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Hace pocos días en esta misma sección, reflexionamos con varios estudios, sobre que los sistemas demasiado fáciles, no son efectivos, en plan automático, si no se acompañan con una lectura de mercado que siempre defenderemos como parte primordial de cualquier estrategia. 

Pero no hay que menospreciar por ello el valor del análisis técnico, que es una de las patas más valiosas con la que siempre podremos contar. Pero no usándolo como ya explicamos la semana pasada, sino como herramienta auxiliar combinado con otras cosas. Un simple indicador, pero usado como filtro, tras nuestra lectura de mercado, puede mejorar las cosas muchísimo, y si no vean estos espectaculares resultados, de comparar el buy and hold en el S&P 500, con las entradas filtradas. Aparece en un trabajo de Markos Katsanos en la revista Stock and Commodities del número de octubre de 2016.

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Esto de antes era optimizando los indicadores, y ahora la siguiente muestra es aplicando en mercado

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Como vemos las mejoras son espectaculares. El análisis técnico debidamente usado, es vital, para nuestra operativa. En esta vertiente de filtro, actúa muy muy bien. Este mismo análisis con medias también se ha hecho con los mismos buenos resultados. La combinación lectura de mercado más indicador técnico de filtro es muy potente. 
 
En épocas como ésta, en que el mercado ya no anda tan fácil, con muchas dudas, especialmente en Europa, y por tanto, ya no es tan sencillo esperar un buen recorrido,  es un buen momento para hacer alguna reflexión sobre algunas precauciones básicas que hay que mantener siempre en el trading, pues si se siguen, pueden ayudar a pasar los malos momentos mejor. En concreto me refiero a lo importante que es que vigilemos el tamaño con el que vamos a hacer cada operación. Vamos a ver un estudio sobre esta cuestión que nos lo dejará bien claro.

Lo llevó a cabo Johan Ginyard de la Universidad de Uppsala en Suecia.

El profesor Ginyard experimentó con un colectivo de 62 estudiantes a los que dividió en varios grupos, siendo indiferente el que tuvieran conocimientos previos del mercado o no, y les entregó las señales de un sistema automático ya determinado que decía qué valor y cuándo comprarlo y, por supuesto, cuándo venderlo. El alumno no tenía opción, tenía que comprar o vender el valor que le indicaba el sistema sin ninguna discusión, sobre un capital de partida ficticio de 10.000 coronas suecas.

La única posibilidad de elección que se le daba al participante era el tamaño de la posición, que podía ir del 0,5 al 100% del capital disponible. Lo demás se le daba hecho, él sólo escogía el tamaño de cada compra. El sistema era sólo para posiciones largas.

Se dividía la prueba en dos niveles. El primero tenía un sistema con un porcentaje de aciertos del 55%, un ratio profit /loss de 1. El segundo nivel era un seguidor de tendencia claro y tenía solo un porcentaje de acierto del 30%, pero un profit loss muy elevado.

En cada nivel los participantes llevaban a cabo 50 operaciones, mientras les durase el capital; si lo perdían en una gran parte, quedaban eliminados.

Hubo de todo en los resultados. Desde un participante que perdió 6.500 coronas de las 10.000 iniciales a otro que ganó ¡871.000!. Recuerden que todos compraron lo mismo y al mismo tiempo y que todos cerraron las posiciones al mismo tiempo y, sin embargo, vean qué diferencias tan grandes y sólo con el parámetro de cambiar el tamaño de la posición.

- La media de ganancia de cada participante fue de 14.025 de las 10.000 con las que empezó.
- 10 de los 62 se arruinó.
- 6 perdieron mucho.
- El resto ganaron pero en muy diferentes medidas.

Pero ahora viene lo importante:

- Los que se arruinaron tomaron un tamaño medio de la posición del 22,9% del capital disponible, mientras que los ganaron dinero arriesgaron de media en cada operación el 6,6% en el nivel 1 que era el más sencillo.

- En el nivel 2, al que sólo pasaban los mejores del nivel 1, los que se arruinaron arriesgaron de media el 23,7% en cada transacción, mientras que los que ganaron arriesgaron el 3,7%.

Pues ya ven, unos ganaron exactamente el 8.500% y otros perdieron casi todo el capital operativo, y todo ello con el mismo sistema, exactamente con el mismo sistema y sobre los mismos valores. Pero la importancia de la cantidad de dinero que se ponen encima de la mesa en cada entrada es absolutamente vital y decisiva como se ve en el estudio para los resultados finales. 

Conclusión: una vez más se demuestra que tener un buen sistema no significa nada. Puede dar unas señales razonables, mes tras mes, año tras año, pero si no somos prudentes en su aplicación y arriesgamos una cantidad poco prudente estamos perdidos. ¿Por qué? Si entramos demasiado fuerte, tarde o temprano nos pillarán en una fuerte y será imposible recuperar, el money management es fundamental. Cualquier profundización a este respecto en nuestra formación siempre va a venir muy bien.

Uno de los principales problemas que tiene la inversión en los diversos mercados financieros es nuestra propia mente.

Resulta que el cerebro humano funciona en sus complejas conexiones neuronales de una manera absolutamente contraria a cómo debería funcionar para trabajar eficientemente en el mercado. No es una cuestión de que uno sea más débil o más fuerte. Es que los humanos somos así. Por ello, trabajar en el mercado, es una eterna lucha contra uno mismo y contra nuestra naturaleza. Sólo la aceptación de la realidad, nos permitirá buscarnos los trucos y ardides necesarios para “engañar” a nuestro cerebro.

Y la aversión a las pérdidas exagerada que tenemos los humanos es un buen ejemplo.

Y para demostrarlo vamos a basarnos en un “paper” científico, pero no como de costumbre, para alguna revista económica…el artículo está hecho para neurólogos y como verán en el enlace al trabajo, es de una revista de neurología para uso de médicos.

Aquí lo pueden leer:

 

https://www.neurologia.com/articulo/2018276 

Veamos una primera cita:

La aversión a las pérdidas hace referencia a una mayor sensibilidad ante las potenciales pérdidas (de 2-2,5 veces más [17]) respecto a las potenciales ganancias de igual magnitud [16,18]. Es decir, ante una apuesta, sería necesaria una posible ganancia de al menos 100 euros, frente a una posible pérdida de 50 euros, para asumir el riesgo y no rechazarla [12]. De igual forma que no será proporcional el placer experimentado al ganar 50 euros frente al displacer que producirá su pérdida, asociado a una mayor respuesta autónoma [19,20].

No conviene confundir aversión a las pérdidas con aversión al riesgo. La aversión al riesgo se referiría al rechazo a asumir riesgos, y éste, a su vez, depende de la aversión a las pérdidas [16]. Así, ante un marco de referencia que implica ganancias seguras, Kahneman y Tversky [11] demostraron que las personas son más conservadoras y no asumen riesgos; por otro lado, ante un marco de referencia negativo que supone afrontar una pérdida, debido a la aversión a ésta, se asumen más riesgos con el objetivo de evitarla [11].

Ya ven. Lo dicen los médicos. Si perdemos 100 euros nos dolerá de 2 a 2,5 veces más que el placer o alegría que podríamos sentir si ganamos exactamente lo mismo, 100 euros.

Tendemos a evitar la pérdida a toda costa. Y esto ha sido la tumba de muchos inversores que estaban invertidos en acciones, y que no las vendían nunca, porque así no se materializaba la pérdida. ¡Cuántos intradía no se han convertido en “inversiones” de largo plazo que ahora mismo necesitarían un milagro para recuperarse!

