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Están apareciendo en los últimos días figuras de Hindenburg Omens en Wall Street. No siempre una figura técnica compleja de este tipo anuncia un crash, pero todos los crash han venido precedidos de una figura así. Insisto aunque muchas veces aparecen y no pasa nada, pero la realidad es que todos los crash, incluidos los recientes vienen precedidos de figuras así.

Recordemos que es esta figura, antes de ver la situación actual.

En el Libro de Leones contra gacelas la explicó debidamente.

Esta es una señal técnica curiosa, muy conocida en EEUU y muy poco en Europa, que tomó el nombre de la famosa catástrofe del dirigible alemán Hindenburg que se estrelló el 6 de mayo de 1937, dicen que por culpa de un tripulante que, animado por su novia que era militante antinazi, le animó a colocar una bomba incendiaria a bordo.

Esta señal técnica consiste en lo siguiente:

La inventó Jim Miekka editor de "The Sudbury Bull and Bear Report ". Se activa cuando la media de 10 semanas del NYSE Composite Index, basándose en los cierres al viernes está al alza, si está a la baja no vale. La segunda condición es que el famoso McClellan Oscillator esté en zona negativa.

Si estas condiciones se cumplen, se mira el número de nuevos máximos y de nuevos mínimos. La teoría es sencilla, en un mercado alcista la señal de que se empieza a dudar, que será el aviso de que viene la bajada, se dará cuando se vea un gran número de valores en nuevos máximos y a la vez otro gran número de nuevos mínimos, es decir, empiece un período de confusión o turbulencia, con divergencia clara de opiniones.

Según Miekka, lo mejor es esperar a un día en que haya como poco 79 nuevos máximos y nuevos mínimos. Es decir, ambos deben estar por encima de esa cifra. Entonces hay que dividir el más bajo de los dos números, ya sea el de nuevos máximos o el de nuevos mínimos, por el total de valores y multiplicarlo por 100. Si ese resultado está por encima de 2,2, cosa que muy raras veces sucede, se tiene una señal de "Hindenburg Omen". Algo que cada vez que ocurre, insisto por ser poco frecuente, levanta mucha polvareda.

Desde luego que tiene mucho sentido eso de que cuando en una tendencia alcista el mercado empieza a dudar hay que estar atentos, pero debo advertir que hay que manejar este indicador con sumo cuidado y darle una importancia relativa. Es un indicador más, todo los indicadores son interesantes, pero de ninguna manera un oráculo que no falle nunca.

McHugh introduce una aportación que es filtrar más la señal para evitar señales falsas y le añade dos condiciones más:

1- Que los valores que tocan máximos de 52 semanas en el NYSE no pueden ser más del doble que los que tocan mínimos (recuerden que la señal se basa en que haya un gran número de valores a la vez tocando máximos y mínimos, pues esto nos indicaría confusión tras una tendencia alcista y por tanto posibilidad de vuelta) y viceversa.

2- Para confirmar deben aparecer al menos dos señales Hindenburg Omen en un plazo de 36 días.

Tras ampliar las señales con estos dos filtros, McHugh se da cuenta que las señales son menos frecuentes. La señal gana mucho en efectividad y todas las grandes caídas han sido predichas por señales de este indicador en todo ese tiempo, aunque no siempre que se ha activado ha aparecido una gran bajada.

Las conclusiones y porcentajes de McHug son éstas:

Cuando una señal con estos filtros de Hindenburg Omen se activa:

- Hay un 41% de posibilidades de un crash mayor (más del 15 % de bajada).

- Un 54% de una bajada mayor del 8%.

- Un 77% de una bajada de al menos el 5%.

A título de curiosidad, podemos ver que en el crash de 1987 la señal apareció el 14 de septiembre y en el pinchazo de la burbuja el 24 de enero del 2000.

Una variante muy inteligente esta de McHugh y un indicador más a meter en la coctelera del estudio.

Pues bien aclarado que es, vamos a ver como está la situación actual narrada por McHugh que es el analista que mejor conoce el indicador en el mundo.

Este comentario lo hizo este mismo fin de semana.

Wall Street generó una quinta observación de Hindenburg Omen el viernes, 24 de mayo de 2019. Este es un hecho importante porque una vez que obtenemos cinco o más observaciones, las probabilidades de un colapso bursátil subsiguiente aumentan significativamente, de menos de un 0,1% si no hay H.O., a 21 por ciento tras cuatro observaciones, a 28 por ciento con cinco o más. Además, las probabilidades de una disminución de más del 10 por ciento se elevan al 45 por ciento. Por lo tanto, es evidente que el mercado de valores se encuentra en una situación muy frágil este fin de semana. La última H.O. que obtuvimos fue en septiembre de 2018, a la que siguió un crash. Este es el primer  Hindenburg desde el 21 de septiembre de 2018, y sólo el cuadragésimo noveno durante los últimos 34 años, desde 1985.

Aquí tienen una tabla con las señales de los últimos años y las reacciones del mercado

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Así que ya ven como andan las cosas, la verdad es que tras esa señal de finales de septiembre el mercado lo pasó durante varios meses muy mal.

Varios analistas más están advirtiendo del tema como Jesse Felder también bastante famosa, que también recuerda en este artículo que el anterior fue en septiembre y la cosa acabó como el rosario de la aurora

https://thefelderreport.com/2019/05/22/another-breadth-warning-for-stocks/

Aunque el artículo fue el miércoles y habría que añadir una nueva señal de Hindenburg que no está incluida en su gráfico, el mismo es interesante para hacernos una idea de donde han aparecido las acumulaciones de señales en la historia.

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Como ven la de septiembre fue espectacular y de alerta roja total, pero la de ahora no es tan fuerte pero sí la tercera más fuerte desde los años noventa, hay que vigilar este tema, de cerca. Seguiremos informando.

Una de las razones que más se usan para apostar por el lado alcista del mercado , especialmente el gobierno de EEUU usa mucho este argumento es lo bajo que es el dato de paro. Se estima que con ese paro tan bajo, la economía va a todo trapo y que por tanto las bolsas van a seguir subiendo. También se usa el hecho de que los beneficios sean buenos, argumento que ya analizamos en un artículo reciente en esta misma sección y que tenía sus puntos oscuros.

Ahora mismo el paro está muy bajo.

En este gráfico tienen desde la II Guerra Mundial cómo ha evolucionado el paro:

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Es un paro por lo tanto muy muy bajo.

El paro más bajo de la historia fue en junio de 1953 donde se llegó a tan solo el 2,5%.

Veamos una primera pista de lo que quiero comunicar en este artículo. Se han visto niveles de paro parecidos justo cuando se pinchaba la burbuja.com. Se acercaba el gran desplome de las bolsas que se dio desde el año 2000 a 2003. Luego a finales de 2007 de nuevo un paro muy bajo, se acercaba el gran desplome de 2008 que generaría la crisis financiera mayor desde 1929…

¿Verdad que empezamos a dudar que ese mantra que repite el establishment de que el paro tan bajo es una maravilla sea cierto?

