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En el número de junio de hace dos años de la buena revista Stocks and Commodities aparece un interesante sistema intradía de Domenico D’ Errico que me parece es una novedad teórica francamente interesante para tener en cuenta como base de otros métodos o incluso para usarla introduciendo algún filtro más. La verdad es que parece funcionar así a palo seco.

Veamos.

Parte de una idea muy conocida. Calcular el rango de la primera hora de trading, y buscar la ruptura. Aunque ya avisamos que esto así, sin más, se tome como “primera hora de trading” la que se tome no funciona.

Y parte de una nueva. Ve el mercado “nocturno” del futuro del mini S&P 500 pero desde un punto de vista europeo.

Vamos a detallar que considera él como nocturno para el sistema.

Parte de horas CTE es decir horario central europeo. Para dejarnos de líos, la hora normal en España.

Pues bien divide la sesión en estos tramos siempre hablando en hora española:

Desde media noche a las 8 y media de la mañana, será horario nocturno desde el punto de vista de este sistema.

Desde las 8 y media de la mañana hasta las 9h30 será la hora de cálculo de rango de una hora.

Desde las 9h45 de la mañana hasta las 14h45 será el horario en que podremos tomar operaciones.

A las 15h15 de la tarde se cerrará cualquier posición que pueda estar abierta.

Pasemos a otra de las piezas angulares del sistema.

El autor ha observado que los días en que este horario nocturno ha habido mucho volumen, el volumen tiende a ser alto durante la sesión europea, siempre hablando del futuro del mini S&P 500, y el rango alto. Y viceversa, si el volumen es bajo durante el horario “nocturno” luego durante la sesión europea tiende a moverse menos.

Así que vamos a poner la primera cosa a considerar ya sistema en mano.

  • Para ver si un día en concreto o no vamos a operar, veremos el volumen acumulado del futuro americano acumulado desde las 12h hasta las 8h30 y lo compararemos con el volumen medio de los últimos cinco días previos hablando siempre de horarios nocturnos de 00h a 8h30.

Si este volumen es menor, que será la mayoría de las ocasiones no operamos.

Si el volumen es mayor ese día operamos, porque es de esperar que haya más movimiento y un rango tendencial más alto.

Con esto tenemos la condición para operar o no.

Si nos da día de operar.

  • Nos fijamos en el rango de la primera hora, entiendo por primera hora lo que haga entre las 8h30 y las 9h30. Entraremos largos si en una vela de 15 minutos a partir de esa vela nos rompe por arriba y cortos si rompe por debajo.
  • No se aclara en el artículo, si se pueden hacer varias operaciones en el día si el rango se rompe varias veces, pero por el número de operaciones que aparece en el backtesting parece que sí. No obstante por experiencia personal en este tipo de métodos habría que pensar en limitar el número de entradas a dos o tres máximas al día, porque hay días muy muy laterales, pero esto ya a gusto del lector.
  • A las 14h45 si en ningún momento se ha roto el rango nos olvidamos. Si estamos dentro a las 15h15 cerramos lo que tengamos abierto. Hay que destacar que a las 15h15 es cuando empieza el horario oficial de estos futuros en su plaza de origen que es EEUU.

Aquí tienen un ejemplo que pone el autor

s1.jpg

 

En el primer día si sobrepasa el volumen acumulado en el nocturno y a continuación se rompe al alza el rango de las 8h30 a las 9h30 con lo que se entra largo con gran beneficio.

En el segundo día no se supera el volumen medio con lo cual no se entra, y la operación habría salida mal si hubiera dado señal que no la da.

En el tercer día el volumen supera con claridad y a continuación rompe el rango de una hora y da una buena señal alcista.

Evidentemente el autor ha seleccionado una imagen ideal para ilustrar como funciona el sistema, pero luego en la práctica, como hemos podido comprobar personalmente, las cosas no son tan maravillosas ni tan perfectas.

Pero sí parece dar claramente una ventaja motivo por el cual hemos presentado la idea hoy.

Este es el backtesting del autor.

s2.jpg

 

Vamos a analizarlo un poco.

En la primera columna refleja los resultados que se habría tenido entrando con el viejo y conocido sistema que no funciona de entrar en la ruptura del rango de la primera hora, siempre teniendo en cuenta que lo que el llama “primera hora” es bastante inusual, pues se refiere al movimiento entre las 8h30 y 9h30 a.m.. hora española.

Como se ve el resultado no funciona y se pierde dinero en todos los casos menos en el Russell.

Pero la segunda columna es ya su sistema con el filtro incluido de fijarse en si el volumen de los 5 nocturnos anteriores es superado en el día o no para decidir entrar.

Como ven con el filtro se baja fuertemente el número de operaciones y lo que más importante se gana dinero.

En el S&P 500 por ejemplo se tiene un % de aciertos del 53%, con una ganancia promedio de 39.

El backtesting en los últimos 4 años teniendo en cuenta que el artículo fue publicado en junio de hace dos años.

Si aplicamos este sistema en ese período en el Russell habría dado un beneficio por futuro de unos 15.500 dólares.

Varias observaciones a destacar:

  • La primera es que el autor no tiene en cuenta en el backtesting comisiones y deslizamiento, y teniendo en cuenta el elevado número de operaciones este factor se comería una buena parte del beneficio. Siendo bastante prudentes se comería alrededor de 4.000 dólares del beneficio citado.
  • La segunda es que nos da un poco de miedo el hecho de que el backtesting está realizado en unos años bastante peculiares y difíciles de repetir como son desde mediados de 2013 a mediados de 2017, unos años que en promedio fueron muy alcistas y con volatilidad muy baja. No sabemos cómo puede reaccionar en entornos bajistas o muy volátiles, por ejemplo el entorno actual. Habría que estudiarlo.

En conclusión, aunque con varias cosas a considerar que invitan a la prudencia, es una idea de estrategia que puede ser válida y que creo aporta al conocimiento en este campo. A estudiar e investigar.

Estamos en plena campaña de publicación de resultados. Así que hoy vamos a hablar de cómo las manos fuertes manipulan las publicaciones. Es un tema de actualidad.

Realmente interesante este estudio que les voy a comentar ahora. Del mismo se desprende que los directivos de las empresas saben muy bien cuando tienen que publicar malos resultados y cuando los buenos.

Está realizado por Terry Shevlin of the UC Irvine Merage School of Business and Jake Thornock of the University of Washington Foster School of Business.

s1.jpg

 

Es decir, según los resultados del estudio, cuando una compañía va a dar  malos resultados lo que interesa es darlo después de cerrado el mercado, eso sin dudar, y además en un día de mucho ajetreo, y mucha concentración de otros resultados. Como podemos ver en el cuadro, la atención mediática baja muchísimo.

