el relevo, en cuanto a fortaleza se refiere, de otros que se han parado, como puede ser el caso de industria. Mientras estemos por encima de la media de 200 debemos mantener predisposición alcista.

Consumo cíclico (XLY)

Tampoco pudimos hacer ayer nuevos máximos históricos. Vamos a situar el SOR 114.15 como punto de reversión, mientras estemos por encima, predisposición alcista.

Financiero (XLF)

De nuevo golpeamos la media de 200 sin poder superarla. Por debajo del SOR 25.78, adoptaremos predisposición para ir a buscar la zona señalada en el cuadro coloreado.

Consumo básico (XLP)

El soporte SOR 55.23 de momento aguantó el tipo, por encima de este el objetivo es el SOR 56.48 y en extensión el PAA 2018 en 57

Energia (XLE)

Estamos a punto de alcanzar la media de 200 más por agotamiento de tiempo que por fortaleza. Veremos la reacción en ese punto coincidiendo con la cotización del WTI en zonas de retroceso del 61.8% del anterior impulso bajista.

Small&Med Cap (Russell2000)

Ojo a la vela de ayer con rechazo significativo en la media de 200. Cierres por debajo del SOr 1556 nos predisponen a buscar el 1522.

FAANG (FDN)

Terminamos con las FAANG, ya comentamos esta semana que la fuerza no está en las grandes de este sector. Aún así, estamos a tiro de piedra de los máximos históricos,pese a que la cotización está dibujando una figura de agotamiento. No hay nada roto, predisposición alcista.

 

Que tengan un muy buen día.

Solemos hablar mucho de los valores de “calidad”.

Pero en muchas ocasiones hay inversores que saltan de cabeza sin importar el momento a esos valores de calidad. Y lógicamente no basta con la calidad de un valor.

Vean esta interesante cita:

Aquí hay un hecho interesante, y uno que no encontrará en la portada de la revista Forbes o en la primera página de The Wall Street Journal. Desde el 31 de diciembre de 2002 hasta el final del año pasado (15 años de datos), las acciones de Berkshire Hathaway han tenido un desempeño inferior al del S & P 500. 

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Y en los últimos nueve años, las acciones de Berkshire Hathaway han tenido un rendimiento inferior en casi 200 puntos básicos anuales, y más del 50% acumulativo.

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El objetivo aquí no es restar valor al aura de Buffet, ni a la calidad de la inversión, ni a su excelente y firme sabiduría; el punto es que invertir de manera rutinaria en calidad sin tener en cuenta el precio no es una panacea. En el caso de Berkshire, tienen tanto capital ahora que los mejores días para desplegarlo de manera oportunista están detrás de ellos. Sin embargo, también es posible, si no probable, que para el resto de nosotros, muchos nombres de calidad se hayan pujado demasiado alto, y el entorno del mercado no haya sido propicio para encontrar gangas de alta calidad. Después de todo, fue Warren Buffet quien escribió:

"Ya sea que estemos hablando de calcetines o acciones, me gusta comprar productos de calidad cuando están rebajados".

Nuestra visión es que la intersección de la calidad y el valor es donde las cosas se ponen interesantes. Eso podría significar poseer una compañía de muy alta calidad que el inversor por consenso solo cree que es de buena calidad, o ser dueño de la compañía de calidad mediocre que el Sr. Market ha dejado por muerto. 

El ya mencionado Robert Novy Marx, de hecho, dio en el clavo.

"Comprar activos de alta calidad sin pagar precios superiores es invertir tantos valores como comprar activos de calidad promedio a precios de descuento".

Y él agrega:

 "... los beneficios reales de invertir en valor se acumulan para los inversores que prestan atención tanto al precio como a la calidad".

Y el padre de todo esto, Benjamin Graham mismo ha declarado implícitamente que las compañías de "calidad" no son una compra a cualquier precio, y de hecho pueden llegar a ser demasiado caras:

"Casi todos los problemas (es decir, las acciones) podrían ser baratos en un rango de precios y caro en otro".

E incluso ha sugerido que las acciones de alta calidad no siempre se mantienen así.

Aparece en este artículo:

https://www.albertbridgecapital.com/drew-views/

Y los autores tienen toda la razón, además de buscar valores de calidad, hay que buscar valores a buen precio. Y esto no es una tarea nada fácil. Las ocasiones que se presentan son escasas y ahora no parece precisamente que estemos en una de estas ocasiones.