Bien, a continuación va otra cita, que si no son médicos no van a entender mucho, como me ha pasado a mí, pero que aun así recomiendo leerla.

Observaron que parece existir un circuito bidireccional que procesa tanto posibles ganancias como posibles pérdidas. Dentro de este circuito, se señala el papel central del estriado dorsal y ventral, así como de la corteza prefrontal ventromedial, que se activan ante posibles ganancias y se desactivan –respecto al nivel basal– ante potenciales pérdidas. Además, esta bidireccionalidad no parece ser equitativa, pues la desactivación sería mayor ante las posibles pérdidas que la activación que se daría ante una posible ganancia proporcional; este fenómeno representaría, según los autores, la aversión neural a las pérdidas y mostraría diferencias individuales que correlacionarían con la conducta de aversión a las pérdidas.

Canessa et al [31], utilizando la misma tarea con 56 participantes sanos (29 mujeres y 27 hombres), encontraron resultados consistentes a los anteriores, y señalaron también el papel de una red mesocorticolímbica bidireccional que involucra al estriado ventral y a la corteza frontomedial posterior en la línea ya mencionada: se activan ante posibles ganancias y se desactivan –en mayor medida– en las pérdidas. Pero, además, localizan un circuito con un patrón de actividad inverso que incluye a la ínsula posterior derecha y al opérculo parietal, con mayor actividad ante posibles pérdidas que desactivación ante ganancias. Por último, señalan también un mecanismo neural específico en la anticipación de pérdidas que correlaciona con la aversión a las pérdidas conductual y que involucra la activación de la amígdala derecha y el putamen.

Lo importante es que nos quedemos con la idea. El cerebro tiene circuitos específicos para procesar las pérdidas y las ganancias, de manera totalmente diferente y con diferente intensidad. Por mucho que nos esforcemos, nuestro cerebro, funciona como funciona, y a usted querido lector y a mí, y a cualquiera, nos seguirán doliendo más las pérdidas, que las ganancias. Más del doble de dolor por la pérdida que de alegría por la ganancia.

¿Un truco?

Para mí el mejor, es que si el dolor por las pérdidas le hace saltarse la matemática y la disciplina de su sistema que es la forma de protegerse de todo esto baje el tamaño de la posición habitual con la que entra. La reacción psicológica es notable. Es un tema que comento en mi Libro de Leones contra gacelas.

Todos tenemos un límite por encima del cual nos empezamos a desmadrar y la bajada del dinero de entrada en la posición vuelve a desactivar el cortocircuíto. Steenbarger el gran maestro de la psicología del trading insistía mucho en esto.

Y otro factor que baja mucho el dolor y el nerviosismo, es alargar el plazo. De trabajar en un gráfico de 5 minutos a uno de 4 horas por ejemplo dista un abismo. Los sesgos aparecen porque el cerebro funciona así, pero al tener mucho más tiempo para pensar, es mucho menos estrés y más fácil no caer en las trampas de nuestro propio cerebro.

serenitymarkets.com

Como llevamos muchos análisis sesudos en los últimos días hoy vamos a tomarnos un descanso y vamos a intentar relajarnos, aprovechando además que estamos bastante parados por la fiesta de Wall Street. Y es que los mercados crean mucha tensión.

 Tanto que hace ya bastantes años, se creó lo que se llama el Ulcer Index. Sus autores dicen que este índice mide el grado de estrés que usted puede esperar en el activo en que está metido, es decir que grado de insomnio y úlceras puede llegar a tener…:-)

 
Bueno realmente, lo que indica el índice es cuál es el drawdown que puede usted esperar.
 
Lo crearon porque por ejemplo vean este gráfico:

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Los tres fondos ganan lo mismo y tienen la misma desviación estándar, pero claro…con el C…las úlceras y el insomnio, hubieran ido a tope…J Y es que aunque llega al mismo rendimiento ha tenido una volatilidad enorme y un drawdown impresionante. Este es un defecto que tienen muchos inversores. Nos limitamos a mirar solo la rentabilidad final de un fondo, sin ver el calvario que nos habría llevado hasta esa rentabilidad o no. Muchas veces nos habríamos salido antes incapaces de soportarlo.

Volvamos al Ulcer Index. 
 
Lo construyeron Peter Martin y Byron McCann  en su trabajo The Investors Guide to Fidelity Funds a finales de los años 80.
 
El Visual Chart por ejemplo lo tiene. Vean este enlace:
 
http://www.visualchart.com/particulares/gratuitos/estrategias/indicadores/ayuda/?id=1145


 
En esta cita se comprende bien el concepto que debemos retener sobre este indicador.

Entonces, una inversión teórica que nunca perdiera dinero tendría un índice de úlcera de cero, y cuanto más dolorosa es la historia, mayor es el número. Y volviendo al punto n. ° 2, en realidad no importa si la reducción es profunda y corta o superficial y larga, ya que ambas pueden generar el mismo índice de úlcera.

Personalmente, no me enfocaría tanto en el valor absoluto del número, sino que lo usaría como punto de referencia para comparar el dolor relativo de dos carteras. Por ejemplo, de acuerdo con el índice Ulcer, el mercado de valores en Australia históricamente ha sido aproximadamente un 80% más doloroso que el mercado de valores en los Estados Unidos. ¡Cualquier australiano debería tener eso en cuenta la próxima vez que lea consejos de inversión escritos desde una perspectiva de los EE. UU.!

Fuente: https://portfoliocharts.com/2017/11/01/the-ulcer-index-is-a-helpful-way-to-quantify-portfolio-pain/

Y otra cita que lo define bien:

Desde el punto de vista de la gestión de inversiones, tiende a haber una relación inversa entre el nivel de gestión de riesgos en una estrategia y el índice de úlceras asociado. Si una estrategia controla rigurosamente la magnitud potencial de los malos resultados (a través de stop-loss u otros mecanismos de cobertura directa), el índice de úlcera tiende a ser bajo, ya que es difícil que los pequeños reintegros se conviertan en grandes detracciones. Las estrategias pasivas tales como comprar y mantener o volatilidad corta no controlan los resultados negativos y, por lo tanto, pueden tener disposiciones arbitrariamente grandes y prolongadas. Estas estrategias tienen altos índices de úlceras realizadas a largo plazo y una recompensa insuficiente por ese dolor.

El mensaje a los inversores es claro. Si desea controlar su destino financiero y obtener rendimientos con la menor cantidad de dolor, concéntrese en el índice de úlceras de sus estrategias. Asegúrese de obtener un rendimiento adecuado para el dolor potencial. No seas pasivo con la magnitud de los malos resultados

Fuente: Revista futures Magazine. Octubre de 2009. Artículo de Peter F. Matthews

Sigamos y como prometí al principio, en plan relax, vamos refrescarnos, en este mercado tan difícil y que tantos análisis requiere, con una curiosidad un tanto rara de las bolsas. Esto es trivial, y no sirve para nada, pero sólo quiero que descansemos la mente con cosas extrañas del mercado.

El informe es un estudio de los profesores David Hirshleifer, de la Universidad Estatal de Ohio, y Tyler Shumway, de la Universidad de Michigan, titulado “Good Day Sunshine: Stock Returns and the Weather “ y del que se obtienen conclusiones sorprendentes.