Eso sí ¡ahora es diferente! Lo dirán por activa y por pasiva, siempre se dice. ¡Esta vez es diferente! ¿Y exactamente porque es diferente?

Para el lector de esta columna que es un lector con conocimientos económicos la causa que subyace tras este comportamiento aparentemente contra natura ya estará en su mente. Y está acertando. El paro tan bajo suele ser propio de economías muy recalentadas por un motivo o por otro y que están cerca del cambio de ciclo económico. Es un hecho conocido que el empleo es el último factor que empeora antes de la crisis y al que más le cuesta recuperarse cuando el ciclo económico es positivo. Es un indicador siempre retrasado.

La realidad es que otros datos macro nos muestran bien a las claras el enfriamiento. Sin ir más lejos el dato de PMI de manufacturas de ayer en EEUU al menor nivel desde hace 10 años, justo en la crisis enorme del 2008.

Vamos a ver todo esto con más datos. Y para ello nos vamos a valer de este buen artículo de hace alrededor de un año. Aunque sea algo atrasado la situación no ha cambiado mucho y el paro sigue muy bajo:

La tasa de desempleo y el mercado de valores

El autor es Charlie Bilello de Pension Partners , uno de los autores especialistas en anomalías del mercado más laureados. Está muy bien documentado.

https://pensionpartners.com/the-unemployment-rate-and-the-stock-market/

Esta es la cita clave traducida.

Tenemos datos sobre la tasa de desempleo desde 1948. Al dividir los datos en quintiles, observamos lo siguiente:

  • Una correlación positiva entre el nivel de desempleo y los rendimientos del mercado de valores a plazo. En general, cuanto menor es la tasa de desempleo, menor es la rentabilidad del mercado de valores a futuro y viceversa. En el quintil actual (2.5% a 4.4% de desempleo), el rendimiento promedio del S & P 500 durante el año siguiente es 5.6% versus el promedio de 12.7% en todos los períodos. Los mejores rendimientos históricamente han llegado después de períodos de alto desempleo.

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La tabla es clara. No nos favorece nada el paro actual contra lo que se pueda pensar, históricamente es el paro que menores retornos genera en las bolsas a 1 año y a 2. Ojo, no quiere decir que se vaya a bajar, de hecho el 64% de las ocasiones que siguieron a paros como el actual se fue alcista,  pero sí que es el menos favorable.

Este cuadro es muy importante, a menos paro lo normal son valoraciones más altas en las bolsas:

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Ahora he seleccionado otra figura interesante.

¿Qué pasa si combinamos paro tan bajo con CAPE (per a 10 años ajustado por inflación) muy alto como el actual?

Pues este es el resultado:

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Una combinación muy mal, desde 1948 da pérdidas hasta 6 años después de darse la combinación en todos los años. Con el paro actual pero con CAPE por debajo de 25, es cuando el paro no afecta mucho.

Aquí va el CAPE a fecha de ayer actualizado:

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Como ven a 29,06…

Por lo tanto mala combinación la actual.

¿Quieren un posible oasis? Busque valores que paguen dividendo. Me ha sorprendido mucho este gráfico de Goldman sobre valores del stoxx 600 desde hace muchos años. Vean que diferencia más grande al final entre los que pagan dividendo y los que no pagan o lo quitan y dan papelitos de colores. Es impresionante

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Como ven se premia mucho a quien paga dividendo.

Amplia información en esta cita de otro de los Libros que publicamos en su momento en nuestra editorial de libros sobre mercados financieros.

Libro: “6 errores psicológicos que cuestan caro” Autor: Michael Mangot

Esta es la cita:

¡La tendencia a comportarse de manera distinta cuando estamos en pérdida o en beneficio es tan intensa que las observaciones destacan una aversión a las pérdidas, siendo éstas dos veces más dolorosas que la satisfacción obtenida por  los beneficios (para una misma cantidad de dinero)! Daniel Kahneman y Amos Tversky lo expusieron cuando, en un artículo publicado en Econometrica en 1979, enumeraron las bases de la «prospect theory”, teoría de la perspectiva que desarrolla las normas de decisión en universo arriesgado. Aquella teoría, origen de toda una corriente de investigación desde hace 25 años, otorgó a Daniel Kahneman el Premio Nobel de Economía en el año 2002.

La aversión a las pérdidas acentúa la tendencia a conservar los «losers» (valores en pérdidas), ya que si vendemos un título en pérdida para comprar otro y recuperamos la minusvalía, sentimos sólo la mitad de la decepción causada por la pérdida sobre el primer título. En efecto, en términos de satisfacción, ¡una minusvalía de 100 euros seguida de una plusvalía de 100 euros no equivale a un resultado nulo, sino a una pérdida de 50 euros!

El comportamiento diferenciado respecto a los títulos en beneficios y en pérdidas, al que la literatura financiera hace referencia bajo el nombre de efecto de disposición, está comprobado a gran escala como han podido demostrarlo algunos estudios sobre el terreno. El más significativo es sin duda el de Terrence Odean (Universidad de Berkeley), publicado en 1997 a partir de los extractos de 10.000 cuentas operativas de unos inversores individuales americanos en el periodo 1987-1993. Éste destaca que se venden más los «winners» (valores en beneficios)  que los «losers», y los títulos que han subido muy rápidamente son los que se venden primero. Por otra parte, Odean demostró que el efecto de disposición no se resumía en un simple efecto de cartera, que haría más ligeras las posiciones ganadoras para que no “pesaran” demasiado en comparación  con las demás. En efecto, una vez neutralizado este efecto, la tendencia a vender primero los valores ganadores se mantiene.

Pero lo más llamativo de este estudio gigantesco es que el efecto de disposición es un  sesgo  extraordinariamente perjudicial para el inversor. En el periodo estudiado (1987-1993), ¡los 10 000 inversores habrían aumentado sus resultados un 3,4 % por año, de media, si por lo menos hubiesen vendido los títulos que conservaron y mantenido los títulos que vendieron! ¡Absurdo!

Última observación: el efecto de disposición no sólo afecta a los inversores individuales. Como demostraron Shapira y Venezia (2000) a partir de un estudio sobre gestores israelíes, también afecta a los profesionales, aunque a menor escala. Patel, en una serie de entrevistas  con  “traders” especialmente eficientes (1997), apuntó que éstos se aplicaban  una “autodisciplina” muy rigurosa, para no dudar a la hora de cortar sus pérdidas.

Consecuencias prácticas:

  • Se pueden conservar casi indefinidamente los “losers” en cartera, sin creer por lo tanto en su potencial de recuperación. La paradoja es que  ya no creemos en ello pero aun así, seguimos manteniendo al menos la esperanza. ¡Y los títulos!
  • Nos negamos a invertir en inversiones arriesgadas, aunque la perspectiva de beneficios es claramente positiva; sólo porque hay posibilidades de perder. Por ejemplo, teniendo en cuenta la función de valor, ¡es más fácil rechazar una inversión que ofrece un 50 % de posibilidades de ganar 100 euros y un 50 % de posibilidades de perder 60 euros! Sin embargo la perspectiva de beneficio es de 20 euros...
  1. El sofisma de la pérdida total 

Es el razonamiento incorrecto y casi deshonesto que da una garantía racional a los comportamientos dictados por la aversión a las pérdidas. Se termina indefectiblemente con la frase:   « ¡Sí, pero por lo menos no lo he perdido todo!». Todo lo que permite evitar una pérdida total, es aceptable. Por consiguiente, sería conveniente no vender un título que ha bajado mucho porque como ya se sabe, no se pierde en Bolsa hasta que uno no haya vendido. Hasta la venta, ¡la pérdida sólo sería una «pérdida de papel»! Los accionistas históricos de Eurotunnel deben de pensar así. Sus hijos y nietos deberían hacer lo mismo...