De hecho los resultados que se publican en ese tipo de días según el estudio son mucho peores que la media.

Ed deHaan: Want to Soft-Pedal That Shaky Earnings Report? Don’t File on Friday

https://www.gsb.stanford.edu/insights/ed-dehaan-want-soft-pedal-shaky-earnings-report-dont-file-friday

Vean algunas citas del trabajo que no tienen desperdicio:

DeHaan también especula que los gerentes pueden usar estrategias de tiempo para minimizar la volatilidad de las acciones. "Con la velocidad de la difusión de información ahora, las personas están centradas en los  flash en los titulares", dice. "Lleva tiempo leer el comunicado de prensa, leer los informes financieros y comprender realmente cuáles son las noticias; Mientras tanto, la acción está rebotando por todos lados. "Entonces, si es posible alcanzar el mercado en un momento en que su metabolismo es un poco más lento, las compañías inteligentes intentarán hacerlo.

Esa puede ser la razón por la cual se hacen muy pocos anuncios de ganancias durante las horas de mercado regular, solo un 2% en 2011, frente al 22% en 2000. (La mayoría sucede poco antes de que los mercados abran o justo después de la campana de cierre). 2012: el 8 de octubre, mientras Google se preparaba para lanzar un decepcionante informe trimestral después del cierre, el redactor financiero de la empresa lo soltó por error a la mitad del día. La acción perdió $ 22 mil millones en valor de mercado en pocos minutos antes de que se detuviera la comercialización. Oops! Más tarde, un administrador de fondos dijo que los fundamentos no eran realmente tan malos, pero "en medio de un día de negociación, las personas disparan primero y hacen preguntas más tarde".

(…/…)

 También encuentran que las compañías cambian el horario de sus anuncios trimestrales con la suficiente frecuencia -por motivos inocentes- para que una maniobra tortuosa no llame la atención. "Esa frecuencia de cambios benignos es el camuflaje necesario para los cambios estratégicos", dice deHaan. "Significa que hay un grupo lo suficientemente grande para esconderse".

Así que no es demasiado sorprendente, entonces, que las empresas parezcan hacer eso. Los datos muestran que las ganancias reportadas después de las horas de operativa regular y en los días muy cargados, así como los viernes, curiosamente, son significativamente peores (en relación con las previsiones de consenso) que en otras ocasiones. "Obviamente no podemos saber cuál era la intención de una empresa en ningún caso específico", dice deHaan, pero en conjunto, "parece que los gerentes tratan de ocultar las malas noticias anunciándolas en períodos de baja atención".

Y funciona a la inversa, también. "Nuestros resultados también indican que las empresas que superan las expectativas están tratando de resaltar sus buenas noticias moviéndose a los días cuando hay una mayor atención", dice deHaan. "Son dos caras de la misma moneda".

Pues ya ven un mundo de pillos este de la bolsa, y en las publicaciones de resultados no tenemos una excepción.

Yo añadiría algo que no está en el estudio. Está muy claro, que cuanto más avanzada la temporada de resultados publiques más posibilidades tienes de que te hagan menos casos. El mercado se toma más a la tremenda los buenos y malos resultados al principio, cuando no tiene claro cuál será el sesgo general de la campaña que al final, cuando en tu sector ya han publicado mucho y las cosas están claras.

A todo esto habría que unirle otros trucos que usan, que ya hemos comentado otras veces, como el efecto Tom Sayer, si van a publicar x resultado, dicen una previsión aunque sea un céntimo por debajo, para que cuando publiquen puedan decir la famosa frase de “mejor de lo esperado”.

Esto de mejor de lo esperado, es un truco de los más bajos.

En otro orden de cosas, también hay que decir que los resultados están falsamente desvirtuados por las recompras de acciones propias que se mueven a niveles récord. Se recompran acciones, hay menos en circulación y como los resultados se publican como beneficio por acción, parece que sean mayores, en un mero juego aritmético.

En fin muchos factores a considerar, para que luego no nos pille de sorpresa.

En el mundo de la gestión se habla mucho del riesgo de cola. Es el gran miedo que todo gestor tiene. Vean la definición que hace la Wikipedia de este interesante concepto:

El riesgo de cola es el riesgo adicional de que un activo o cartera de activos mueva más de 3 desviaciones estándar de su precio actual, por encima del riesgo de una distribución normal . [1] Los gestores de activos prudentes suelen ser cautelosos, ya que el riesgo de pérdida implica pérdidas que podrían dañar o arruinar las carteras, y no el riesgo beneficioso de ganancias excesivas. [2]

La técnica común de teorizar una distribución normal de los cambios de precios subestima el riesgo de cola cuando los datos de mercado exhiben colas gordas .

El riesgo de cola a veces se define de manera menos estricta, como meramente el riesgo (o probabilidad ) de eventos raros. [3] La definición arbitraria de la región de cola como más allá de 3 desviaciones estándar también puede ampliarse, como el índice SKEW que utiliza la región de cola más grande comenzando en 2 desviaciones estándar.

Y si lo quieren en cristiano, es la posibilidad de un evento raro que cause un brutal movimiento que mande al garete la cartera. Muchas veces los jóvenes que llegan al mercado por primera vez tienden a menospreciar estas cosas,  pero cuando uno lleva el tiempo suficiente, ya ha visto con sus propios ojos que estas cosas pasan.

Se llama así porque en una distribución normal de resultados podríamos ver algo así:

Esa cola de la izquierda en la campana de distribución, que pasa pocas veces, pero pasa es el gran peligro. Solo es cuestión de tiempo.

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Fuente imagen: Seeking Alpha

Mucha gente desafía a las matemáticas. Y se meten en estrategias donde ganan muy poco, aunque muy a menudo, pero dejan abierta la puerta al riesgo catastrófico. Esto se llama distribución de Taleb. Vean la definición de Wikipedia

En economía y finanzas , una distribución de Taleb es el perfil estadístico de una inversión que normalmente proporciona una recompensa de pequeños retornos positivos, mientras que conlleva un riesgo pequeño pero significativo de pérdidas catastróficas. El término fue acuñado por el periodista Martin Wolf y el economista John Kay para describir las inversiones con una "alta probabilidad de una ganancia modesta y una baja probabilidad de grandes pérdidas en cualquier período". [1]

El concepto lleva el nombre de Nassim Nicholas Taleb , basado en las ideas esbozadas en su Fooled by Randomness .

La aplicación de una estrategia comercial con una distribución de Taleb produce una alta probabilidad de rendimientos estables durante un tiempo, pero con un riesgo de ruina que se acerca a la certeza eventual a lo largo del tiempo. Esto es hecho conscientemente por algunos como una estrategia comercial arriesgada, mientras que algunos críticos argumentan que lo hace inconscientemente, sin darse cuenta de los peligros ("fraude inocente"), o conscientemente por otros, particularmente en los fondos de cobertura .