Lo pueden encontrar al completo en este enlace:

https://fisher.osu.edu/blogs/efa2011/files/BEH_1_3.pdf

El estudio es muy denso y difícil de entender, personalmente no me enteré de la mitad de las fórmulas, por no decir de ninguna, pero las conclusiones son evidentes. Además, al investigar por Internet veo que el estudio es un clásico y que matemáticamente demuestra algo tan increíble como que los días de mucho sol el mercado sube de media y a largo plazo muchísimo más que los días nublados. Las correlaciones tras aplicar mil métodos estadísticos son irrefutables.

Todo parece venir de algo psicológicamente enraizado con el ser humano, el tener mejor humor en los buenos días que en los malos. Los autores han probado la relación en 26 bolsas, entre ellas las de Madrid, y en 18 de las mismas queda claro que donde esté un buen día de sol para las bolsas no hay nada. Vean estas cifras que destacan por ejemplo el profesor Mangot de París en su análisis del estudio:

1- Si tomamos sólo los días con más sol y comparamos con días extremadamente nublados, es decir, de un extremo a otro, despreciando los días dudosos, tenemos que Wall Street, atención, sube casi el 25% los días de sol de media y sube poco más del 8,5% los días nublados y todo esto en 15 años, que parece una muestra bastante amplia.

2- En Sydney la diferencia es aún mayor ¡32 puntos porcentuales a favor de los días de sol!

3- En Londres 22,1 puntos porcentuales a favor de los días de sol.

4- En París 19,7 puntos porcentuales a favor de los días de sol.

5- No hay correlación entre días de niebla, lluvia o nieve, solo funciona si hace sol o si está nublado.

A mí me ha dejado estupefacto esta estadística, sobre todo por una cosa. Aquí no hay efecto contagio de unas bolsas a otras, pues un día de sol en Londres puede corresponder a otro nublado en Australia, o ni fu ni fa en París. Cada uno tiene su propio clima y no tienen por qué suceder a la vez.

Esto no quiere decir que cada día que haga sol, haya que salir corriendo a comprar y al revés, pero sí nos da detalle, una vez más, de cómo las bolsas no sólo funcionan como cabría esperar por fundamentales ni rudimentos económicos, funcionan también en una muy gran medida como reflejo de nuestro espíritu humano de nuestras filias y de nuestras fobias. Y al margen de este curioso estudio refleja, que si no incorporamos el factor psicología humana, la nuestra y la de los demás al análisis económico, estadístico etc, vamos a tener muy pocas posibilidades de tener una operativa correcta. La primera pauta estacional que se descubrió en la historia de las bolsas, fue la de que antes de las fiestas era difícil ver bajadas fuertes… totalmente enraizada con la psicología. Después han salido muchas más. En cualquier caso no deja de ser el de hoy un dato divertido al cual no hay que darle mayor importancia. Mañana ya no se libran y volveremos a los sesudos análisis

Ahora que el nuevo año empieza muchos inversores, especialmente los que disponen de una cartera menos agresiva, se preguntan cómo deben repartir los activos de su cartera.

Y si usted se está preguntando eso mismo, va por buen camino, porque los estudios científicos, muestran que la asignación correcta de activos es la variable más importante para el futuro de nuestra cartera.

En 1986 se publicó un famoso estudio, que llegaba a estas conclusiones (traducción del google).

Con el fin de delinear la responsabilidad de inversión y medir la contribución al rendimiento, los patrocinadores de planes de pensión y gestores de inversiones necesitan un método claro y relevante para atribuir rendimientos a las actividades que componen el proceso de gestión de inversiones: política de inversión, tiempo de mercado y selección de valores. Los autores proporcionan un marco simple basado en una cartera pasiva de referencia que representa las clases de activos a largo plazo del plan, ponderadas por sus asignaciones a largo plazo. Los rendimientos de esta cartera de "política de inversión" se comparan con los rendimientos reales resultantes de la combinación de la política de inversión más la sincronización del mercado (sobreponderación o infraponderación dentro de una clase de activo). Datos de 91 grandes EE. UU. los planes de pensiones durante el período 1974-83 indican que la política de inversión domina la estrategia de inversión (oportunidad de mercado y selección de valores), lo que explica en promedio 95.6 por ciento de la variación en el rendimiento total del plan. El promedio real de la rentabilidad total de la cartera durante el período fue del 9,01 por ciento, frente al 10,11 por ciento de la cartera de referencia. La gestión activa le costó al plan promedio 1.10 por ciento por año, aunque sus efectos en los planes individuales variaron mucho, agregando tanto como 3.69 por ciento por año. Si bien la estrategia de inversión puede dar como resultado retornos significativos, estos son eclipsados ​​por la contribución de retorno de la política de inversión: la selección de clases de activos y sus ponderaciones normales. 01 por ciento, versus 10.11 por ciento para la cartera de referencia.

Aunque las cifras sean antiguas los resultados son impresionantes.

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Si quieren investigar más lo pueden hacer aquí, donde se descarga el pdf del estudio:

http://www.cfapubs.org/doi/pdf/10.2469/faj.v51.n1.1869

Determinantes del rendimiento de la cartera

Gary P. Brinson , L. Randolph Hood y Gilbert L. Beebower

Posteriormente en 2012 Vanguard public otro trabajo con datos ya modernos que llegaban a las mismas conclusions casi el 89% de los resultados y de la volatilidad de la cartera vienen determinados por la asignación de activos a la cartera, hablando claro por si no se está entendiendo lo que estoy queriendo decir cuánto asigna a renta variable, bonos, cash, etc. Vean estas tablas:

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Pueden descargar el pdf si quieren investigar más aquí.

https://institutional.vanguard.com/iam/pdf/ICRGCAA.pdf?cbdForceDomain=true

Estos dos estudios son citados en este brillante artículo que pueden encontrar aquí:

https://peterlazaroff.com/2018/01/01/asset-allocation/?utm_source=Daily+AR&utm_campaign=56b1587bcd-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_c08a59015d-56b1587bcd-140340669

El autor es Peter Lazaroff.

Miren qué claro se ve en esta tabla, lo vital que es que usted decida cuanto a variable y cuanto a renta fija:

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Ahí tiene de manera muy sencilla cual puede ser su futuro según el perfil que escoja.

Cuanta más renta variable mayor rentabilidad teórica a largo plazo, muchos más sustos. Ojo, esta tabla es de 1926 a 2016. Puede usted tener períodos de muchos años sin rascar bola, cuanto más riesgo corra, y aquí se parte de otro supuesto que siempre hablamos de la bolsa de EEUU, otras bolsas no han tenido recorridos tan brillantes. Pero la idea es válida. Es lo que hay, a partir del 50%-50% se meterá usted en la línea de los grandes sustos. A partir de un 30-70% ya tendrá buenos disgustos.

Como bien dice el autor, hay que valorar otro tema…la inflación, que aquí no está…

Esta cita es muy importante tenerla en cuenta:

Si su cartera no tiene suficiente exposición de acciones, se vuelve más susceptible a perder poder adquisitivo a lo largo del tiempo. La inflación en línea recta del 3% reduciría el poder de compra de la cartera en casi un 59% en un horizonte de 30 años.

Desarrollar un plan de inversión para alcanzar sus metas se reduce a hacer crecer sus ahorros más rápido que la inflación sin asumir riesgos indebidos. Puede lograr esto a través de una combinación de amplias clases de activos: acciones, bonos y efectivo.