Con este sofisma también se puede llegar a actuar de manera estúpida y peligrosa. Imagine que ha comprado una entrada muy cara, para asistir al concierto de un artista que  le gusta  especialmente. El día anterior al concierto, una borrasca de nieve ha llegado hasta su región, cubriendo las carreteras de nieve helada y haciéndolas casi inaccesibles. ¿Qué hace? ¿Toma su coche o se olvida del concierto? Probablemente no va a renunciar al concierto y para auto- convencerse de que ha tomado la buena decisión, pensaría que ya ha conducido en condiciones mucho más difíciles... Ahora imagine que en vez de haber comprado esta entrada, la ha ganado en un sorteo o se la han regalado. ¿En este caso usted se arriesgaría a conducir sobre hielo? Seguro que no, porque en esta ocasión, al quedarse en su casa, no tiene esa desagradable sensación de haber perdido algo. Sin embargo, al igual que en la primera situación, usted perdería algo al quedarse en su domicilio: el derecho de asistir al espectáculo... Este ejemplo muy simple muestra las consecuencias que puede tener la aversión enfermiza a las pérdidas y hasta qué punto supone una representación mental particular.

En Bolsa, el comportamiento frente a los títulos en pérdida, dependerá de como miremos nuestra cartera. Si se contempla  posición a posición, estaremos inclinados a no vender nunca los títulos perdedores e incluso a comprar más para promediar a la baja, y esto en detrimento del resultado global. En cambio, estas actitudes ineficientes desaparecen si mostramos interés por la cartera pero contemplada de forma global.

Consecuencias prácticas:

  • Cuanto más perdamos en un valor, más estaremos tentados a mantenerlo, comprando más incluso, con la esperanza de recuperar la posición entera gracias a un rebote.
  • Cuanto más reforcemos  una posición, más difícil es liquidarla. Al aumentar la minusvalía, resulta cada vez más difícil solucionarla  y sin embargo nos negamos a aceptar que todos los esfuerzos que hayamos hecho, han sido inútiles.

Resulta bastante sorprendente que las autoridades económicas de la eurozona permanezcan impasibles ante la lluvia de malos datos macro que están apareciendo. Se habla como si no fuera la cosa con ellos con alguno que otro matiz. 

El consuelo es que la temporada de resultados es buena. De momento aún no tenemos datos suficientes en Europa, pero si ha sido buena en EEUU. Y con esto se nos dice que las bolsas seguirán subiendo. O nos dicen que bajarán cuando los resultados vayan al revés. Y esto es lo que nos han enseñado siempre y además tiene lógica. Pues bien voy a darles un disgusto. 

Vamos a ver que a Wall Street le ha importado un pimiento morrón los resultados históricamente. Y es de suponer que en Europa será por el estilo, porque al final siempre hacemos lo mismo que ellos.

Y esto no es una novedad.

Este estudio de Bloomberg es muy interesante.

Los cambios fundamentales de las acciones siguen vigentes a medida que pasa el tiempo

https://www.bloomberg.com/gadfly/articles/2018-05-01/stock-prices-usually-beat-fundamentals-to-the-drop

Los resultados del estudio son muy curiosos y muy apropiados para aplicarlos en la situación actual. Cuando vemos malos datos macro en Europa como decíamos al principio. ¡No hay problema los resultados son sólidos! Dicen los analistas. Cuando se ve a Wall Street muy alto, se dice lo mismo ¡No hay problema los resultados son sólidos!

Y resultado que a la conclusión que llega el artículo es que las caídas bursátiles son las que arrastran a los resultados frecuentemente a la baja y no al revés como todos pensábamos hasta ahora.

Vean esta cita:

El problema es que los fundamentos tienen poco que ver con los precios de las acciones en el corto plazo. Miré los cambios mensuales año tras año en los precios y ganancias del S & P 500 desde 1872 usando los datos de Shiller. La correlación entre los dos ha sido solo 0.21, es decir, no significativa en absoluto. (Una correlación de 1 implica que dos variables se mueven perfectamente en la misma dirección, mientras que una correlación de 1 negativo implica que dos variables se mueven perfectamente en la dirección opuesta).

Para subrayarlo con rotulador rojo. Los resultados no han tenido que ver con la bolsa esta temporada, pero es que en el corto plazo nunca lo han tenido. Esa correlación de 0,21 es demasiado pequeña. Y el estudio es desde 1872, que no es de hace 4 días…

Vean otra cita muy reveladora:

De hecho, puede tomar mucho tiempo para que los precios de las acciones y las ganancias se sincronicen. La correlación entre los cambios a 10 años en los precios y las ganancias aumenta a 0.49, y la correlación en 20 y 30 años se eleva a 0.62 y 0.82, respectivamente.

Por lo tanto, no es inusual que las acciones fracasen incluso cuando las empresas registran ganancias récord.

También hay poca evidencia de que esas ganancias puedan evitar que las acciones caigan, como sugieren los analistas de Wall Street. El siguiente cuadro muestra los cambios año tras año en los precios y las ganancias del S & P 500 de 1961 a 1990, un período volátil que experimentó múltiples auges y caídas. Como indican los números, las bajas en el mercado bursátil con frecuencia precedieron a descensos en las ganancias y no a la inversa, lo que significó que en muchos casos los precios de las acciones cayeron aun cuando las ganancias continuaban creciendo.

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Pues ya ven el gráfico es bastante claro.

El autor pone más gráficos, incluido uno hasta la fecha, y en todos los casos es igual.

Con este estudio se rompe un recurso fácil que teníamos hasta ahora…Los resultados son buenos…se subirá…

No tiene nada que ver la correlación aparece a muy largo plazo, en varios años no tenemos por qué ver correlación alguno. Me parece de una importancia enorme. Recomiendo la lectura completa.

Y sin embargo quien sí que tiene mucha correlación sigue sin ser considerado como se merece. La recompra de acciones propias. Puede que el segundo factor más importante en el mercado en los últimos 20 años tras la intervención en los mismos de los bancos centrales, que fue el más importante.

 

Es difícil pronosticar que pasará en bolsa en los próximos 10 años.

Aunque llevamos unos meses en donde se ve mucha más volatilidad y más dificultad para seguir subiendo aún vemos en nuestro entorno más optimismo del que parece.

Recuerda mucho el año 2000, cuando un analista de UBS valientemente y contra el consenso habló de que nos venía encima una década perdida. Se basaba principalmente en la enorme sobrevaloración que habían alcanzado las tecnológicas. Y acertó.