Estrategia arriesgada

Si se hace conscientemente, con capital propio o se revela abiertamente a los inversores, esta es una estrategia arriesgada, pero atrae a algunos: uno querrá salir de la operación antes de que ocurra el raro evento. Esto ocurre, por ejemplo, en una burbuja especulativa , donde uno compra un activo con la expectativa de que probablemente suba, pero puede desplomarse, y espera vender el activo antes de que explote la burbuja.

Esto también se conoce como "recoger centavos frente a una aplanadora". [4]

"Fraude inocente" 

John Kay ha comparado el comercio de valores con la mala conducción, ya que ambos se caracterizan por las distribuciones de Taleb. [5] Los conductores pueden obtener pequeñas ganancias en el tiempo asumiendo riesgos como adelantamientos en el interior y al volante , sin embargo, corren el riesgo de sufrir una gran pérdida en la forma de un grave accidente de tráfico . Kay ha descrito a Taleb Distributions como la base del carry trade y ha afirmado que junto con la contabilidad de mark-to-market y otras prácticas, constituyen parte de lo que John Kenneth Galbraith ha llamado "fraude inocente". [6]

Si uno tiene una estrategia que se aproxime a lo que se define aquí como Distribución de Taleb, tiene que estudiar la forma de cubrir el riesgo catastrófico, y esto tendrá un coste. Si no se hace, estaremos jugando a la ruleta rusa.

Pues bien ante todos estos razonamientos matemáticos, aparecieron en el mercado hace algún tiempo una serie de hedge funds, que se aseguraba servían para cubrir estos riesgos de cola.

Y ahora que han llegado algunos sustos, se ha visto que no han funcionado. La asimetría de la bolsa como hemos defendido en numerosas tribunas en esta misma sección es enorme. Hacia abajo es casi imposible de manejar, porque se mueve muy rápido y con mucha volatilidad. Abrir cortos en bolsa a medio-largo plazo es muy desaconsejable. Personalmente a mis alumnos del master se lo tengo prohibido por completo, otra cosa es a corto, o bien en otros productos como forex, materias primas, etc. pero en bolsa el lado corto es inmanejable. La asimetría es muy fuerte.

Pues bien estos fondos no funcionan y no cumplen con su función.

Vean esta cita del Wall Street Journal de ayer:

Un grupo de fondos de cobertura desde hace mucho tiempo lanzó la idea de que pueden proteger a los inversores e incluso prosperar cuando los mercados caen bruscamente. Pero cuando volvió la volatilidad, la gran idea no funcionó.

La razón: los fondos siguieron apostando a fuertes caídas, pero no lograron sacar provecho de los fuertes rebotes, una decepción después de años de perder dinero en el mercado alcista, según los gerentes de cartera.

Los problemas de estos fondos de "riesgo de cola", diseñados para beneficiarse de las turbulencias del mercado, muestran que en un mes en el que muchos inversores perdieron enormes sumas apostando en contra de la volatilidad, las apuestas también resultaron complicadas.

Un índice CBOE Eurekahedge de fondos de cola cola cayó 0.3% en febrero, a pesar de que el mes estuvo repleto de desplomes repentinos: el S & P 500 perdió 4.1% el 5 de febrero y 3.8% el 8 de febrero, mientras que el índice de volatilidad CBOE VIX , el llamado "indicador de miedo" del mercado, registró su mayor salto porcentual

Los hedge funds se defienden diciendo que una bajada de algo más del 10% no es un evento de riesgo de cola sino un evento secundario…que lo que ellos cubren es por ejemplo una caída del 30%. En el mercado a pesar de estas explicaciones hay bastante desconfianza hacia la cobertura real que dan estos fondos.

La asimetría de la bolsa, siempre estará ahí, no es un  factor menor a considerar. Y no solo uno se juega la cartera en esos pocos momentos de riesgo de cola negativa, si no se está en los grandes eventos positivos problemas. Vean esta cita de ayer mismo de Bloomberg:

Un estudio de 2011 realizado por Meb Faber de Cambria Investment Management descubrió que la pérdida de aproximadamente los 200 mejores días entre 1928 y 2010 redujo las rentabilidades anuales en acciones de un 4,9 por ciento positivo a menos un 7,1 por ciento.

Al mismo tiempo, si alguien pudo pasar por alto los mejores y peores días, lo hizo un poco mejor que el promedio, y el autor sugirió que podrían existir estrategias para lograrlo. Por otro lado, los días volátiles se agrupan cuando el S & P 500 cotiza por debajo de su promedio de 200 días

Lo pueden ver aquí, habla además de cosas interesantes sobre las fases finales de subidas que terminan en techos de mercado:

https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-04-05/crash-course-in-market-timing-shows-cost-of-being-wrong-at-tops

Y tercer y último artículo para el repaso que nos ayude a recordar los principios básicos y manterner la perspectiva para la siguiente serie de artículos con el título: "Price Action: un sistema de trading en sí mismo", donde abordaremos más a fondo esta metodología como una estrategia hablando de: escenarios, técnicas y gestión.

 

Un saludo.

Samuel López

Profesor del Experto Universitario en Price Action 

INTEFI | Escuela de Negocios

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RATIOS (parte 3)

Hola de nuevo a todos y nuevamente, no tengo más que agradecerles su tiempo en leer estas líneas que he escrito en las últimas semanas.

Para mi grata sorpresa, los artículos anteriores, han tenido una acogida muchísimo más allá de lo que esperaba y esto me anima a escribir más sobre el tema, ya que en un principio no estábamos muy seguros si esto del “Price Action”, todavía un poco desconocido en nuestro país, sería algo que llamara la atención como una forma real de operar.

 

Pues bien, después de esta pequeña introducción, vamos al grano con la tercera y última parte de esta serie de 3 artículos.

Como creo que ya se irán dando cuenta en los artículos y sobre todo en los videos de clases grabadas, ésta es una forma de trabajar que me apasiona y con la que disfruto mucho, y esto es debido a la lógica aplastante que tiene cuando empiezas a entenderlo, pero sobre todo a su simplicidad.

Una de las primeras reglas míticas de la bolsa que me enseñaron cuando empecé a hacer mis pinitos con las acciones hace unos 20 años y buscaba una estrategia, fue la que se conoce como KISS (“Keep ISimple Stupid!”), es decir, “no te compliques, cenutrio!”, para castellanizarlo un poco. Algo que parece muy obvio, pero que como ya expliqué en mi primer artículo, no hice muy bien.

Y cuando hablo de simplicidad, no estoy hablando de facilidad de operativa, ni de rapidez en obtener beneficios, puesto que esto requiere formación y trabajo, sino de la capacidad de obtener información muy valiosa tan sólo estudiando los movimientos del precio sin ningún tipo de indicador.