Evidentemente las cosas no son necesariamente tan simples, y puede haber otras categorías de activos a poner en la ecuación. Pero creo que como idea base está bien. Esta es la decisión más importante si tiene una cartera de cierto calado ¿cuánto en cada cosa? Y más importante como demuestran los estudios que la estrategia que vaya a usar…

En esta tabla tiene más datos, vea el número de años malos según la combinación:

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Una de las combinaciones más famosas entre los gestores profesionales y entre muchos inversores que gestionan su propia cartera, con perfiles de riesgo moderado hacia arriba, es la combinación 60% variable-40% bonos.

En este enlace también muy bueno tienen mucha información:

¿De verdad quieres vivir con una asignación 60/40 en 2018? - Siga los números y es probable que tenga un rendimiento inferior

http://mrzepczynski.blogspot.com.es/2017/12/do-you-really-want-to-live-with-6040.html?utm_source=Daily+AR&utm_campaign=56b1587bcd-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_c08a59015d-56b1587bcd-140340669

Vean esta interesante cita:

Para muchos inversores, ha habido una fuerte adhesión al mantra 60/40. El mantra dice que 60/40 protegerá a un inversor en una recesión y proporcionará retornos ajustados al riesgo en todos los entornos. Puede haber variaciones en este tema, pero 60/40 a menudo ha servido como la asignación básica para muchos inversores. Para 2017, esta combinación de cartera volvió a ser un ganador. La combinación 60/40 SPY / AGG (utilizando el índice de rendimiento total) generó un rendimiento del 13,74% en 2017, que fue superior al promedio  del 9,86%  en los últimos 30 años.

Lo que pasa es que el autor a continuación hace un estudio bastante razonable que deja claro que este año con este tipo de asignación de activos no debemos esperar rendimientos tan altos.

En esta tabla se ve bien:

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Si la bolsa sube lo que dicen los analistas a los bonos con los rendimientos tan bajos no se les puede pedir tanto…otra cosa es que los analistas se equivoquen y la bolsa suba más de lo esperado. Personalmente no recojo este escenario, no me gusta demasiado hacer previsiones a tan largo plazo como bien saben, pero lo de este año va a ser difícil de repetir.

En cualquier caso creo que viene muy bien, ver, para terminar la siguiente tabla, para hacerse una idea de cómo puede comportarse una cartera 60-40% con el paso del tiempo.

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Espero que el artículo sirva para concienciar al inversor de la importancia de la decisión a tomar a estas alturas del año para nuestra cartera. Aquí está todo muy simplificado. Pero lo importante es quedarse con la idea central.

Hablamos con frecuencia de la importancia psicológica de los números redondos en los mercados.

Es vital que consideremos que en cada número redondo en cualquier mercado, y cuanto más ceros haya al final del número mejor, vamos a encontrar una resistencia o un soporte en el primer toque. Es una de las cosas que tenemos que aprender de los mercados.

Y nada de caer en la tentación de calificar esto de supersticiones y demás. Es una realidad que podemos comprobar cada día.

Vamos a ver un ejemplo clásico. El euro cada vez que llega a 1,0000, más redondo imposible:

Veamos los casos con una valoración conjunta en el pasado de las monedas que forman el Euro:

Primer caso: 1981.

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Como vemos el euro viniendo desde arriba como ahora llega al 1, baja para romper stops a 0,97 y desde ahí vuela a 1,18 nada menos. En 1982 hace la misma jugada nuevo rebote fuerte, y ya al tercer intento rompe. 

Segundo caso: 1986

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De nuevo sale perfecto. Viniendo desde abajo se para durante meses en 1, y cuando consigue pasarlo, se pasa varios meses donde se para una y otra vez en 1 para tomar impulso. 

Tercer caso: 1989.

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Aquí no llega a tocar, pero se acerca mucho y se da la vuelta al alza de manera brutal y duradera. 

Cuarto caso: Finales de 1999 y principios del 2.000

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Perfecto otra vez, viniendo desde arriba como ahora, toca 1 varias veces con profundos rebotes al alza muy aprovechables. Cuando consigue pasar, pull back hacia el nivel de nuevo aprovechable. 

Quinto caso: 2002. Viniendo desde abajo vuelve a pararse de nuevo en la zona.

Bueno creo, que con esto es suficiente y no hacen falta más gráficos.

Creo que es una estrategia para poner rápidamente encima de la mesa. Si repasamos todos los gráficos, vemos que cuando sobrepasa un poco el nivel no lo hace por demasiado, le suele gustar irse a la zona 0,97 más o menos como mucho,  por lo que poniendo un stop loss la estrategia tiene menos riesgo de lo que parece, y eso sí, cuando se produce el rebote, es mejor ir a lo seguro y no buscar grandes movimientos, sino cosas razonables y rápidas de unos días y punto. 

Creo que es una estrategia que debemos tener sobre la mesa. Ahora estamos muy  lejos de esto, pero lo vengo a citar por la importancia de los números redondos.

En un interesante estudio, que además comenté en mi libro Leones contra gacelas, porque me pareció realmente curioso, llevado a cabo por un profesor de la Universidad de Columbia, Glen Donaldson,, se demuestra lo siguiente:

Si se consideran los cambios del Dow Jones con número redondo múltiplo de 100 y de 1000, por ejemplo el 11.000, se ve matemáticamente, remontándose desde muy atrás, que el mercado tiene más dificultad que ante cualquier otro cambio para sobrepasarlo, ya sea al alza o la baja y que cuando son sobrepasados definitivamente el mercado tiende a subir o bajar mucho más deprisa que ante la ruptura de cualquier otro soporte, resistencia o cambio normal.

Pero lo más llamativo es que esta propiedad solo funciona en índices muy conocidos, lo que demuestra sin género de duda su componente psicológico.

Para demostrarlo, los investigadores hicieron la misma prueba pero sobre el desconocido entre el gran público Wilshire 5000. El efecto desapareció por completo. No había nada de especial en torno a los números redondos del índice, eran un cambio más. En el Dow Jones no era así, porque era y es seguido por mucha gente al ser muy popular. Y queda claro que en el Ibex también.

Tenemos más evidencias y estudios en este interesante enlace de hace ya algún tiempo:

EXPLICACIÓN DE LA MAGIA DE LOS NÚMEROS REDONDOS

https://jeroenbloklandblog.com/2014/08/26/the-magic-of-round-numbers-explained/

En el enlace se cita el estudio comentado antes, pero aportan otro estudio también muy relacionado con esto donde hablan del anclaje psicológico a números al azar. Vean esta cita traducida:

Basado en una serie de experimentos como el discutido anteriormente, Kahneman y Tversky concluyen que bajo la incertidumbre las personas (al menos parcialmente) basan sus estimaciones en números presentados al azar. Las barreras psicológicas en los mercados bursátiles también son buenos ejemplos de anclaje. La observación de que el índice se aproxima a un número redondo grande se convierte en parte de las decisiones de inversión, a pesar de que este nivel de índice es tan arbitrario como cualquier otro. Es este anclaje del mercado accionario el que se traduce en los patrones de retorno encontrados por Donaldson y Kim.

Pero lo que más me interesa del artículo es esta cita donde intentan dar explicaciones al fenómeno que parecen bastante certeras:

¿Cómo funcionaría esto, exactamente? Hay un número de posibles explicaciones. Una de ellas es que las estimaciones de los analistas, o los llamados gurús de la inversión, se expresan predominantemente mediante el uso de números redondos. Es probable que no se lo tome en serio si espera que el Dow Jones alcance los 21897,46 puntos para fin de año.