Y recordando esta historia he encontrado este artículo que reflexiona sobre todo este asunto de la web zeinvestor.org.

https://www.zeninvestor.org/expected-equity-market-returns-for-the-next-10-years/?utm_source=Daily+AR&utm_campaign=22e81ed353-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_c08a59015d-22e81ed353-140340669

Vean esta cita del extenso artículo que es muy largo y recomiendo leer.

Recuerdo claramente cuando UBS, el banco suizo y administrador de riqueza, registró el récord a principios de 2000 con un pronóstico de que estábamos a punto de ingresar a una "década perdida" en el mercado de acciones. Esta era una posición radical para un administrador de riqueza, dado que sus ingresos estaban vinculados a clientes que estaban invertidos en el mercado de acciones. Esto realmente me impactó en ese momento.

Resultó que UBS estaba en lo correcto. La década de los 2000 no fue amable con los inversores en acciones. Dos severos mercados bajistas y un casi colapso del sistema financiero mundial empujaron los retornos anuales promedio a cifras negativas. Si tuvo suerte o fue lo suficientemente inteligente como para ver lo que venía, y se fue a cobrar, se salvó, pero no ganó mucho dinero. Si ingresó en bonos del Tesoro, no solo se salvó, obtuvo un rendimiento decente de 5-6% dependiendo de la madurez.

Reversión media

La base de mi afirmación de que los rendimientos del mercado accionario en los próximos 10 años probablemente se encuentren en los bajos dígitos, si no negativos, es mi creencia en la fuerza irresistible de la reversión de la media. La historia del mercado nos da pistas sobre cómo funciona la reversión de la media. En la década de los locos 20, el optimismo impregnó los mercados financieros. La Primera Guerra Mundial había terminado, y los estadounidenses compartían la sensación de que se avecinaban mejores días. La bolsa de valores estaba ardiendo, y las historias sobre taxistas y muchachos que se pavoneaban alardeando sobre los asesinatos que cometieron en el mercado deberían haber sido una advertencia de que las cosas habían ido demasiado lejos. Pero nadie quiere ser el primer invitado a dejar la fiesta, por lo que el mercado siguió escalando hasta que la música se detuvo en octubre de 1929. Las siguientes dos décadas fueron una ilustración clásica de la reversión a la media en el trabajo.

Asesores, gestores de fondos, gestores de patrimonios y similares reciben una compensación basada en el tamaño de su libro. Cuantos más activos de clientes tienen bajo administración, mayor es su compensación. ¿Qué sucede cuando un cliente abandona la bolsa de valores y se refugia en efectivo o en bonos del Tesoro? El asesor recibe un impacto directo en su línea de fondo. Por lo tanto, lo mejor para ellos es mantener a los clientes completamente invertidos en todo momento, para que puedan maximizar sus ingresos por cliente.

Esto no los convierte en malas personas. Es un modelo de negocios defectuoso el culpable. La próxima vez que su asesor le diga que "mantenga el rumbo" cuando las cosas se estén cayendo a pedazos, pregúntese si esa es realmente la mejor manera de proceder.

Estas reflexiones son una verdad como un templo. El establishment no es precisamente algo preparado para avisarle a usted de cuando vengan las vacas flacas. Mejor que intente analizarlo por sí mismo o buscando asesoramiento verdaderamente independiente.

Y no olvide en su análisis la pelota de la deuda:

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Fuente: http://www.perpe.es/public-debt/

O vean este otro gráfico:

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O este que es realmente muy interesante:

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Vean la explicación, merece la pena:

Aquí se visualiza la creciente brecha entre el costo de la vida y el ingreso y el crédito que los estadounidenses tienen a su disposición. Hasta fines de la década de 1980, el ingreso disponible, el ahorro y la deuda financiaron el costo de vida estándar. Desde entonces, sin embargo, este gráfico muestra que no ha sido el caso, y la tasa de ahorro personal nacional ha caído desde más del 10% en la década de 1970 a menos del 4% en la actualidad.

Esta ampliación de la brecha en el gasto de los consumidores podría tener graves ramificaciones para toda la economía, según Roberts.

"Con un déficit entre el nivel de vida actual y qué ingresos, ahorros y aumentos de deuda pueden soportar, las expectativas de tasas sostenidas de crecimiento económico más fuerte, más allá del crecimiento de la población, se vuelven problemáticas", explicó.

Fuente y más datos en este artículo de Marketwach:

https://www.marketwatch.com/story/this-could-be-the-most-important-chart-of-the-century-for-investors-2018-04-26

Y la solución tampoco se va a encontrar fácil en plan cómodo buscando fondos y dejándolos largo plazo, sin ir rotando y buscando sin parar. Ya hemos escrito artículos sobre eso. Hay que rotar o estamos perdidos. Y desde luego no confíe demasiado en los fondos famosos del momento, donde todo el mundo entra, puede que les quede poco… Vean este demoledor estudio que aparece en la revista Funds People realizado por un directivo de Morningstar.

https://es.fundspeople.com/news/el-estudio-sobre-gestion-activa-que-inclina-la-balanza-hacia-la-gestion-indexada

Aquí va una cita:

Lo que ha hecho el experto ha sido, a partir de un universo compuesto por 4.807 fondos de renta variable – incluyendo fondos liquidados-, analizar los rendimientos de cada uno por año natural y en comparación con el resto de productos de su categoría, basándose en sus retornos netos, y después contar cuántos de ellos terminaron en el segundo cuartil de su categoría en cada uno de los 20 años del periodo estudiado.

Ptak aclara que, de todos los fondos examinados, la vida útil de 3.343 fue de al menos cinco años naturales. “De esos 3.343 fondos, un total de 15 fondos – o el 0,5%- consiguieron acabar en el segundo cuartil de su categoría en al menos tres de cada cuatro años naturales. Pero si se tiene en cuenta que siete de esos quince productos eran fondos indexados, la oferta de fondos lentos pero constantes se hunde a prácticamente nada”, sentencia el experto.

(…/…)

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En cambio, Ptak recuerda a aquellos inversores que sí estén dispuestos a aguantar el carrousel emocional del corto plazo que “los fondos con mejor comportamiento suelen hacerlo peor que el mercado de forma rutinaria, a veces por un gran margen”.

 Concretamente, que aquellos fondos que consiguieron situarse en el primer decir de su categoría a diez años (a 31 de diciembre de 2017) consiguieron obviamente un buen rendimiento, pero también llegaron a tocar el decil más bajo de la clasificación

Me gustó esta cita de Lance Roberts, estratega jefe de Clarity Financial, refiriéndose a estos próximos 10 años por terminar, creo que tiene bastante razón:

"Si bien los trucos contables, la supresión de salarios, los recortes de impuestos y las recompras de acciones pueden respaldar los precios en el corto plazo, a largo plazo, el mercado es un reflejo de la fortaleza de la economía"

La frase tiene mucha miga, termino con ella, para que sirva como reflexión…

Cualquiera que se atreva a decir que los bonos de americano no son activos sin riesgo es lapidado por la comunidad de economistas internacional. Esto se considera una verdad absoluta. Los activos de deuda de EEUU son considerados libres de riesgo y su moneda, divisa de reserva mundial no hay más que hablar.