Y yo añadiría otro factor más. Es imprescindible que nos quitemos el complejo que tienen algunos grandes actores del mercado de que mirar un gráfico es como “cutre”. Por increíble que les parezca, aún hay grandes gestores que no miran un gráfico. En los medios oficiales casi no se habla de los gráficos, solo de fundamentales.  Cuando sólo el gráfico, es quien nos da además el momento. Porque el valor puede ser de calidad, y puede estar “barato” pero puede estar mucho más barato todavía mientras no cambie la tendencia o no aparezcan señales de compra.

Hay una guerra absurda entre los que dicen que los fundamentales no valen para nada y los que dicen que el análisis técnico no vale para nada. Los mercados son suficientemente difíciles de estudiar, como para despreciar absolutamente nada. Todo vale.

Y sobre todo el gráfico nos dirá dónde salir. Salir a ojo es muy difícil y lo normal es que nos enfrentamos al fenómeno psicológico que llama el maestro de la psicología del trading Steenbarger “ciervo paralizado ante los faros de un coche”. Vamos que no hagamos absolutamente nada ante un valor o mercado que se desploma cada día.

Vean esta cita de su libro “Psicología del trading”

La investigación pionera de Amos Tversky y Daniel Kahneman ayuda a comprender este fenómeno del “ciervo paralizado ante los faros del coche”. Descubrieron que la mayoría de las personas evitan el riesgo cuando se trata de cosechar ganancias, pero asumen riesgos cuando se enfrentan a pérdidas. En el ejemplo de estudio incluido en el texto de Scott Plous The Psychology of Judgment and Decision Making (La psicología del juicio y la toma de decisiones), a una persona se le da $1000 y luego se le ofrece escoger entre dos alternativas: puede ir por una probabilidad de un 50 por ciento de ganar $1000, o puede recoger una ganancia segura de $500. En esas condiciones, el 84 por ciento de las personas escoge la ganancia segura. Sin embargo, si a los sujetos se les presenta un escenario en que se les da $2000 y luego se les ofrece escoger entre un 50 por ciento de probabilidad de perder $1000 y un 100 por ciento de probabilidad de perder $500, cerca de un 70 por cierto elige la opción más arriesgada (la del 50 %). En pocas palabras, la gente se inclina mucho más a arriesgarse para reducir pérdidas que para hacer crecer las ganancias.

 Precisamente por estas características psicológicas, muchas posiciones ganadoras han sido cerradas antes de tiempo y muchas perdedoras se han mantenido más de lo prudente. Ken, como los lectores que me escribían a propósito de mis artículos en MSN Money, toma implícitamente la opción de mayor riesgo debido a una incapacidad de aceptar la pérdida en el papel. Paralizado, adopta lo opuesto a un enfoque orientado a las soluciones: sigue haciendo lo que no está funcionando.

 El problema es que a menudo las estrategias que las personas adoptan para enfrentarse a  la incertidumbre entran en conflicto con las estrategias necesarias para manejar los riesgos objetivos en una situación dada. Para un observador externo, el inversor que deja de leer las cotizaciones cuando el mercado se vuelve en su contra y el estudiante que abandona sus estudios cuando no le está yendo bien se comportan de un modo derrotista e incluso masoquista. Sin embargo, desde un punto de vista emocional su inactividad tiene todo el sentido del mundo. Están protegiendo sus psiques, no sus carteras de valores o sus informes de notas. Como niños que esperan escapar del hombre del saco tapándose la cabeza con las colchas, esperan que las realidades desagradables se desvanezcan al exiliarlas de sus consciencias.

En fin que la bolsa es muy compleja, no basta buscar valores de calidad, ni siquiera que sean baratos, ni siquiera que sus gráficos sean favorables. Posiblemente su carrera como inversor se juegue a que sea capaz de reaccionar a este síndrome del ciervo. El manido recurso de que da igual, lo mejor es quedarse quieto porque la bolsa a largo plazo siempre sube, es absurdo. Ya hemos demostrado en esta misma sección con estudios científicos, que el plazo que a veces hay que sufrir sin rendimiento es tan largo que no podríamos soportarlo. El papel es muy sufrido cuanto se trata de ver series muy largas en años. Y la serie estadística en que tanta gente se basa desde los años 90 hasta la fecha es demasiado corta para estar seguros de nada.