Debido a esta forma de trabajar tan simple, en ocasiones se llega a pensar erróneamente que no se pueden obtener buenos resultados, ya que nos falta información como podría ser el volumen o las famosas medias, pero realmente no es así, ya que la potencia real de esta operativa no está en la lectura del mercado en sí misma, sino en cómo usarla debidamente unida al manejo del capital y al manejo del riesgo, es decir los famosos “Money Management” y “Risk Management”, y aquí es donde entran los ratios.

En los artículos anteriores, hablábamos de los tres principios básicos de un trader de los mercados financieros, que eran CONTINUIDAD, FRACTALIDAD Y GESTIÓN y decíamos que el primero nos creaba un marco de trabajo sólido sobre el que podíamos empezar a construir nuestra estrategia de trading ya que determinaba que, tras un buen movimiento, es decir con fuerza, la probabilidad se ponía de nuestro lado y seguidamente venía otro movimiento en la misma dirección. De esa forma, se creaban los ciclos y las tendencias.

En la segunda parte comentamos sobre el principio de la fractalidad, que unido a la continuidad, no sólo nos permitía identificar los ciclos y las tendencias, sino también nos enseñaba que dentro de cada uno de éstos, a su vez, hay ciclos y tendencias de una temporalidad inferior abriendo la puerta al uso de la multitemporalidad como herramienta de análisis e incluso de operativa.

Al combinar y aplicar adecuadamente estos dos aspectos en nuestra operativa de trading, podemos posicionarnos al inicio de las tendencias con un alto grado de precisión, así como salirnos de ellas cuando dan signos de agotamiento también con una gran precisión.

No obstante, la rentabilidad que obtengamos en nuestra cuenta no sólo la marca el hecho de poder situarnos en una tendencia cuando se inicia, sino cómo lo hagamos y hasta qué punto seamos capaces de aprovechar al máximo ese movimiento que se inicia. De ahí la importancia del tercer principio, la GESTIÓN.

Este principio, sumado a los anteriores nos permite introducir y sobre todo explotar al máximo el concepto de los ratios de operativa, es decir, cuantas veces obtengo el riesgo asumido en cada posición.

Por ejemplo, en una posición que sitúo un objetivo en 500€, pero estoy dispuesto a asumir 500€ de riesgo, estaría en 1 vez mi riesgo, 1:1.

En el último artículo veíamos esta imagen que nos ayudaba a entender la multitemporalidad.

esquemaTemporalidad.png

Si yo quisiera posicionarme para la continuidad de la temporalidad superior, marcada en azul, posiblemente lo haría después de un retroceso para buscar una continuidad basada en el primer principio, de la siguiente forma:

 ratiosPriceActionCarpatos1.jpg

Según el Price Action, para esta posición debería situar el Stop de pérdidas inevitablemente en el último giro y por tanto, obtendría 1 vez mi riesgo, hasta el primer obstáculo (primer objetivo técnico según Price Action). Ratio 1:1

Ahora, si a esto yo le añado el principio de la fractalidad, podría bajar de temporalidad e intentar buscar una mejor entrada para ese mismo giro, como se muestra en la siguiente imagen:

ratiosPriceActionCarpatos2.jpg

Aquí ya habríamos conseguido que, en el mismo movimiento, nos diera 3 veces el riesgo asumido, es decir, ratio 3:1.

Pero si aún bajamos un poco más de temporalidad y volvemos a aplicar el principio de fractalidad, el ratio aún se dispara más. Un ratio de 8:1 en el mismo movimiento!.

ratiosPriceActionCarpatos3.jpg

Dicho esto, si que quiero recalcar que cada vez que bajamos de temporalidad, requiere un esfuerzo extra por nuestra parte, y que sólo lo hacemos siempre y cuando este esfuerzo extra suponga una mejor operación para nosotros con un mejor ratio. Si al bajar e intentar plantear la operación, no obtenemos una ventaja con respecto a la temporalidad superior, no tiene ningún sentido hacer ese esfuerzo extra, porque además, y esto si que es una regla sagrada, recordemos que, a menor temporalidad mayor riesgo asumimos al no ser tan fiables los movimientos.

De esta forma y llegando al final, espero que haya podido ser capaz de transmitir en estos tres artículos que, si somos capaces de usar y sobre todo de alinear estos tres principios en cada posición que tomemos, podemos potenciar enormemente nuestra operativa y sacar el máximo partido de cada movimiento del mercado.

A ésto precisamente, nos ayuda el Price Action.

Y doy por finalizada estas palabras que tan gustosamente he escrito y que espero que les haya ayudado, cuanto menos, a mirar el mercado con otros ojos.

De todo corazón les deseo todo lo mejor en su camino en los mercados financieros.

MULTITEMPORALIDAD (parte 2)

En primer lugar, saludarles a todos, y sobre todo darles las gracias por la buenísima acogida del primer artículo de esta serie (les dejo el enlace por si alguien no lo ha leído y se encuentra un poco perdido en este nuevo).

Como lo prometido es deuda vayamos a la segunda parte.

En el anterior hablábamos de que existen tres principios básicos en los que un trader de los mercados financieros debe creer que son CONTINUIDAD, FRACTALIDAD Y GESTIÓN. Y digo “debe creer” con toda la intención ya que, si no lo hace, no desarrollará la confianza suficiente en su método y por tanto su psicología será una montaña rusa emocional en el momento de operar, cosa que no podemos permitirnos.

 Cuando hablo de creer en ellos no me refiero por fe ciega o simplemente porque Samuel lo dice en serenitymarkets.com, si no por investigación propia y por trabajo duro, tal y como hacemos en las prácticas del curso.

Cada uno de estos principios se puede comprobar por sí mismo, aunque esto daría para otro artículo, que espero poder escribir más adelante.

Como recordatorio, y volviendo al tema que nos ocupa hoy, en el último escrito comentaba como el principio de CONTINUIDAD, era la base de los ciclos y cómo esto nos permitía sacar conclusiones que nos son de especial utilidad en la fase de analista y, por ende, más tarde en la de operador.

Esto nos abre la puerta al siguiente principio, la FRACTALIDAD, que definíamos de la siguiente forma para que todos lo pudiéramos entender:

“Nos dice que todo lo que sucede en temporalidades superiores también sucede en temporalidades inferiores, es decir, el mercado se mueve de la misma forma y con los mismos movimientos, para construir tendencias y rangos de meses, así como para construir tendencias y rangos de 1 minuto”

Y al igual que cuando aplicábamos el principio anterior, resultaban una serie de conclusiones muy útiles, así mismo sucede con éste ya que nos permite entender la multitemporalidad.