Vamos a darle una vuelta al tema.

Lo primero que vamos a considerar es que acabamos de terminar un ciclo de subidas por parte de la FED y que todo parece indicar que no va a seguir, aunque la FED aún no lo ha cerrado de forma definitiva.

Pues bien, vamos a ver en este excelente estudio de Natixis, como reaccionan las tasas de largo en los bonos en la última parte del ciclo de subidas y además lo que hacen todos los otros activos.

Natixis separa los ciclos de subidas en cuatro cuartos, ahora mismo estaríamos al final del cuarto o cerrado y completado todo el ciclo, aunque insisto que la FED aún no lo ha cerrado definitivamente.

En esta tabla lo tienen todo.

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Aquí tienen todos los ciclos de subidas de tipos de la FED desde 1988 que son 4. En la última columna tienen la reacción media de todos los mercados a las

Pero hay más factores de riesgo en la deuda americana, más escondidos, más lentos, pero mucho más profundos. Miren que impresionante es este gráfico:

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Si tomamos el nivel de empleo como un indicador del ciclo económico en el que andamos, línea oscura es el paro, el déficit que es la línea azul, (déficit fiscal como % del PIB) le sigue fielmente desde la II Guerra Mundial. Las zonas sombreadas son las recesiones. Todas ellas con repuntes del paro y repuntes paralelos del déficit.

En este artículo del año pasado tienen más información:

https://johnhcochrane.blogspot.com.es/2018/05/db-warns-of-us-debt-crisis.html

Y vean esta cita que es muy importante:

Este gráfico es precioso. Históricamente, los déficits de los Estados Unidos se han visto impulsados ​​de forma abrumadora por el estado del ciclo económico y tienen muy poco que ver con las políticas impositivas y las decisiones de gastos que dominan la cobertura de la prensa. En los auges, los ingresos aumentan, de modo que aumenta la tasa de impuestos multiplicada por el ingreso. En los valles, todo lo contrario, el "estabilizador automático" entra en juego. 

Y tienen toda la razón, ni bajadas de impuestos ni historias, lo de toda la vida, la economía se ponía mal, gobierno al rescate, déficit arriba. La economía iba bien, mayores ingresos del estado, déficit abajo. Pero claro ¡miren el gráfico en su parte final! ¿Qué está pasando? Se ha roto la lógica de casi 70 años, ciclo económico excelente ¡pero déficit muy claramente al alza! Y ojo que estamos hablando de la primera divergencia de este calado de la historia. Hubo algo medio parecido en los años sesenta pero no tan fuerte.

El artículo sigue con esta cita:

La CBO sostiene que, suponiendo que las políticas y tendencias actuales no cambien, "la probabilidad de una crisis fiscal en los Estados Unidos aumentaría". Existiría un riesgo mayor de que los inversores se volvieran reacios a financiar los préstamos del gobierno a menos que fueran compensados ​​con tasas de interés muy altas ". 

Se me olvidó comentar que el artículo es un análisis de un informe de Deutsche Bank solo para clientes..

Y yo me pregunto: ¿y si ahora la economía fuera mal?, ¿qué se hace? Porque claro vean este otro gráfico que aparece en el informe:

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La cantidad de deuda actual es astronómica.

Otra cita para meditar:

La figura muestra que casi dos tercios de los activos de reserva oficiales mundiales se mantienen en dólares estadounidenses. Uno de cada cuatro dólares prestados al Tesoro de los Estados Unidos proviene del sector oficial extranjero. Estas instituciones necesitan un lugar seguro, profundo y líquido para estacionar sus reservas. 

Que nuestra deuda se mantenga actualmente como reservas por sectores oficiales extranjeros con la necesidad mencionada anteriormente no debería ser tan tranquilizadora. Es una fuente de demanda única de nuestra deuda, no para la expansión eterna de esa deuda. Esos también son inversionistas de "dinero caliente". Una demanda de seguridad puede evaporarse rápidamente si todos comienzan a preocuparse por un colapso del dólar.

El atractivo de los bonos del Tesoro se ve reforzado por la fortaleza militar de los EE. UU., El atractivo cultural de la nación y las sólidas instituciones nacionales.

Estoy encantado de que alguien se sienta así por los Estados Unidos en este momento, especialmente este último. Las dudas ya pueden estar comenzando

Vean la cita final del trabajo:

Al igual que DB, estoy de acuerdo que no es inminente. Necesitará un evento precipitante como una recesión, guerra o crisis. Excepto que cuando es inminente, ya sucedió. 

La conclusión es sensata

El mundo necesita activos líquidos y seguros. Históricamente, esta necesidad ha sido completada por los bonos del Tesoro, y aún lo es. La demanda hasta ahora ha sido inelástica [sic] a pesar del aumento en la oferta (Figura 19). Los bonos del Tesoro se han recuperado durante 30 años, las tasas siguen bajando y el saldo de la deuda continúa expandiéndose. Eventualmente, sin embargo, esto se volverá insostenible. No podemos decir exactamente qué nivel de deuda (85% del PIB? 100%? 125%?) Demostrará ser el punto de inflexión, pero sí creemos que los últimos desarrollos fiscales han aumentado las probabilidades de una crisis. Los inversionistas deben continuar monitoreando los desarrollos de las subastas del Tesoro y estarán atentos a cualquier indicio de una demanda debilitante.

Pues bien, todo esto lo escribían el año pasado, y justo ahora aparece ya la primera subasta muy débil. De hecho la semana pasada la subasta más débil de deuda a 10 años de EEUU desde el año 2008.

Vivimos en Terra Incognita con estas cifras dadas. Nada igual se había visto antes. EEUU depende de la financiación externa. Si esta demanda pidiera tipos más altos, habría que correr y mucho. ¿Imposible? Cosas más raras hemos visto en los últimos años, mucho más raras. No parece que sea algo de corto plazo, pero mejor tener un ojo puesto en todos estos temas. Y más teniendo en cuenta que el poseedor de una buena parte de esa ingente deuda de EEUU es China, con quien cada día aumenta la tensión. Y los chinos saben perfectamente que les bastaría con amenazar con que van a empezar a vender en serio para causar el terror.

Ya hemos hablado desde muchos puntos de vista sobre lo complejo que es el análisis bursátil. Solo una visión poliédrica nos permitirá comprender las cosas.

Hay grandes dosis de psicología humana que anulan cualquier atisbo de eficiencia, como se defiende erróneamente en algunos círculos económicos. Esta psicología humana puede que sea su pilar fundamental.

Hay grandes dosis de manipulación por parte de grandes agentes.

Hay factores que pasan desapercibidos para muchos inversores particulares, pero que en temporadas, son los más importantes, como podría ser el caso ahora de las recompras de acciones propias, que llevan años siendo absolutamente clave. Es imposible comprender lo que han hecho las bolsas en los últimos años sin este factor.