Hemos hablado muchas veces de las recompras en esta misma sección. Pensamos que es un factor muy importante en los mercados actuales y algo preocupante, pues el dinero no se destina a proyectos de inversión.

Pues bien, el año pasado salió actualizado un trabajo, muy interesante, que defiende todo lo contrario. Y como siempre es bueno revisar el trabajo de los que no piensan igual, para ver si podemos aprender más, vamos a darle una mirada. Lo pueden encontrar aquí:

Asness, Clifford S. y Hazelkorn, Todd M. y Richardson, Scott A., síndrome de trastorno de recompra (1 de noviembre de 2017). Journalof Portfolio Management, Próximamente. Disponible en SSRN: https://ssrn.com/abstract=3082460 o http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.3082460

Es un estudio científico como mínimo muy interesante, vamos a desmenuzarlo.

El resumen previo no puede dejar a nadie indiferente:

En los últimos años, se ha prestado mucha atención en la prensa y entre los expertos a la política de recompras de acciones propias.  Muchas de estas opiniones han sido críticas. La mayoría de los críticos  afirman que las recompras de acciones se encuentran en máximos históricos, y que los dólares gastados en la recompra de acciones estarían mejor dirigidos a la inversión rentable. Algunos también afirman que las bolsas han subido últimamente por el “azúcar” de las recompras. Mostramos que la mayoría de estas críticas carecen de razón (al menos las  que se pueden demostrar), a veces de manera impactante. La actividad global de recompra de acciones no ha estado en máximos históricos cuando se mide adecuadamente, y cuando se compensa con la emisión de deuda es casi un no evento, no crea crecimiento de ganancias mecánicamente (EPS), no reprime la actividad de inversión agregada y no ha sido la principal causa de la fortaleza reciente del mercado de valores. Estos mitos deben ser descartados.

Francamente me quedo sorprendido, así que vamos a investigar entre el documento.

Mito 1- Las recompras están en máximos históricos.

Vean esta cita:

Mientras que las recompras de acciones han ido en aumento desde el final de la crisis financiera, también lo ha hecho la emisión de deuda neta. El Anexo 3 muestra la emisión de deuda neta agregada y la actividad neta total de recompra de acciones, ambas escaladas por capitalización bursátil de 1990 a 2017. El Anexo 3 también muestra el capital neto agregado emitido por las empresas Russell 3000 (emisión neta de deuda menos recompras netas totales), también escalado por mercado capitalización. La emisión de capital agregado (escalado) recibió un gran golpe en la crisis financiera, pero ha estado aumentando constantemente desde entonces, y ahora está nuevamente por encima de cero. Este hecho clave generalmente no se menciona cuando los críticos de recompra de acciones vinculan las recompras con la disminución de la inversión corporativa. La emisión agregada de las empresas en los últimos cinco años ha sido positiva, aunque no ha vuelto a los niveles previos a la crisis. Además, es claro que existe una fuerte correlación positiva entre el financiamiento de la deuda agregada y la actividad de recompra de acciones agregadas. Una parte considerable de la reciente actividad de recompra de acciones ha sido simplemente una recapitalización, pasando de equidad a deuda. Dadas las bajas tasas reales y nominales, es muy posible que los tesoreros corporativos hayan considerado que el financiamiento de la deuda es más barato que el financiamiento de acciones y, por lo tanto, participan en este canje. Esto es interesante, pero no por razones que afectarían directamente la inversión.

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Pues parece que el argumento es válido, hay que filtrar la cantidad de recompras por los factores comentados, por lo que la recompra real efectivamente no es tan alta como parecía.

Mito 2. Las recompras se han llevado a cambio a costa de inversiones rentables que no se han realizado.