La segunda explicación posible se basa en la anterior. Los gurús de inversión no solo trabajan con números redondos, sino que también lo hacen otros inversores. Muchos inversores usan números redondos como referencia para cuándo comprar o vender acciones. Por ejemplo, usted compra cuando una acción cae a 90, solo para vender cuando alcanza 100.

Una tercera explicación posible para el efecto de anclaje relacionado con números redondos es la atención de los medios. (…/…). A los medios les encantan los números grandes y se los menciona y se les habla ampliamente. Esto puede desencadenar la percepción de que tal número es de gran importancia, o al menos más importante que otros números índices aleatorios, lo que conduce a efectos de barrera

Por todo esto, la realidad es que los números redondos son muy potentes, y que permiten grandes oportunidades de operativa en su entorno.

Muy interesante el estudio que se publicó recientemente por los profesores de la Massey University en Auckland, Nueva Zelanda: Jiali Fang,, Yafeng Qin y Ben Jacobsen, y del que se hacen eco esta semana algunos medios de EEUU. Merece la pena darle una mirada.

Estos investigadores han hecho un estudio de la rentabilidad que podrían dar en mercado nada menos que 93 indicadores técnicos.

Inicialmente vieron que de los 93 solo 30 daban posibilidades de predecir mercado. Pero cuando aplicaban una serie de filtros científicos y añadían las comisiones, ningún indicador de los 93 predecía el mercado.

Pero sí en cambio empezaban a funcionar si se tenía en cuenta el ciclo económico. Según se usaran teniendo en cuenta si el ciclo económico estaba en contracción o en expansión empezaban a funcionar muchos de ellos.

¿Y estás conclusiones para qué sirven? Pues sirven para mucho. Ayer veíamos un ejemplo de un estudio parecido. Ningún indicador es el Santo Grial, no vale encontrar el indicador mágico y aferrarse a él como si fuera la piedra filosofal,  la única manera de afrontar el trading es compilando varios, aprendiendo a manejarlos, sumarle análisis técnico básico, soportes y resistencias, situación de mercado, money management… No hay camino simple, de “este indicador lo sigo y a forrarme”, solo hay trabajo duro.

La mayoría del consenso, que siempre dice lo que está descontado o no, no sirve, hay que comprender la esencia del mercado. Y si no vean:

Realmente interesante la imagen que difundía hace algún tiempo  la web de Zero hedge. Es del Financial Times de Junio de 1914

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Si la quieren ver en grande pinchen en su enlace original:

http://www.zerohedge.com/sites/default/files/images/user3303/imageroot/2014/06/20140630_WW11.jpg

Como ven, tras el atentado que originó la I Guerra Mundial, decía que no había afectado a las bolsas, vamos lo de siempre, la historia se repite una y otra vez.

Pero vean cómo terminó la historia, en este gráfico que no recuerdo muy bien de donde lo saqué.

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De este gráfico podemos sacar dos enseñanzas. La primera es que nos solemos equivocar cuando se dice aquello de no hizo caso, ya está descontando, porque vean dónde está el número 1, el desplome del Dow Jones poco después del atentado. Bajó más del 20%.

Pero la segunda enseñanza es lo imprevisible que es el mercado. Tras un año de guerra, y mientras la gente seguía muriendo a miles en las trincheras europeas, el Dow Jones casi doblaba su precio… Y más tragedia de lo que era aquella I Guerra Mundial… Creo que toda una lección histórica, y realmente valioso el documento que cita Zero hedge.

Y además hay que aprender que en bolsa influyen factores que a veces no lo esperamos. Aquí tienen una prueba.

Veamos ahora una pauta positiva que puede marcar la dependencia de los bancos centrales del mercado en los últimos años:

La comentaba Zero hedge, en un artículo de hace unos meses.  Es alucinante.  Vean

De 1994 a 2011 el S&P 500 gana como un 50% menos si quitamos los días previos a las reuniones de la FED. Y lo gana todo, es decir más del triple de su valor, si los incluimos…

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¡¡¡Alucinante!!! O sea que esto de la FED viene pero que de muy atrás… no es cosa del ahora, el amor que le tienen los mercados a la FED…

Pero si esto es increíble, vean este otro párrafo:

De acuerdo con un documento elaborado por economistas de la Universidad de California de la Universidad Northwestern y la Universidad de Berkeley, Anna Cieslak y Adair Morse y Annette Vissing-Jørgensen, ha aparecido otro un patrón de negociación, incluso más sorprendente, basado en el  anuncio del FOMC. Específicamente, cualquier persona que participa en la simple estrategia de la compra de las acciones de S & P 500 el día antes de un anuncio de política de la Fed, y venda una semana más tarde, para luego comprar de nuevo la semana siguiente y quedarse con el patrón hasta la siguiente reunión de la Fed, genera la friolera de 650% de rentabilidad desde 1994, superando el  propia 505% de retorno del mercado durante este período.

Si quieren profundizar más aquí tienen el artículo, merece la pena leerlo:

http://www.zerohedge.com/news/2014-07-03/most-bizarre-market-timing-chart-ever

Pues ya ven lo que es la bolsa, y como la psicología humana lo decide todo. Y las bolsas adoran a la FED que es su santo patrón aunque últimamente les tenga un poco abandonados…

Puede que ayer con la libra tuviéramos otro caso parecido de no leer bien el contexto. El día antes a la votación se decía que podría suponer una catástrofe para la libra, pero no se ha hecho aparentemente caso. Claro que se la he hecho, la libra ya ha bajado mucho últimamente, y parece que ahora el mercado lo que descuenta es que no habrá Brexit, habrá segundo referéndum, o alguna solución de este tipo…Pero caso si se le hace, se lleva muchos meses de debilidad…

O podríamos decir, ante el ruido de corto plazo, poniendo otro ejemplo que el S&P 500 se mueve ajeno al estado de la economía… ¿seguro?

Pues vean este gráfico:

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La línea negra es el S&P 500, y la línea azul es el ISM de manufacturas. Como ven la correlación desde el 2001 es total y absoluta. Y eso que manufacturas en esta economía es apenas el 20% del total. La fuerza del descenso de la línea del ISM por cierto es bastante inquietante para las bolsas, por cierto.

No hay sistema mágico en mercado. Cualquiera tiene que pasar por el aprendizaje y posterior esfuerzo de la lectura de mercado. No hay otra. Trabajo en suma. Pero sí uno lee el mercado bien, puede llevarse la sorpresa que en realidad no es aburrido sino apasionante. Y uno se ahorrará mucho tiempo dejando de buscar el indicador milagroso.

Muy popular en numerosas webs de EEUU un estudio de hace unos años publicado en EEUU que pueden encontrar en este enlace (formado PDF):

http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=929954 

El estudio está llevado a cabo por Ben Marshall, Sun Qian y Martin Young de Massey University y Nanyang Technological University y lo que pretendieron comprobar es lo siguiente:

- Tomando una muestra amplia de muchos valores del NYSE y del Nasdaq, ver si reglas de análisis técnico sencillo daban como resultado ganancias claras. En concreto, las técnicas usadas fueron:

1- Cruces de una media móvil rápida sobre una media móvil lenta.

2- Lo mismo que en el caso anterior pero dejando un mínimo de días la entrada en marcha.

3- Compras o ventas en función de la ruptura de una media móvil relevante, como 50, 100, 200 etc.

Probaron todas las combinaciones posibles y todo lo habido y por haber y el resultado es clarísimo. Salvo en algunos valores, siempre pequeños e ilíquidos, hay que dejarse de optimismos exagerados confeccionando sistemas y de hecho no consigue superar los costes de transacción prácticamente en ningún caso.