Hay cada vez más influencia de los bancos centrales sobre el mercado. De hecho se han batido récords de influencia en los últimos años de dichos bancos. En Japón se han sobrepasado todos los límites conocidos y dicho banco compra directamente bolsa vía ETFS. El resto de bancos centrales de grandes potencias han montado la mayor pelota de deuda de la historia, y que no se pueden permitir pinchar de ninguna mantener.

Hay otro factor como es el análisis técnico que también tiene mucho que decir. Los grandes niveles de soporte y resistencia, por ejemplo, cada vez tienen más influencia y fuerza.

Hay máquinas que vía algoritmos agitan al mercado en el corto plazo aunque no cambian la “radiación” de fondo.

En suma que cualquier análisis demasiado simplista está abocado a ser muy inexacto.

Uno de estos análisis poco elaborados para estos tiempos actuales es el de emparejar como almas gemelas a la economía y la bolsa. En la mente de muchos operadores la correlación entre estos factores es del 100%. En la realidad…no llega ni al 30%...

Es cierto que el ciclo económico es vital para la bolsa. Eso es así y no va a cambiar. Un ciclo expansivo es favorable por término medio, y un ciclo recesivo tarde o temprano genera un gran susto. Pero al margen de estas grandes líneas en trazo grueso, en cuando pasamos al trazo fino, las correlaciones se diluyen y no son una buena guía para la operativa.

Recientemente el popular Blog de Pensio Partners dirigido por el laureado Charlie Bilello que siempre ha realizado buenos trabajos de investigación lo ha demostrado en un excelente artículo que pueden leer aquí:

El mercado de valores no es la economía

https://pensionpartners.com/the-stock-market-is-not-the-economy-2/

La primera en la frente, el autor inicia el artículo con este gráfico:

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En el mismo se pueden ver los crecimientos del PIB “real” esto es importante, es decir ajustado por inflación en los diferentes ciclos expansivos. El crecimiento anualizado de este período expansivo que viene desde el 2009 a la fecha ha sido del 2,3%. Y si miran el gráfico esto significa que ha sido el menos fuerte desde la II Guerra Mundial. Y como bien dice el autor huelga recordar lo que ha subido la bolsa en todo este período. Lógico añadiría un servidor, las recompras, las acciones de los bancos centrales han hecho la mayor parte del trabajo y no el crecimiento económico precisamente.

Esta tabla que publica el autor a continuación es de gran valor

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Ahora lo que se compara aquí es la tasa de crecimiento anualizado dentro de cada período expansivo y el crecimiento anualizado del S&P 500.

Sí es verdad que el gran crecimiento tras la II Guerra Mundial sí engendró un brillante mercado alcista que crecía a ritmo de nada menos que el 21,8% anual, pero luego las cosas no están tan claro.

Aunque eso sí, el trazo grueso se mantiene, período expansivo de la economía, subida media muy decente.

El ciclo expansivo en estos 68 años que menos hizo subir a las bolsas fue del de 2001 a 2007 y estamos hablando del 7,4% que no está nada mal.

¿Y en los ciclos recesivos?

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Esta tabla es mucho más difícil de interpretar. Los ciclos recesivos son muchísimo más cortos que los expansivos en esta muestra de 68 años. El más largo duró solo dos años, y las bolsas hemos demostrado en otros artículos, que sobre la mitad de la recesión empiezan a recuperarse de manera muy violenta. El autor por ejemplo habla del año 2009. El PIB aún bajó 0,2%, pero claro el mercado ya descontaba la salida de la recesión, no los datos que en ese momento tenía sobre la mesa, y subió el S&P 500 más del 26%.  Por lo cual como la tabla cubre todo el período recesivo no es significativa, aunque es evidente, y volvemos al trazo grueso que en ciclo expansivo subidas y los sustos se concentran en los recesivos.

También es de destacar esta otra tabla. En la misma se ven los años aislados más brillantes en crecimiento económico, y sin embargo esto no garantizaba para nada subida segura de las bolsas.

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Con todos estos datos encima de la mesa, podemos afirmar que la marcha del PIB no es ningún indicador que nos dé señales operativas fiables. Tan solo nos sirve como orientación respecto al ciclo en que nos movemos. Las bolsas por un lado lo anticipan todo, y por otro tienen muchos más factores a considerar en nuestro análisis.

Entramos en la parte mala de la pauta de los 6 meses (véase mi libro Leones contra Gacelas). En esta parte del año, claramente peor, no tienen por qué venir bajadas, pero sí suele costar mucho más subir y en promedio se hace mucho peor que en la otra parte del año. Veamos algunas cifras.

Antes dejar claro que esta pauta existe desde que existen las bolsas como comento en mi libro no es algo pasajero ni de moda. Siempre ha sido así. Hay estudios del siglo XVIII y ya se cumplía.

Según datos de Bespoke, el Dow Jones en los últimos 50 años tiene una media de bajada del 0,01% en mayo con tan solo la mitad de los años en positivo. Según datos de Ryan Detrick, en el SPX, solo 1,4% de subida en el período malo de la pauta, es decir mayo a octubre, frente a una subida promedio de 7% en la parte buena de la pauta, es decir de noviembre a abril.

Las estadísticas de largo plazo son espectaculares, según estos expertos. Tomen nota.

100$ invertidos en el S&P 500 desde 1928 a la fecha solo en el período malo, es decir de mayo a octubre serían ahora 257. Si se hubieran invertido los 100$  desde 1928 solo en el período bueno, es decir de noviembre a abril, estaríamos hablando de que los 100$ se habrían convertido en ¡4.270$!

Vean lo que dicen los hermanos Hirsch en Trader Almanac

Una inversión hipotética de $ 10,000 en el DJIA se convirtió en  $ 975,223 para noviembre-abril en 67 años en comparación con la pérdida de $ 116 para mayo-octubre. La misma inversión hipotética de $ 10,000 en el S & P 500 se convirtió en  $ 705,504 para noviembre-abril en 67 años en comparación con una ganancia de solo $ 8,615 para mayo-octubre. 

Las cifras son concluyentes. Los 6 meses que tenemos por delante, no son los más favorables para las bolsas. Ojo, no ser los más favorables no significa que sean bajistas, hay mucha gente que entiende esto mal, y saca series de datos en que se subió en esas fechas descalificando la pauta. 

Simplemente, lo que queremos decir es que la bolsa da muchísimo más dinero, en promedio, entre noviembre y abril. Y desde luego que este año que parece que ya es mucho más difícil subir que en años anteriores  igual es tiempo de no tener prisa ahora, hasta después del verano.

En este artículo de la web seekingalpha, tienen una estrategia basada en esta pauta. Ojo, no recomiendo seguirla solo sirve para ver la fortaleza de la pauta.

Enlace al artículo: https://seekingalpha.com/article/4073636-sell-may-strategy

Vean esta cita:

Decidí examinar una estrategia que tuvo el S & P 500 (NYSEARCA: SPY ) de noviembre a abril y los bonos del Tesoro de los EE. UU. (TLO) de larga duración durante el período de mayo a noviembre. Utilizando los datos que datan de 1973, el conjunto de datos más largo que tuve para los retornos largos del Tesoro, encontré que esta estrategia de cambio bianual ha generado alfa estructural.