Vean esta nueva cita del estudio:

Desde una perspectiva teórica, la idea de que las recompras de acciones impiden inversiones rentables se revierte causalmente. En presencia de mercados de capital que funcionen, las empresas obtienen capital cuando desean invertir y devuelven capital (en forma de deuda o capital) cuando no tienen oportunidades de inversión viables (rentables). ¿Podría afirmarse de manera empírica la crítica de que las empresas tienen oportunidades de inversión viables y simplemente no eligen seguirlas? Tal vez, si existía alguna medida de oportunidad de inversión bien establecida, y los críticos de recompra de acciones mostraron que, controlando por el conjunto de oportunidades de inversión, los recompradores invierten poco en comparación con los no recompradores. Tal prueba está implícita en muchas, si no en todas, las críticas recientes (es decir, actúan como si se hubiera llevado a cabo con respuestas definitivas condenatorias para los recompradores). Sin embargo, hasta donde sabemos, ninguna de las críticas recientes ofrece tal prueba o siquiera una pista.

Relacionado, los ingresos de los inversionistas de las recompras de acciones no desaparecen simplemente. Por el contrario, estos fondos son recibidos por inversionistas de capital, que pueden (y lo hacen) asignar el producto a otra parte, financiando así otras inversiones. De hecho, la reorientación del capital disponible hacia las mejores oportunidades de inversión disponibles es el verdadero propósito de un mercado de capitales que funcione bien.

Pues la verdad…es que visto así…tienen razón…no se demuestra con claridad, pero los críticos tampoco pueden demostrar lo contrario.

Mito 3. El mercado ha subido por las recompras.

Aquí si que no me convencen los autores. Muestran unos cálculos según los cuales el efecto de las recompras serían de 1-2% anualizado, por lo que según ellos no sería significativas. Pero no veo estas cifras demostradas, ni veo claro que esto sea así. Para mí las recompras sí son el principal motivo de la subida, y a las cifras absolutas me remito.

Vean este artículo que publiqué el pasado 28 de febrero

https://www.serenitymarkets.com/secciones/intradia/148-intrad%C3%ADa/destacado-en-intrad%C3%ADa/16907-situacion-de-mercados-y-bolsas-juegos-de-prestidigitacion-en-bolsa-nada-es-lo-que-parece.html

Con los argumentos aportados por los autores no cambiamos de opinión.

Mito 4. Las recompras incrementan artificialmente los beneficios.

Mi opinión la tienen en el enlace a mi artículo del 28 de febrero antes citado, pero escuchemos los argumentos de los autores.

El problema con este argumento es que ignora el hecho de que la disminución de efectivo significa menores ganancias, ya sea debido a menos intereses ganados en el efectivo o la pérdida de ganancias por otros usos del efectivo. Solo si el efectivo que se usa para la recompra de acciones está realmente inactivo (sentado en el cajón del escritorio del Presidente) estaríamos de acuerdo en que las recompras de acciones aumentan las EPS. A continuación, la afirmación de que cualquier aumento en EPS conduce a un aumento proporcional en el precio de las acciones refleja una comprensión ingenua de las finanzas corporativas básicas (por ejemplo, Modigliani-Miller). El argumento de las finanzas corporativas es que cualquier aumento en el apalancamiento que incremente las EPS aumenta el riesgo al mismo tiempo. El efecto neto es un "lavado" sobre el valor de la equidad de la empresa. Manteniendo ratios P ​​/ E constantes y afirmando que a medida que 'E' sube (debido al apalancamiento), entonces 'P' debe aumentar también, olvida este punto obvio: todo lo demás no es igual, ya que el riesgo ha aumentado proporcionalmente. Si aumentar el valor de las acciones es tan fácil, entonces la pregunta es ¿por qué no vemos aún más recompras de acciones que las que hacemos?

En cuanto a los datos, este es un mito más difícil de desacreditar. Una condición necesaria, pero no suficiente, para respaldar este mito es que las empresas que participan en actividades de recompra deben tener altos niveles de crecimiento de EPS en comparación con empresas que de otro modo serían similares y que no participan en la actividad de recompra de acciones. Sin embargo, la comparación del crecimiento de EPS de las empresas que realizan y no participan en la actividad de recompra de acciones no es una comparación de manzanas a manzanas

No cambiamos de opinión pero estos argumentos sí es cierto que introducen matizaciones.

Los autores además reconocen al final del artículo que muchos directivos podrían estar usando estas armas efectivamente para mejorar retribuciones entre otras manipulaciones.

Resumiendo el trabajo, nos aporta algunos datos importantes, que debemos incorporar al análisis aunque de fondo no nos hace cambiar en nuestra opinión general al respecto.