Ya el gran Charles Dow, en su Teoría de Dow, nos decía parafraseándolo:

“Las tendencias se pueden clasificar en primarias, secundarias y terciarias o menores. Se pueden comparar con la marea, las olas y las ondas del mar, siendo la tendencia principal o primaria la marea, la tendencia secundaria o intermedia las olas y la tendencia terciarias o menores las ondas del mar”

Pero si somos capaces de convertir esto en una logística de trabajo, y no sólo en una teoría, veremos que su grado de efectividad aumenta muchísimo. Esto es lo que hace el entender y aplicar el Price Action mucho más allá de velas y patrones de velas.

TEMPORALIDADES

Al inicio, para simplificar esta explicación es recomendable sólo utilizar tres temporalidades diferentes.

Veamos la definición de cada una de estas temporalidades:

  1. Temporalidad Primaria (Señal).Es la temporalidad donde realizamos nuestro análisis técnico y desde la cual obtenemos nuestras señales tanto para entrarcomo para salir del mercado. Es la temporalidad que define nuestro estilo como especuladores.
  2. Temporalidad Superior (Confirmación). Es una temporalidad mayora la primaria cuya función es la de proveer una perspectiva macro a la hora de tomar nuestra decisión final para entrar al mercado. También provee excelentes puntos de referencia para determinar los objetivos de ganancias de nuestras transacciones.
  3. Temporalidad Inferior (Ejecución). Es una temporalidad más corta que la primaria y se utiliza para determinar el punto de menor riesgo posible para ejecutarnuestra transacción de entrada, después de que la señal ha sido emitida en la temporalidad primaria.

EJEMPLO DE ESQUEMA SENCILLO

Veamos un esquema básico del uso del análisis de múltiples temporalidades. Debemos recordar que la temporalidad superior nos confirma la señal emitida por la temporalidad primaria y que la temporalidad inferior nos provee el punto de menor riesgo para entrar al mercado.

esquemaTemporalidad.png

ALGUNAS CONSIDERACIONES

- Tanto la temporalidad inferior como la superior nos muestran aspectos en dos dimensiones distintas a la temporalidad primaria. Nuestra visión se potencia evitando ser golpeados por algún choque externo que no podríamos visualizar en una sola temporalidad inferior y reduciendo el riesgo de la transacción con una ejecución más precisa. 

- Algo que influye bastante en la definición de las temporalidades es la personalidad del producto bursátil en cuestión. Por ejemplo, es muy probable que un producto desarrolle sus tendencias y sus ciclos del precio de medio plazo en el gráfico de 60 minutos y no en el de 240 minutos. Todo va a depender de la dinámica de la relación precio-tiempo en la que se encuentra el precio dentro de su ciclo y de la personalidad del producto bursátil. 

- Hay productos que obedecen continuamente a las mismas 3 temporalidades. Por lo que al inicio uno siempre tiene que familiarizarse con un grupo reducido de productos, para de esta manera asimilar mejor su comportamiento, determinar con mayor exactitud su dinámica, realizar análisis más certeros y ser más efectivo en el trabajo.

- Siempre hay que tener presente que las temporalidades no son rígidas y que, en ocasiones, una temporalidad primaria de 60 minutos puede coincidir con una inferior de 15 minutos, o que una temporalidad primaria de 240 minutos puede coincidir con una inferior de 60 minutos o quizás con una superior diaria o semanal.

 

Y bueno, con estas nuevas consideraciones ampliamos un poco más nuestro conocimiento de las bases del Price Action y contribuimos un poco más a dar el primer paso a la “lectura de mercado”, que no nos cansaremos de decir lo necesaria que es para cualquier operador.

Saludos y nos vemos la próxima semana con los RATIOS.

Samuel López

Profesor del Experto Universitario Price Action en Mercados Financieros de Intefi

UN POCO DE MI HISTORIA

Cualquier profesional que se esfuerce por desarrollarse en su disciplina y sienta el deseo de poder llegar a “controlarla”, debe entender que normalmente éste es un proceso de varios años y que la verdadera clave es la mejora continua y sostenida en el tiempo y no la mejora, que yo llamo, “explosiva”.

Esa mejora continua, que es la que verdaderamente nos hace aprender e interiorizar los conceptos, en ocasiones nos hace pasar por periodos de bloqueo e incluso de mucha frustración. No obstante, si en esos momentos no abandonamos y seguimos adelante es cuando realmente crecemos y podemos pasar al siguiente escalón, aunque para ello, a veces requiera que demos algunos pasos atrás.

Todo esto, no lo comento porque quiera dar toda una disertación en cuanto a motivación y coaching personal, ya que no soy un experto en la materia, si no para exponer que esto fue exactamente lo que me sucedió a mí, hace aproximadamente 5 años, cuando después de pasar 9 años en el sector de los mercados financieros, tanto en la silla del “trader”, como en la silla del “bróker” llegué a un momento de bloqueo total y no de mucha, si no de muchísima frustración.

Hasta ese momento mi obsesión, como la de muchos que se quieren buscar un porvenir en los mercados financieros, había sido la de encontrar, a través del análisis técnico, un sistema de trading o un indicador infalible que nunca fallara (o casi nunca) y que, además, aprovechando mis conocimientos informáticos pudiera programarse para así tener el ansiado “piloto automático del trading”.

Por tanto, con esa ardua tarea en mente y con una gran determinación pasé años estudiando indicador tras indicador, oscilador tras oscilador y estrategia tras estrategia, desgranándolas hasta el final y programando muchas de ellas para sus posteriores “backtests”, así como para el estudio de sus estadísticas.

Todo esto me llevó a lo que se llama “La parálisis del análisis” y me hizo darme cuenta, por desgracia varios años después, de que así sería imposible llegar a ganar “un duro” en los mercados financieros por dos razones principales:

La primera de ellas, porque ese estudio nunca llegaría a su fin, ya que siempre existiría un indicador mejor que analizar y probar. Y la segunda, que siempre existiría un indicador que mostrara la señal contraria y por tanto volvía al punto inicial.

Llegado este punto, tenía dos opciones muy claras. Dejarlo todo y dedicarme a otra cosa o desaprender y volver a empezar con un enfoque diferente.

Por suerte o por desgracia, me encanta lo que hago y decidí escoger la segunda.

Así que borré todos mis indicadores, osciladores, estrategias y entornos de programación y decidí dejar el gráfico totalmente limpio ya que estaba seguro de que debía existir una forma mucho más simple de hacer “trading”. Y ahí fue cuando, por accidente, el Price Action se cruzó en mi camino.

Lo primero que aprendí es que, para poder ganarle la batalla al mercado, o por lo menos hacerle un poco de cara, debemos aprender a leer entre líneas como siempre dice José Luis Cárpatos. Debemos aprender a “leer mercado” y así ser capaces de entender el trasfondo de un gráfico, mucho más allá de simplemente seguir un indicador.

