Domingo, 22 Julio 2018

El mercado ha encontrado otro nuevo Santo Grial. Otro sistema mágico: comprar FANG o alta tecnología porque va a seguir subiendo y punto. Y ante la fe la razón no tiene ninguna oportunidad.

Vean estos inquietantes datos.

"Amazon , Netflix y Microsoft juntos este año son responsables del 71 por ciento de los retornos del S & P 500 y del 78 por ciento de los retornos del Nasdaq 100 .

Las tres acciones representan el 35 por ciento, el 21 por ciento y el 15 por ciento de las ganancias del S & P 500, respectivamente, mientras que representan el 41 por ciento, el 21 por ciento y el 15 por ciento de las ganancias del Nasdaq 100.

Apple también representa una gran porción de ambos índices, contribuyendo con el 12 por ciento tanto del S & P 500 como del Nasdaq 100, mientras que Alphabet y Facebook contribuyeron con un 8 por ciento a cada uno."

Estos datos los publicó ayer la CNBC

s1.jpg

Y este otro. Es especialmente llamativo como cada máximo del Nasdaq, cada vez viene acompañado de menos valores en máximos comparado con los que están en mínimos.

s2.jpg

Realmente inquietante. El mercado ha encontrado otro Santo grial o sistema mágico. Y no hay sistema mágico, sin análisis y trabajo.

Esta historia que les cuento a continuación sobre el trading de la plata podría aplicarse al índice Nasdaq actual. La palabra "plata" podría reemplazarse por "FANG". No cabe duda de que las circunstancias reaparecerán de vez en cuando que no les quepa duda.

. Vean este interesante extracto del libro de New Trading Systems and Methods de Perry Kaufman que publicamos en su momento cuando teníamos la editorial y que tradujimos nosotros. Ojalá algún día la podamos volver a montar.

Bueno aquí va la historia.

En 1974, la toma de conciencia pública sobre la inflación causó un interés desbordante en todo tipo de protección frente a la misma, con grandes números de ingenuos inversores comprando plata y oro como protección de su poder adquisitivo. Muchos inversores sofisticados se dirigieron a los mercados de futuros, que ofrecían apalancamiento sobre sus compras; algunos aprendieron cómo utilizar los mercados por sí mismos y otros dependieron de los consejos de terceros.

Un sistema de inversión que se vendió en aquella época era más un sustituto apalancado a la compra de lingotes que una estrategia de trading. En el momento en que fue publicado, siempre había funcionado – el patrocinador del sistema lo respaldaba con su reputación. Las reglas del sistema eran:

  1. Operar con futuros sobre la plata por su valor intrínseco, rendimiento histórico, potencial y demanda fundamental con escasa oferta.
  1. Utilizar el contrato de futuros que esté a entre tres y siete meses de la entrega para combinar las ventajas de la liquidez y la duración.
  1. Siempre comprar, nunca vender, porque siempre tiene éxito.
  1. Compre cuando quiera. Aunque se puede utilizar cualquier método sofisticado, a largo plazo da igual – comprar al azar funcionará igual de bien. Siga el mismo método para añadir a las posiciones o vuelva a entrar tras cerrar una operación.
  1. Cierre la posición cuando haya un beneficio, no antes.
  1. Cubra todas las peticiones de garantías adicionales – no permita que el mercado le venza.
  1. Invierta $5.000 por contrato (5.000 onzas troy). Esto le permitirá un movimiento adverso de $1 por onza (la plata estaba a $4,50 por onza).
  1. Cuando dude, vuelva a leer el razonamiento de este sistema.
  1. No permita que nadie ni nada interfiera con el seguimiento de este sistema.

¿Cómo les fue a los inversores? Dependió del momento en que empezasen. Comenzar en la primera mitad de 1975, poco después de que fuese publicado el sistema, mostró unos rendimientos por contrato individual entre beneficios de 51 céntimos a pérdidas de 18 céntimos por onza. A continuación, una caída en los precios de la plata produjo pérdidas de hasta $1,02 por onza durante los siguientes 9 meses (ligeramente por encima del 100%), seguidas de una subida de dos meses y pérdidas de nuevo. Este sistema habría funcionado entre 1979 y febrero de 1980 y después habría perdido durante los siguientes 6 años. Un inversor que siguiese estas reglas, entrando al azar, habría tenido una probabilidad de más de 10 a 1 de perder. Cualquier beneficio que hubiese conseguido lo habría perdido después si hubiese persistido en seguir el método.

Los mismos resultados se habrían producido operando sobre el Nasdaq. Comprar en cualquier momento durante los 90 habría generado beneficios.

Independientemente del método de tendencia, los indicadores, filtros o la diana de dardos que hubiese utilizado, si uno compra y los precios suben, siempre gana dinero. Un trader que continuase comprando entre el 2000 y el 2003, se habría enfrentado a la misma pérdida total que el trader de plata. El único test válido de una estrategia es la capacidad de ganar dinero en distintos tipos de mercados.

Al intentar entender cómo un sistema como éste puede tener una posibilidad de llegar al público, recuerde el momento en el que se introdujo. Con los precios aumentando drásticamente, la escasez de comida y la publicidad sobre la devaluación del dólar EEUU, la lógica del sistema parecía justificable. Se habló en serio de crear fondos apalancados de inflación utilizando futuros.

Vimos la misma euforia por parte de los traders inexpertos que compraron el Nasdaq a finales de los 90. No esperaban ninguna pérdida. Estos sistemas cubren una necesidad inmediata, sin importarles las consecuencias a largo plazo. No cabe duda de que, si vuelve a aparecer una inflación alta, u otro mercado alcista, volverán a aparecer sistemas como éste justo cerca del máximo.