Los resultados son bastante sorprendentes. Este fue un gran período para las acciones de los Estados Unidos, que produjeron rendimientos anualizados de poco más del 10% durante el período de la muestra. La estrategia estacional de los EE. UU. / Bonos del Tesoro fue aún mejor. Como es de esperar para una estrategia que poseía Treasuries la mitad del tiempo, la estrategia de cambio también produjo menos retornos variables.

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El rendimiento anualizado de la cartera Vender en mayo y Comprar bonos del Tesoro fue del 13.5% con una desviación estándar de las rentabilidades anualizadas de solo 13.0%. La estrategia superó al S & P 500, que poseía la mitad del tiempo, en un 2,5% anual y lo hizo con menos de tres cuartas partes del riesgo. Estos son rendimientos brutos que se supone que se mantienen en una cuenta o vehículo con impuestos diferidos, y se muestran antes de los pequeños costos de transacción de una estrategia de cambio dos veces al año.

Mientras que el S & P 500 produjo un rendimiento del -37% en 2008, el peor año para la cartera Vender en mayo y Comprar bonos del Tesoro fue solo del -11% en 2008.

El gráfico con los resultados es aplastante:

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Muchos operadores no empiezan a contar la pauta negativa hasta que en el gráfico del S&P 500 el MACD a partir del 1 de mayo no da un cruce a la baja. De momento a la hora de escribir estas líneas está cruzado a la baja. De esta forma si se está en tendencia alcista cuando se inicia la pauta esperan hasta que las cosas cambien.

Sigamos con más pautas estacionales. Hace algunas semanas hablaba en esta misma sección de la pauta que hace que las bolsas se muevan exclusivamente en los últimos días del mes y primeros del siguiente. Casi todo el dinero está ahí históricamente. Si recuerdan analizamos que sucede en EEUU y también sucede en otros países y bolsas importantes.  Pues bien vamos a ver esto con más detalle, y especialmente vamos a ver por qué sucede.

Lo comentaba  hace algún tiempo  Zero hedge.com. Miren ustedes en escala logarítmica lo que habría conseguido un inversor que solo invirtiera en Wall Street, los tres últimos días de cada mes y los tres primeros del día siguiente, y lo que habría conseguido (línea roja) que estuviera siempre en mercado menos esos seis días:

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¡Impresionante! ¿No les parece? Absolutamente todo el dinero desde 1926 se ha ganado en los tres días finales de cada mes y en los tres primeros días del siguiente, el resto del tiempo durante casi 100 años, no se ha ganado nada de nada.

Pueden leer más sobre esta pauta en este enlace:  http://www.zerohedge.com/news/2014-11-22/one-most-striking-equity-market-anomalies-explained

Me he leído el estudio científico que citan el enlace como explicación al fenómeno y cuyos autores son  Kalle Rinne,  Matti Suominen y Lauri Vaittinen:

Dash for Cash: Month-End Liquidity Needs and the Predictability of Stock Returns

http://www.zerohedge.com/news/2014-11-22/one-most-striking-equity-market-anomalies-explained

Y por lo que leo el fenómeno está totalmente relacionado con los mutual funds, que son los que lo crean, como era de suponer, vean este gráfico además:

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Y ahora vean este, que muestra donde está la clave de todo:

No se ve bien la escala de debajo, pero los dos días con las barras tan altas son el 0, y el +1.

Como esta pauta la crean este tipo de fondos es vital, ver en qué países tienen en su poder mayor capitalización bursátil, cuanta más tengan más fuerte se dará el fenómeno, cuanta menos pues más débil. Un cambio en los comportamientos de este tipo de fondos podría parar la pauta, pero de momento no es el caso.

En el mundo de la inversión de hoy en día se suele vilipendiar, y con razón, el apalancamiento excesivo. Es muy destacable al disparate en que se llegó por ejemplo en el mundo de los cfds, donde había casas que daban apalancamientos de 300 a 1. Un planteamiento que normalmente solía acabar en problemas y excesos de usos indebidos.

Para una persona que esté intentando cubrir divisa sobre una cartera real, un apalancamiento así, es una bendición, pero para el 99% de los que lo usaban era el inicio del camino a los infiernos de la inversión.

A raíz de todo esto, el apalancamiento tiene una mala prensa. Pero no debemos caer en los extremos. El apalancamiento moderado y prudente no sólo no es malo, sino que es bueno. Tiene muchas ventajas. Por ejemplo el mejor inversor del mundo Buffett, usa muy frecuentemente esta figura, eso sí de forma muy prudente.

Pues bien en esta línea de pensamiento, me ha gustado mucho este artículo bastante serio, donde se aborda un estudio a conciencia de esta posibilidad. ¿Qué tal si en lugar de operar con el dólar que tenemos lo intentamos por ejemplo con 1,5 dólares vía apalancamiento? No es algo excesivo. Vamos a ver los resultados.

El artículo lo pueden leer en inglés aquí:

Beta portátil táctica

https://blog.thinknewfound.com/2019/05/tactical-portable-beta/

Aquí tienen una cita sobre un ETF, que refleja la idea principal del artículo:

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En agosto de 2018, WisdomTree introdujo el 90/60 US Balanced Fund (ticker: NTSX), que combina la exposición de capital con una escalera de futuros del Tesoro de EE. UU. Para crear el equivalente de una cartera de 60/40 apalancada de 1.5x. El 27 de marzo de 2019, NTSX recibió el ETF más innovador y nuevo de 2018 de ETF.com.

Aquí les pongo un gráfico donde he comparado la marcha de este ETF con la del S&P 500.

De momento va bastante mejor.

En el estudio aparece una comparativa mayor, y no solo con el S&P 500 sino también con una cartera de 60/40 sin apalancar:

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La rentabilidad es mucho mayor aunque llama la atención como lógicamente la volatilidad es mucho mayor.

Les ahorro una buena parte del estudio que es muy denso, y me voy al grano. Tras muchas consideraciones teóricas los autores plantean un nuevo enfoque de esta idea. Tener una entrada variable al modelo, y no de forma estática como es lo habitual.

Vean esta cita:

la exposición a bonos y acciones se ajustaría tácticamente, sin tener en cuenta la otra exposición. Si bien teóricamente es menos sensato, se podría interpretar que este enfoque dice: “Generalmente, queremos exposición a las primas de riesgo de acciones y bonos a largo plazo, y nos gusta el marco 60/40, pero puede haber ciertos escenarios en los que creemos que lo esperado en cuanto el retorno no justifica el riesgo ”. La desventaja de este enfoque es que puede sacrificar los beneficios potenciales de diversificación entre acciones y bonos.

Dado que el concepto original de beta portátil es aumentar la exposición a las primas de riesgo a las que ya estamos expuestos, preferimos el segundo enfoque. Creemos que refleja con mayor precisión la idea de tratar de proporcionar una exposición a largo plazo a las primas de riesgo generadoras de retorno, al mismo tiempo que intentamos evitar las reducciones significativas y prolongadas que pueden realizarse con los enfoques de comprar y mantener.