También aprendí que es vital comprender quien está detrás del mercado, con que intereses actúan y cómo se mueven para conseguir esos intereses, ya que todo esto deja una huella en el gráfico a través de sus movimientos, que podremos interpretar y aprovechar si sabemos verlo.

 

PRINCIPIOS BÁSICOS DE UN TRADER

Para poder realizar esa correcta lectura del mercado a través del Price Action debemos crear un marco de trabajo fundamentado en 3 principios básicos a los que en nuestro curso llamamos C.F.G.:

-CONTINUIDAD. Este principio nos dice que cuando el mercado realiza un movimiento fuerte, rápido, es decir que sobresale del resto del gráfico a simple vista, hay una probabilidad cercana al 70% de que realice otro movimiento en la misma dirección igual o de al menos el 80% del movimiento anterior.

-FRACTALIDAD. Nos dice que todo lo que sucede en temporalidades superiores también sucede en temporalidades inferiores, es decir, el mercado se mueve de la misma forma y con los mismos movimientos, para construir tendencias y rangos de meses, que para construir tendencias y rangos de 1 minuto.

-GESTIÓN. Al ser el mercado un ambiente de incertidumbre y no de certezas, por mucho que la probabilidad esté de nuestro lado, el principio de gestión nos dice que debemos aplicar unas reglas muy exigentes para salir de nuestra posición si no hace lo esperado en unas pocas velas, para protegerla rápidamente en un primer obstáculo importante o bien para tener cierres parciales que minimicen los riesgos, ya que nuestra máxima siempre debe ser no perder nuestro capital.

CICLOS, MULTITEMPORALIDAD Y RATIOS

En esta serie de tres artículos semanales, intentaré mostrar cómo los principios C.F.G, aparentemente muy sencillos nos dan referencias válidas que nos ayudan a leer mercado y obtener una información muy valiosa para una correcta operativa al ayudarnos a entender conceptos como el de Ciclos, Multitemporalidad y el uso de los Ratios para maximizar los beneficios.

Esto nos permite empezar a dibujar los márgenes de ese marco de trabajo del que hablaba anteriormente definiendo reglas más específicas que nos ayudan a crear nuestro plan de trading, tal y como enseñamos en nuestro curso.

 

CICLOS (parte 1)

Basado en el principio de continuidad, lo primero que aprendemos es que el mercado se mueve en ciclos, que no es más que un movimiento sinusoidal que empieza en una fase de distribución, le sigue una fase de tendencia bajista, una fase de acumulación y finaliza con una fase de tendencia alcista que acabará con una nueva fase de distribución, y así sucesivamente.

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Entender esto aparentemente tan simple, nos deja algunas conclusiones interesantes que nos permiten sacar ventaja al mercado:

-El mercado está regido por ciclos que son secuenciales debido a que se repiten en el tiempo.

-Un ciclo sólo se acaba cuando se confirma una tendencia en el sentido contrario a la anterior.

-Los ciclos son fractales, es decir, que son parte de un ciclo mayor y es lo que nos va a dar la idea de multiplicidad y nos ayudará a hacer un uso correcto de los ratios como herramienta.

-Cada temporalidad tiene un ciclo diferente. Las temporalidades superiores afectan a las inferiores.

-Pueden existir muchas secuencias de ciclo dentro del mismo movimiento. Para verlas tendremos que manejar bien las diferentes temporalidades.

Ciclo2 33123

-Y por último, observar que existen dos tipos de ciclos y por tanto se operan de manera diferente. Por ello es muy importante saber identificarlos:

- Ciclos cerrados: Rango con frecuencia y amplitud constante

cicloCerrado 22d5b

- Ciclos abiertos: Frecuencia que no llega a la base y crea tendencia o rango oblicuo

cicloAb 0f0c6

                                

Con estas pequeñas conclusiones y sin terminar aún la serie de los tres artículos espero que esta información pueda serle útil y le ayude a dar el primer paso a esa “lectura de mercado” tan esencial para cualquier operador.

Saludos y nos vemos la próxima semana con la Multitemporalidad.

Samuel López

Profesor de Intefi | Escuela de negocios (intefi.com) Experto Universitario Price Action en Mercados Financieros

Ya saben que a mí personalmente me parece que la mejor forma con mucha diferencia de trabajar el largo es la inversión estratégica de activos, es decir una especie de gestión semipasiva con toques activos basada en trabajar con todas las familias de activos disponibles, no sólo bolsa, es decir bonos, bolsa, oro, etc. y usar modelos matemáticos probados para el reparto de lo que vamos haciendo en cada momento. Vamos a sacar la misma rentabilidad que sólo en bolsa, y vamos a olvidarnos de la pesadilla de los drawdowns destructivos de la bolsa, que eso no hay ser vivo que lo aguante, sin terminar tomándose tres “orfidales” al día.

Pues bien en el artículo de hoy, vamos a analizar una variante de esta forma de trabajar que su autor llama la asignación adaptativa de activos. Creemos que merece la pena el trabajo.

El autor es Henry Ma, y el artículo apareció en 2015 en la revista de CAIIA, la asociación de inversión alternativa.

En el 2013 ya publicó un paper explicando todo el tema, y lo pueden encontrar en este enlace para quien quiera investigar más a fondo.

https://ssrn.com/abstract=2359011

Veamos el resumen que hace el autor de su trabajo traducido:

Durante la última década, dos mercados a la baja, como resultado de la burbuja tecnológica y la crisis hipotecaria, han desafiado las teorías convencionales como la teoría moderna de carteras (MPT) y la Hipótesis de Mercado Eficiente (EMH). Como alternativa, la Hipótesis de Mercados Adaptativos (AMH), propuesta por Lo (2004, 2005, 2012), en la que inversores inteligentes pero falibles se adaptan constantemente a las condiciones cambiantes del mercado, ayuda a explicar la importancia de los factores macro y el sentimiento del mercado para impulsar la rentabilidad de los activos. En este documento, examino algunas de las deficiencias del MPT y del EMH, así como los inconvenientes de sus aplicaciones. Y lo que es más importante, presento el marco del enfoque de inversión adaptativa, en virtud del cual los inversores pueden ajustar sus inversiones para reflejar los regímenes económicos, el rendimiento actual del mercado o la volatilidad del mercado. Algunas de las estrategias de inversión, como la inversión basada en regímenes, la estrategia de impulso, el seguimiento de tendencias o la paridad de riesgos, se inscriben en el marco. Este enfoque tiene el potencial de ofrecer rendimientos consistentes en cualquier entorno de mercado, mediante un posicionamiento dinámico en los activos financieros que se perciben como los de mayor potencial de rendimiento en las condiciones actuales del mercado y de la economía. Por ejemplo, en el entorno de búsqueda de riesgo , la estrategia se asigna a activos de riesgo tales como acciones, materias primas, bienes inmuebles o bonos de alto rendimiento; en el entorno de evitación de riesgo , la estrategia invierte en activos seguros tales como bonos del Tesoro o efectivo. En lugar de predecir los rendimientos futuros en el marco de inversión activa tradicional, el enfoque adaptativo se centra más en identificar los regímenes y condiciones de mercado y ajustar las estrategias de inversión en consecuencia. Al final, demuestro que este enfoque puede ayudar a mejorar los rendimientos y a diversificar los riesgos en el contexto de la asignación de activos.