Una muestra clara de que estas cosas tan simples no funcionan a largo plazo, a pesar de lo tentador que sea construir sistemas basados en ellas, y de que tenemos que apretar los codos en el trabajo de laboratorio y considerar que necesitamos ayuda de cualquier otra herramienta que esté a nuestra disposición, se llame análisis fundamental, se llame análisis técnico combinado más complejo o se llame como se llame, todo sirve, todo suma, y al final como telón de fondo, el money management puede ser otro factor desequilibrante a nuestro factor en cualquier estrategia. Pero la lectura de mercado es lo más importante.

En esta línea hace año y pico esa excelente web de referencia que es la de cxoadvisory.com, aparecía un comentario de uno de los autores del comentario anterior, Ben Marshall, que invita a la reflexión.

En esta ocasión toma todos los datos intradía de SP desde el uno de enero de 2002 a 31 de diciembre de 2003, el primer año fuertemente bajista y el segundo fuertemente alcista, y le aplica con rigurosas estadísticas nada menos que 7.846 reglas de trading clásicas basadas en análisis técnico de cinco familias, a saber:

1- Filtros.

2- Medias móviles.

3- Soportes y resistencias.

4- Rupturas de canales.

5- On balance volume.

Usaron datos de 5 minutos para que el estudio fuera más completo.

Los resultados concluyentes, sólo unas 200 de las 7846 reglas, dieron leves muestras de relevancia, siendo la de on balance volume la más provechosa, pero ojo, en 2002 se vieron algunas que tuvieron significancia estadística, pero en el 2003 año alcista no hubo ninguna y lo más terrible es que tras los ajustes ninguna era provechosa, y si teníamos en cuenta comisiones, las cosas ya eran seriamente preocupantes.

En suma, el trabajo es más complejo de lo que parece, una media móvil puede funcionar perfectamente en determinados momentos, por ejemplo en tendencia, pero si siempre la usamos en los movimientos laterales se llevará los beneficios de una gran tendencia por poner un ejemplo. Al final hay que trabajarlo todo mucho más, y combinar muchas cosas.

Steenbarger, no para de decirlo, ¿otra posible vía? buscar la anomalía de mercado que se repite a menudo, y explotarla, y cuando deje de hacerlo buscar otra. Una anomalía puede ser una pauta estacional muy repetitiva, comportamientos obsesivos como los rebotes en las medias de 200 en cualquier plazo de tiempo...

En un sistema también se demuestra con estos datos que a pesar de lo que se cree de forma común puede ser más importante el money management que el sistema en sí mismo. Hay que ser prudente, y más en un mercado  muy atípico como el que tenemos en marcha.

Tampoco hay que irse por el lado contrario. Según la teoría eficiente, a largo plazo, la posibilidad de que un día se cierre al alza o a la baja y de que al siguiente se repita sería exactamente del 50% si se usa una serie larga. Es decir, las tendencias no existirían pues las cotizaciones pasadas no podrían influir en las futuras. Pero en la realidad esto no es así. La realidad supera con creces al 50%, y por mucho, lo cual deja claro, que lo que haya pasado en días anteriores sí influye en lo pase a continuación.

En medio de este universo donde todo anda bastante igualado, vigilancia especial a las comisiones por cada transacción. Y mente abierta, el mercado es muy variable, cada año es un mundo y si no vean este gráfico:

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Pasemos a otro tema. Varios lectores consultan últimamente sobre la diferencia entre un ETF y un ETN. Vamos a intentar aclararlo.
 
Por ejemplo si buscamos productos inversos del VIX para intentar aprovechar los momentos en que esté el VIX en contango (la mayoría del tiempo) podríamos escoger un ETN, el XIV o un ETF, el SVXY. Incluso vender corto un ETN, el VXX.
 
El ETN en este caso concreto del VIX, tiene bastante más volumen y por lo tanto es más líquido. No siempre es así en otros productos.
 
Pero ¿entonces?
 
Pues la diferencia es profunda, el ETF es una especie de fondo, se tiene unos subyacentes, en este caso futuros del VIX por no complicar mucho la explicación. El ETN, no tiene por qué tener colaterales, es una deuda del emisor, una nota, parecido a un bono que replica a los subyacentes. Por lo tanto, siempre simplificando mucho para que se entienda, el ETN tiene riesgo de contrapartida del emisor. Si quiebra el administrador del ETF, están los títulos, si quiebra el emisor de los ETN, tendríamos que ser un acreedor del banco.
 
En la práctica esto es muy difícil, porque los bancos que emiten estos ETN son grandísimos, pero bueno, esta sería su diferencia. De hecho a los fondos normales les prohíben los reguladores comprar ETN precisamente por este riesgo de contrapartida que tienen. 
 
Los ETFs por todo esto son UCITS regulados, los ETN no, digamos que los etf por tanto estarían más regulados.  
 
Teóricamente replican al subyacente mejor y más barato, aunque a veces no se nota mucho.  Todos son en la práctica deficientes para seguir al subyacente, sin excepción.  Pero claro, el ETN no está comprando y vendiendo los subyacentes, como el ETF, y esto evita errores y costes evidentemente.
 
Personalmente y a nivel de una cuenta pequeña, y si se va a corto plazo, como es mejor ir con estas cosas, yo me iría sin mayor problema al que tuviera más volumen y en paz.
 
Insisto en que he simplificado todo mucho para que no se líe la cosa en la explicación.
 
Aquí tienen documentación sobre este tema en inglés:
 
http://www.investopedia.com/financial-edge/0213/etf-or-etn-whats-the-difference.aspx

Recuerdo cuando empecé que la información que había para poder operar en los mercados era muy escasa. Fuera de los periódicos que tocaban la materia, internet aún no tenía mucho peso y no había digitales. Por otro lado el acceso a plataformas operativas era carísimo y poca gente lo tenía. A veces había que arreglarse con gráficos que te mandaban en unos cuadernos semanales. O a boletines como el legendario de ATV, análisis técnico de valores, que me llegaba los sábados por correo urgente y lo devoraba.

Ahora todo ha cambiado. Hay infinidad de información, hay un número enorme de blogs, de publicaciones, de plataformas baratas y al alcance de todos, que nos dan toda la información que queramos y más.

Pero cuando miro atrás, me doy cuenta de que a lo mejor tener tanta información no te hace mejorar tanto en la forma de operar, o de ver los mercados. Es más me veo con exceso de información, y me dio cuenta como me “autolimito” la información que recibo.

Así que para calmar esa inquietud, me he puesto a tirar de hemeroteca, y he descubierto algún artículo tremendamente interesante a este respecto.

Lo pueden ver aquí:

Can More Information Lead to Worse Investment Decisions?

https://behaviouralinvestment.com/2019/01/09/can-more-information-lead-to-worse-investment-decisions/

Vean esta cita que es muy reveladora sobre un estudio que viene como anillo al dedo sobre lo que nos estamos preguntando.

Se han realizado varios estudios en esta área, la mayoría de los cuales llegan a conclusiones similares.

 Tsai, Klayman y Hastie (2008)[i], probaron el impacto de la información adicional sobre la capacidad de un individuo para predecir los resultados de los partidos de fútbol universitario y su confianza para hacerlo correctamente.  Los participantes en el estudio tuvieron que pronosticar un ganador para una serie de juegos basados en información estadística anónima.