Los autores tienen publicadas en otros artículos una serie de señales complejas para invertir en bonos, lo pueden ver por ejemplo en este artículo:

https://blog.thinknewfound.com/2018/01/timing-bonds-value-momentum-carry/

Aplicando sus señales proponen esta cartera contando con el apalancamiento:

90% trend equity, 20% bond value, 20% bond momentum, and 20% bond carry

Estaríamos hablando de un modelo por tanto 90/60, es decir 90% renta variable y 60% renta fija, en el cual el 60% de bonos, va mutando de unos bonos a otros según las condiciones de mercado. Estos serían los valores máximos. Los resultados mejoran mucho.

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Para quien quiera estudiar esto a fondo recomiendo leer el artículo. No vamos a profundizar más en las siguientes cosas que proponen para completar su modelo. Ya advierto que se complica mucho todo y que es bastante complicado de llevar a la práctica.

Yo me quedaría con las siguientes conclusiones.

Un modelo 90/60 vía apalancamiento, es mucho mejor que un modelo 60/40 clásico.

Un modelo 90/60 estático, no tiene una rentabilidad mucho menor que el modelo dinámico que proponen los autores, complicando mucho las cosas.

Un modelo 90/60 se puede mejorar mucho, bajando mucho la volatilidad y los drawdowns, usando para la parte de renta variable un filtro de los clásicos como la media de 10 meses y punto. Y la parte de renta fija, se puede mejorar mucho usando un universo de varios etfs de bonos diversificados y usando unos u otros con cualquier filtro del estilo de este de la media de 10 meses.

Menos complicaciones y buenos resultados. La idea de los autores es buena, pero no la complicaríamos tanto, y puede ser igual de efectiva.

Y para quien no quiera ninguna complicación pues al menos aportar la idea del etf comentado al principio, con una cartera 90/60 clásica de comprar y mantener.

El artículo de hoy no pretende más, solo plantar una posible idea a desarrollar ya por cada uno.

Hace un par de años se actualizó el mejor trabajo que existe para comprobar la fuerza de las estrategias tendenciales de momentum.

 Two Centuries of Multi-Asset Momentum

(Equities, Bonds, Currencies, Commodities, Sectors and Stocks)

Christopher C. Geczy

Mikhail Samonov1

Lo pueden descargar desde este enlace al complete:

https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2607730

Nada menos que 215 años de backtesting y no solo en bolsa, sino en todos los activos importantes que existen. Como vemos es un trabajo colosal.

Aquí va la tabla completa de activos analizados y fechas:

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Aquí una nota del trabajo explicando la tabla.

Total return: Las acciones incluyen dividendos; Las monedas agregan USD menos el retorno del T-bills extranjero; Los bonos incluyen intereses; Las materias primas usan retornos futuros. El rendimiento total para Sectores y Acciones utiliza devoluciones de CRSP a nivel de acciones de los EE. UU. Los valores atípicos (outliers) se definen como rendimientos mensuales> 100%.

En este enlace pueden encontrar explicaciones en detalle del estudio.

https://alphaarchitect.com/2018/04/24/the-worlds-longest-multi-asset-momentum-investing-backtest/

Usemos algunas citas:

Primero, el documento examina cómo funciona el momento dentro (y en todo) de cada clase de activos. Esto se hace clasificando valores en un "ganador" relativo y un portafolio relativo "perdedor" usando la clásica pantalla de impulso 12_2 - este es el impulso de doce meses de cada valor de seguridad excluyendo los últimos dos meses (por lo tanto, 10 meses de devoluciones). Dentro de cada universo, el tercio superior se considera "ganadores" y el tercio inferior se considera "perdedores".

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La siguiente tabla examina los rendimientos de cada clase de activo para el Ganador, Perdedor y Ganador menos las carteras de Perdedor.

Vean esta otra cita:

Como se mostró anteriormente, el impulso a mediano plazo tiene un patrón de continuación, por el cual los ganadores continúan ganando y los perdedores siguen perdiendo. Esta estrategia básica parece funcionar en  todos los  universos examinados en una muestra de más de 200 años. ¡Habla de robustez!

Pues ya ven funcionar funcionan estas estrategias en cualquier cosa y durante casi 200 años lo han hecho. No hay ninguna excepción en ningún activo. Pero el estudio profundiza más. ¿Y siempre funcionan? ¿O sólo a temporadas?

La única manera de verlo es estudiando por períodos de tiempo más cortos. Así que estudian todos los activos por décadas, y este es el resultado:

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En esta tabla se han vuelto a usar las estrategias de momento antes citadas.

La tabla es clara, las estrategias de momentum pueden dejar de funcionar durante muchos años para luego volver a hacerlo.

En bolsas, materias primas y divisas hay rachas de 40 años donde no se obtendría rendimiento. Aunque es muy importante destacar que todas estas rachas son anteriores a 1900. A partir de esa fecha son aisladas las décadas sin rendimiento.

En bolsa desde la II Guerra Mundial, todas las décadas han tenido rendimiento con este tipo de estrategias. En divisas desde la década de 1870 se obtuvo rendimiento.

Y en la última columna se ve el milagro que siempre obtiene la diversificación, algo que tendemos a olvidar con mucha facilidad.

Si combinamos todas las clases de activos, obtenemos con estas estrategias rendimientos muy estables con solo la década de 1820 sin rendimiento. Desde la década de 1980 los rendimientos son bastante altos.

Un factor muy a tener en cuenta en relación con la última frase es que la correlación entre activos se está ampliando de manera muy notable. Esto es peligroso, cada vez va a costar más diversificar y si cae la bolsa puede que todos los activos a la vez tengan problemas en una crisis global. Esta tabla no puede ser más clara y reveladora.

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Como se puede ver en el último tramo de la tabla que va de 2009 a 2014 el incremento de correlaciones es espectacular y para nosotros peligroso como ya hemos comentado.

Esta otra cita del enlace de análisis me parece muy interesante:

El documento también profundiza en las estrategias sector-momento (comprando los sectores ganadores y poniendo en corto los sectores perdedores) dentro de cada país.

Los resultados se muestran a continuación:

Bien pues aquí está el resultado:

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Excepto unas pocas excepciones, tan solo 3, esto funcionaría en todos los países. España no es una excepción y funciona bien. De hecho en España funciona mucho mejor que la media.

Y por último otro tema muy interesante, tampoco se puede quedar uno mirando eternamente la posición hay que estar preparado para rotar.

Vean esta cita del enlace de análisis del estudio:

Además, si uno posee una cartera de acciones de impulso demasiado tiempo, en realidad hay un efecto de " reversión " de impulso (¡así que asegúrese de tener una rotación!). En este documento, los autores examinan cuánto dura el impulso "premium" para las carteras de L / S mediante el seguimiento de los rendimientos mensuales de la cartera después de la fecha de formación.

Y aquí está la tabla.

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En fin un profundo estudio, que a nuestro modo de ver arroja mucha luz sobre este tipo de estrategias, que queda claro que con defectos como todo son perfectamente válidas.