Bien, como vemos está muy en línea de la forma de trabajar que siempre defenderé. En nuestra EAF Gloversia, asesoramos sobre este tipo de estrategias a los clientes interesados. A mis alumnos del master y de otros programas mayores siempre les instruyo en esta forma de trabajar. Da mucha tranquilidad para el inversor de largo plazo.

Como el trabajo es muy espeso, y requiere de bastantes conocimientos, voy a intentar resumirlo mucho y plantearle de forma muy sencilla para que sea fácil de entender. Vamos por partes. Su método sería el siguiente.

  • Usa un indicador de la web ECRI, o del Instituto de estudios del ciclo económico, como discriminador de cuando el régimen de mercado es de busca de riesgo o de evitación del riesgo.

En concreto el indicador WLI de crecimiento. Es un indicador del que hemos informado cada semana en nuestra web durante años, porque suele ser muy acertado para saber en que momento económico estamos.

Lo pueden encontrar aquí:

https://www.businesscycle.com/

Aquí tienen el indicador desde que existe.

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Este indicador hay que mirarlo a finales de cada mes. Si está por encima de 0, ahora mismo está en +0,2%, se entra en el sistema que describimos a continuación.

Si está por debajo de cero, 100% de la cartera al índice Barclays AGG de bonos. Evidentemente valdrían etfs similares. La idea es que estamos en modo riesgo y aplicamos el sistema si este indicador está por encima de 0 o nos vamos a renta fija.

Como ven el indicador habría pasado por debajo de cero a finales de año antes de las grandes caídas y nos habría protegido, hay que destacar que es un indicador basado totalmente en cuestiones macroeconómicas ¡y luego dicen que no hay que mirar nada de los fundamentales y que estas cosas no sirven

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  • Si el indicador está por encima de cero a finales de mes. Buscamos de la siguiente lista de activos los 4 que lo hayan hecho mejor en los tres meses anteriores.

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Como ven son todo etfs ya seleccionados. Muchos están prohibidos por los caprichos y la euroesclerosis europeas, pero basta con buscar cualquier similar que sí esté autorizado. Sigo pensando que el Mifid no puede estar peor hecho y que ni protege ni ayuda, habría que hacerlo todo otra vez.

  • Una vez seleccionados los 4 mejores en los 3 últimos meses, tenemos que asignar que % de la cartera le damos a cada activo de los seleccionados.

El autor propone que hagamos la asignación en función de la volatilidad y riesgo de cada activo y propone dos métodos. Nos vamos a quedar con uno de los dos, que nos parece mejor, a pesar de que el autor recomienda el otro, pero las diferencias son muy pequeñas y creo que este es más fácil de entender.

Tenemos que obtener la desviación estándar de los 12 meses anteriores de cada activo. Esto es fácil de obtener en multitud de páginas gratis.

Y una vez que lo tengamos aplicamos esta fórmula:

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No se asusten, he prometido hacerlo fácil, la fórmula no es nada complicada, les voy a poner un enlace donde lo explican muy bien:

http://quantfriend.com/inversevolatility/

Ahí pone un ejemplo que es de otro método, y que no tiene nada que ver con este trabajo, pero el cálculo es el mismo, es la misma fórmula

Una vez que conocemos la desviación estándar de cada uno:

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Por lo tanto en este ejemplo sería 4,66% al SP 500, 66,15% a bonos a 1-3 años, 11,09% a bonos de grado de inversión y 4,6% a materias primas.

Si programa usted la fórmula en un Excel no le llevará mucho tiempo.

Todo hay que revisarlo cada final de mes y hacer los cambios oportunos.

Vean el resultado de hacer todo esto durante muchos años:

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Ganamos más, tenemos mucha menos volatilidad, el ratio de sharpe (posibilidad de batir rentabilidad activos sin riesgo) del doble, el drawdown máximo desde 1974 baja del 50,9% al 17,6% y los períodos “bajo el agua” en los que no ganamos nada bajan de 4,1 años a 1,1. ¿De verdad sigue pensando que es mejor comprar Iberdrola y esperar? Y si quiere profundizar mucho más a fondo en este universo de estrategias y otras muchas en todos los plazos, no dude en apuntarse al V Master Universitario de mercados financieros de Intefi Escuela de Negocios. www.intefi.com

Una buena manera de distribuir una cartera es dedicar tiempo a buscar fondos que cuadren con nuestros objetivos, criterios de volatilidad, grado de riesgo que queramos asumir etc.

La inmensa mayoría de la gente, lo que hace es limitarse a mirar quien lo ha hecho bien últimamente y comprar esos fondos, y por otro lado quitarse de encima los que lo están haciendo mal.

Pero se ha demostrado que por ilógico que parezca, esa no es una buena idea, sino más bien lo contrario. Lo mejor es seleccionar entre los que lo que han hecho peor en un período de tiempo y aguantar el mismo período de tiempo.

Por ejemplo si seleccionamos un fondo que lo haya hecho peor en 1 año, aguantar dentro al menos 1 año.

Evidentemente, no se trata de tomar todos los fondos malos y meterse de cabeza en ellos, pero sí de hacer una selección entre los que lo han hecho mal, mientras somos cautos con los que lo han hecho bien. Insisto por irracional que parezca.

Esto no es una opinión personal, es el resultado de un estudio científico realizado por Rob Arnott  Vitali Kalesnik  Lillian Wu realizada en septiembre del año pasado y titulado: The Folly of Hiring Winners and Firing Losers

Lo pueden encontrar en este enlace en inglés:

https://www.researchaffiliates.com/en_us/publications/articles/630-the-folly-of-hiring-winners-and-firing-losers.html

Vamos a estudiarlo a fondo, pues me parece muy útil, para ayudarnos en la siempre vital búsqueda de la asignación de activos en nuestra cartera.