 

 La información vino en bloques de 6 (así que para la primera ronda de predicciones el participante tenía 6 elementos de datos) y después de cada ronda de predicciones se les dio otro bloque de información, hasta 5 bloques (o 30 elementos de datos), y tuvieron que actualizar sus puntos de vista.  Se pidió a los participantes que predijeran tanto el ganador como su confianza en su juicio entre el 50% y el 100%. El objetivo del experimento era comprender cómo el aumento de la información afectaba tanto a la precisión como a la confianza.  Aquí están los resultados (tomados directamente del estudio):

 

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Pues ya ven el resultado del estudio es muy concluyente. Una muy ligera mejora en el nivel de acierto en la predicción, pero muy poco relevante. No perjudica el tener muchísima información eso queda claro, pero tampoco ayuda casi nada. Pero lo peligroso es que cuanta más información tenemos nuestra confianza se dispara de forma totalmente errónea porque no estamos realmente haciendo un análisis mejor, lo cual nos puede llevar a situaciones peligrosas.

Si trasladamos esto al mundo financiero que es lo que nos interesa, podríamos creernos los reyes del mambo por tener un Bloomberg de mil y pico euros al mes, leernos todos los periódicos de economía diariamente y leernos 10 blogs, a nivel interno, y arriesgarnos más de la cuenta cuando realmente nuestra capacidad de análisis no está mejorando por eso.

Veamos otra cita del artículo con un segundo estudio:

Un estudio inédito de 1973 de Paul Slovic (citado por la CIA[ii]), adopta un enfoque similar, pero en este caso con experimentados expertos en  carreras de caballos. A diferencia de lo que ocurría en el estudio de fútbol americano universitario, se permitió a los jugadores clasificar la información disponible por importancia percibida (a partir de una lista de 88 variables) y luego tuvieron que predecir el ganador de una carrera anónima cuando se encontraban en posesión de 5 piezas de información, luego de 10, 20 y 40 (por orden de preferencia/validez especificada).  Los resultados obtenidos fueron coherentes con el mencionado estudio futbolístico: la precisión fue constante a pesar de que se disponía de más información, pero la confianza aumentó a medida que aumentaba el número de estadísticas disponibles.

 

Como vemos se confirma totalmente el estudio anterior, y nos lleva a tener que tomar conclusiones urgentes:

  • Información se necesita eso está claro
  • Pero el exceso de información, no mejora en nada nuestra capacidad de análisis, y sin embargo nos arrastra a un sesgo psicológico muy peligroso de exceso de confianza, que nos puede dar muchos problemas.
  • Por ello, lo más aconsejable, es que cada uno busque las fuentes de información que le parezcan más certeras, mejores o que le ayuden más, y que no se complique mucho más la vida buscando un montón de fuentes extra de información.
  • Yo añadiría otra cuestión. Además, como en tantas otras facetas de la vida, puede que también en los mercados pase lo mismo, que el exceso de análisis lleva a la parálisis…eso sirve para los mercados y casi para todo lo que nos sucede en nuestra vida.
  • Y por último otra conclusión que se nombra en el artículo citado, en mercados que se mueven durante un tiempo de forma muy aleatoria, el ruido puede conllevar a informaciones que parecen relevantes y no lo son.

Al final el problema es que la mente nos lleva a menudo a engaño, unido a que la memoria del inversor es muy corta. Cuanto no habremos dicho que este año ha sido de una volatilidad insorportable. Pues recomiendo leer este artículo:

How Bad Was 2018’s Volatility?

https://alvarezquanttrading.com/blog/how-bad-was-2018s-volatility

Analiza la volatilidad del año desde muchos puntos de vista, y al final del artículo llega a una interesante conclusión:

Ha sido un año volátil, pero nada extraordinario comparado con la historia, lo que pasa es que habíamos olvidado como de volátil es habitualmente el mercado…

Acabamos de vivir un mercado alcista, especialmente en EEUU, no tanto en otras bolsas, realmente destacable. El que ha llevado a Wall Street a las nubes entre 2009 y principios de 2018.

Son muchos años casi 9 y el inversor si tiene un sesgo destacable, es el de extrapolar lo más reciente hasta el infinito. La gestión pasiva se ha disparado, porque basándose en esta corta serie, se pronostica que se puede ganar mucho en bolsa simplemente estando dentro de un etf durante años sin hacer nada.

Además, ya se ven innumerables análisis que hablan de tendencia alcista fin, de nuevo paradigma, o de promedios de rentabilidad anualizada de la bolsa muy sesgados por esta última racha alcista.

Ya se dice que como los PER han bajado y eso es totalmente cierto, como puede verse en este gráfico

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En Europa especialmente, veamos otro gráfico

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Pero claro, a pesar de estas bajadas se está lejos de las valoraciones chollo, que eran las de 2011, ahora está todo más barato, pero no está en plan chollo, en ninguna bolsa, esa es la realidad.

Ahora a comprar y a sentarse a esperar otro dineral parecido al que se ha ganado en estos años.

La bolsa seguirá con sus ciclos de siempre, rápidos a la baja, lentos al alza, pero lo que acabamos de dejar atrás no es fácil de repetir. Más bien todo lo contrario.

Si mantenemos la cabeza fría, y nos limitamos a analizar los números, lo que nos dicen las matemáticas, es que podemos pasar varias décadas antes de ver, los que queden, otra subida de estas características. Así que deberíamos matizar el entusiasmo. Esto no quiere decir que no se vaya a subir nunca, ni mucho menos, pero muy difícilmente de esta forma.

Este artículo que recomiendo leer enfoca muy bien este asunto:

https://www.etf.com/sections/index-investor-corner/swedroe-moderate-your-market-expectations

Vean estas citas traducidas que son muy reveladoras.

Sin embargo, lo que le sorprendería saber es que es casi imposiblesimular otro período de igual duración en el que el S&P 500 tuvo mejores rendimientos ajustados por riesgo. En otras palabras, decir que el S&P 500 ha funcionado bien durante este período es una subestimación gigantesca. Como veremos, está tan bien que es razonable preguntarse si alguien vivo experimentará un mejor período de desempeño para las acciones estadounidenses de gran capitalización.

La última oración puede sonar extrema, pero los datos de devoluciones para el S&P 500 ilustran cuán asombrosa ha sido la experiencia.

 (…/…)

Usando bootstrapping, creamos otros 100.000 historiales de devoluciones de 116 meses para el rendimiento en exceso del S&P 500 y los analizamos a continuación. El historial de retornos en exceso que utilizamos para este procedimiento de arranque abarca el historial completo de enero de 1926 a octubre de 2018.

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muestra que un rendimiento mensual promedio de 1.35%, lo que el S&P 500 logró realmente desde marzo de 2009 hasta octubre de 2018, es un resultado atípico. Menos del 10% de las 100,000 muestras obtuvieron rendimientos mensuales más altos que lo que el S&P 500 ha logrado recientemente.

Se podría decir que esto es digno de mención, pero no demasiado impresionante. 

 Angulo diferente

La imagen cambia cuando nos fijamos en los rendimientos ajustados por riesgo. La Figura 2 es un histograma de las proporciones de Sharpe en todas las 100,000 muestras. Nuevamente, los datos son de la biblioteca de datos de Bloomberg y Ken French .

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Como resultado, se logró una proporción de Sharpe de 1.30 o más en menos del 1% de las 100,000 muestras. El porcentaje real de muestras con una proporción de Sharpe superior a la alcanzada por el S&P 500 fue del 0.57%.

En otras palabras, los rendimientos ajustados al riesgo que el S&P 500 realmente logró desde marzo de 2009 hasta octubre de 2018 están casi fuera del rango de lo posible. De hecho, al observar los rendimientos del año calendario, el rendimiento en exceso de S&P 500 de 16.5% desde marzo de 2009 hasta octubre de 2018 es mayor que cualquier período de una década que pudiera encontrar: de 1950 a 1964, el S&P 500 produjo un rendimiento en exceso de 16.2% .

La lección práctica aquí es que los rendimientos que logró el S&P 500 en relación con la volatilidad que experimentaron los inversionistas son virtualmente incomparables y es posible que no se repitan en las próximas décadas. Este resultado también brinda un fuerte apoyo a las expectativas de rendimientos muy modestos en el futuro.

Lean el artículo, donde se dan muchos más datos, pero la idea queda muy clara. Unos rendimientos como los que acabamos de ver combinados con esa placidez de volatilidad tan bajo, son muy muy difíciles de volver a ver de forma sostenida. Matemáticamente lo normal es que muchos ya con más edad, no los volvamos a ver…

Lo malo es que nuestra mente no funciona de forma matemática, y por mucho que las matemáticas nos digan que estos rendimientos tan buenos no son posibles, seguiremos moviéndonos por otros motivos, como se ve muy claro en esta cita:

Meir Statman, profesor de finanzas en la Universidad de Santa Clara y autor de Finanzas para personas normales y What Investors Really Wantly , escribió un artículo en el WSJ hace unos años titulado "Cómo sus emociones se interponen en el camino de la inversión inteligente".

En el artículo, explica que las personas no invierten solo para ganar mucho dinero, invierten para lo que la riqueza les permitirá hacer, lo que dirá sobre ellos a los demás y cómo los hace sentir. Invertimos en beneficios utilitarios, expresivos y emocionales.

Statman escribe que "no hay nada necesariamente malo en tomar decisiones por razones expresivas y emocionales". Pero la clave es ser consciente de que lo está haciendo por esas razones, ya que vienen con una etiqueta de precio elevado en forma de rendimientos más bajos.

Fuente de la cita: https://www.theathleteinvestor.com/2019/01/08/floats-like-a-butterfly-stings-like-a-bee/

Es una realidad que hemos comentado muchas veces que el PER puede darnos grandes ocasiones de compra a niveles de índice, cuando se mueve muy bajo y por arriba puede desincentivar un poco cuando anda demasiado alto.

Ahora mismo los PER no están mal, Europa y emergentes por ejemplo de mueven alrededor de 11. S&P 500 algo más de 14.

Al final la bolsa que parece un poco loca, tiene una lógica de fondo muy clara. Y si no vean estas cifras:

Citigroup tiene un estudio de hace algún tiempo firmado por Tobias Levkovich en el que aparecen datos muy curiosos.

Lo que más me ha llamado la atención es un estudio que hacen de cómo se comporta el SP 500 al cabo de 12 meses según los diferentes PER que registra desde el año 1940, es decir en los últimos 65 años.

Los números que salen son importantes, porque demuestran que a fin de cuentas las bolsas no están tan locas como parece y dentro del ruido distorsionante del corto plazo sigue habiendo un orden de fondo muy claro y una bolsa muy sobrevalorada tarde o temprano termina mordiendo el polvo y una bolsa infravalorada termina subiendo.

- Cuando el PER es menor de 8, el SP sube de media el 16,5 % al cabo de 12 meses.

- Cuando está entre 8 y 10 sube de media 10,9%.

- Cuando está entre 10 y 12 el 9,1 % que será por dónde anda ahora el Eurostoxx.

- Cuando está entre 12 y 14 el 7,5 %.

- Cuando está en 14 y 16 el 17%.

- Cuando está entre 16 y 18 el 5,6 %.

- Cuando está entre 18 y 20 el 7 %.

- Y por último, según estos datos de Citigroup, cuando está por encima de 20 baja el 1,6 %.

Cifras bien claras, cuando el PER da una gran ocasión de compra al estar por debajo de 8, lo cual es totalmente anormal, la bolsa sube casi más que nunca.

Sin embargo, cuando el PER supera valoraciones ya muy caras como el 20%, es el peor momento para las bolsas.

Todo esto hay que manejarlo con mucha cautela porque son medias, no se puede comprar a ciegas porque el PER de una bolsa baje de 8, se pueden ver grandes exageraciones antes de que se dé la vuelta.

Por ejemplo por la parte baja llegó en diciembre de 1920 el CAPE de Shiller, una forma más suave de calcularlo a 4,80 tan solo. Y ha estado cerca de 5 otras veces. Lo pueden ver en este gráfico histórico:

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Y aquí tienen el PER normal:

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También ha estado bajo bastante tiempo.

En los años 30 y en los años 80 también estuvo muy bajo.

Y por supuesto por la parte alta, puede permanecer muy alto antes de darse la vuelta la cotización, pero desde luego sí tenemos una lógica en el largo plazo.

Pero esta lógica es usada erróneamente para anticipar apocalipsis. Y los apocalipsis llegan pocas veces.  Desde luego la lectura actual es muy cara, en el gráfico se ve claro.

Este buen artículo nos abre bastante los ojos a este respecto:

Stock Market Valuations Won’t Predict the Next Crash

http://awealthofcommonsense.com/2017/12/stock-market-valuations-wont-predict-the-next-crash/

Vean esta tabla:

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Son todos los mercados bajistas desde la II Guerra Mundial. Desde luego que con ratios tan altos como los actuales hemos tenido batacazos muy duros como en el 98 con casi 20% de caída o en el 2000 a partir de donde el S&P 500 perdió la mitad de su valor.

Pero observen la cantidad de batacazos que hay partiendo de PER normales e incluso bajos…

Más de la mitad de los desplomes vinieron con PER y CAPE por debajo de la media histórica.

Y aquí viene la clave. En el artículo muestran esta tabla:

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Que se parece mucho a la que poníamos al principio del artículo, la lógica es aplastante, como al principio, PER altos pocas perspectivas de beneficios incluso a 5 años vista, PER bajos grandes perspectivas de beneficios…pero el problema es que esto son promedios…y aquí viene la tabla más importante del estudio:

Aquí nos dejamos los promedios, y vemos los mejores y peores casos dentro de cada franja.

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Y claro vemos caídas del 3% con compras entre 5 y 15 de PER y subidas de nada menos que el 29,7% a 3 años o del 18,7% a 5 años comprando por encima de 25 como es el caso actual.

Pero sí es cierta una cosa, que dentro de esta gran variabilidad, tenemos que la tabla es muy rigurosa, la horquilla es la más baja siempre a partir de 25 en todos los casos.

Por ejemplo comprando entre 5 y 15 de PER CAPE de Shiller a 5 años nunca hubiéramos perdido, el peor período habría dado +1,5% anual, pero comprando a 5 años por encima de 25 el peor año habría perdido bastante.

En suma, lo que el trabajo hace ver, es que hay muchas menos posibilidades de grandes rendimientos a partir de ahora, dados los altos PER en los que nos movemos, pero nada impide que a pesar de estos altos rendimientos pueda aún haber fuertes subidas extra. En suma la valoración que da el PER es un herramienta más que nos da donde tenemos más o menos posibilidades, pero para nada un indicador claro de cuando entrar, salir o tomar beneficios.

En cualquier caso sea como sea el PER  el stablishment hará un esfuerzo por enmascarar los números, como en este vídeo:

 

Ya ven, sólo hay que darle la vuelta a lo que diga el establishment :-)