Vean esta cita, donde se resumen la clave de este estudio:

Los inversores institucionales a menudo venden fondos (o administradores de bomberos) una vez que han tenido un rendimiento inferior al del mercado en los últimos dos o tres años, por lo general reemplazándolos con fondos o gerentes que recientemente tuvieron un rendimiento superior. Esta estrategia aparentemente sensata, destinada a identificar gerentes hábiles, a menudo es mala para los rendimientos futuros. Sin duda, algunos de los gerentes recientemente estelares tienen habilidades, pero el alto alfa es a menudo el resultado de la suerte, y las posesiones recientemente costosas suelen establecer el escenario para un rendimiento futuro pobre. Mientras tanto, los gerentes decepcionantes recientemente a menudo brindan exposición a activos, factores y estrategias que se han vuelto baratos y están posicionados para el éxito a corto plazo.

En este artículo, 1 mostramos que los inversores deben dejar de confiar tan fuertemente en el rendimiento pasado para elegir inversiones. La persecución del rendimiento es un camino confiable para obtener resultados de inversión pobres: con demasiada frecuencia significa que vendemos activos recientemente baratos y compramos bienes nuevos. Cuando complementamos la información sobre el desempeño pasado con la valoración relativa actual, en comparación con las normas anteriores, nuestras decisiones estarán mucho mejor informadas. Podemos determinar si el rendimiento pasado fue simplemente una consecuencia de la revaluación de la cartera, que puede ser más suerte que habilidad, y podemos determinar si la cartera es ahora barata o rica. Y, podemos predecir el rendimiento del fondo mutuo con mayor fiabilidad que los métodos anteriores.

(…/…)

Este procedimiento estándar de búsqueda de gerentes con un rendimiento estelar pasado es intuitivo y cómodo. Nuestros antepasados ​​en la tierra africana no sobrevivieron corriendo hacia un león, por lo que no debería sorprendernos que, hoy en día, todavía evitemos instintivamente lo que nos ha causado dolor y pérdidas, mientras buscamos más de lo que nos ha dado gozo y ganancias. Este comportamiento es innato. Sin embargo, en la inversión, lo que parece intuitivo y cómodo rara vez vale la pena, con demasiada frecuencia, conduce a malas decisiones. En los mercados de capitales, lo que nos ha lastimado recientemente en el pasado es (ligeramente) más probable que nos consuele en el futuro, que infligir más dolor.

Esto es una verdad como un templo. Se tiende a menospreciar el factor suerte en el mercado. Y la suerte existe. Pretender convertir al mercado en algo científico al 100% es un error muy grave. Esto es como en el póker. Uno puede llevar una mano de trio de ases y hacer un all in. Pero eso no quita para que le vea el all in un jugador maníaco con una simple pareja de doses, que al final termina ganando con un full 2-10 y nos deja con cara de tontos. Eso sí, lo que tenemos que tener claro es que de cada 100 veces que se dé la misma situación, en 80 vamos a ganar, pero vamos a perder en 20. Y podría darse el caso que a un jugador maníaco le salga 4 veces seguidas bien esta locura y le digan que es el mejor jugador del mundo y que al contrario, al que hace lo que tiene que hacer le salga 4 veces mal y le digan que es un mal jugador. Esta analogía sería más o menos lo que pasa a veces en el mercado. A veces el factor suerte está ahí aunque a la larga no es un factor predominante.

Pero como decíamos tampoco se trata de lo peor y punto. Hay que trabajar más la búsqueda.

Vean esta otra cita:

Si un gerente ha tenido un desempeño brillante y los activos del gerente están en una valuación récord en relación con el mercado, los inversionistas deberían redimir, no invertir más. Si un gerente se ha desempeñado mal y los activos del gerente se encuentran en una valoración relativa excepcionalmente barata, los inversionistas deberían considerar seriamente completar, en lugar de despedir al gerente. Estamos no sugiriendo que el rendimiento pasado es irrelevante, sólo que es un terrible predictor de las perspectivas de futuro. Del mismo modo, el éxito pasado no siempre es una señal de venta.

Al igual que la ignorancia del rendimiento pasado es evidentemente ingenua, también lo es la ignorancia de los niveles actuales de valoración. Cuando los inversores usan un conjunto de herramientas más completo que combina el rendimiento pasado y los niveles actuales de valoración relativa, la decisión no siempre será despedir a los ganadores y contratar a los perdedores, o viceversa. Si un fondo ha superado, pero los activos no están en niveles de valoración nuevos, ese gerente merece ampliamente la consideración de una asignación mucho mayor. Por el contrario, si un gerente ha tenido un mal rendimiento en relación con el mercado, y los activos no se han vuelto masivamente más baratos, eso es realmente una mala noticia.

¿Esto ya suena mejor verdad? ¡Y más lógico! No se trata de huir de los que lo han hecho bien y meterse a ciegas en los que lo han peor, se trata de no cegarse como hace el 99% de la gente, en la rentabilidad como único factor a considerar y combinar eso con la valoración de los activos que maneja, eso nos dará la pista buena.

El estudio lo hacen desde 1990 a 2016 con más de 3,300 fondos nada menos.

Este gráfico del estudio demuestra que si seguimos con la forma habitual de selección de fondos, que suele ser los que mejor lo han hecho en los últimos tres años, tendremos más agobios que el fontanero del Titanic.

Las cifras son aplastantes. La clasificación del eje horizontal de 1 a 5, significa, 1 los fondos peores en 3 años, y 5 los fondos mejores.

Creo que no hacen falta más explicaciones. Si tomamos los mejores el rendimiento será mucho menor

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Vean esta cita:

 los ganadores anteriores tienden a decepcionar, mientras que los perdedores pasados ​​tienden a sorprender positivamente. La mayoría de los fondos tienen exposiciones de factores persistentes, y esas exposiciones explican la mayor parte del rendimiento del fondo en exceso del mercado. Cuando un factor tiene un rendimiento bajo, reduce el rendimiento del fondo, lo que contribuye a valuaciones baratas que conducen a un rendimiento superior futuro. También funciona al revés: el rendimiento estelar de un factor impulsará el rendimiento del fondo, elevando sus valoraciones hasta que sean muy caras y estableciendo el fondo para un rendimiento decepcionante en el futuro. Además ça change, además de c'est la même choose.

Así que la conclusión del trabajo no puede ser más clara. Ya advierten los autores que nos deja claro que la comodidad en la selección en fondos (limitarse a mirar los que más ganan) no es el camino, y que hay que tener claro que la solución es la incomodidad y el trabajo. Es imprescindible analizar en la selección de fondos, los tres factores más importantes, como mínimo, valoración, momentum y tamaño. Los autores terminan diciendo que hay que salir de la zona de confort en la inversión, que la comodidad no se recompensa en los mercados…y tienen toda la razón, en el trabajo está la clave, y ahora mismo predomina una idea muy equivocada, y esto ya lo dice un servidor…la exageración de la gestión pasiva extremista, donde se dice que todo es cuestión de sentarse y esperar. Es decir entrar en la zona de confort y encima comprarse un sofá nuevo para estar más cómodo. Precisamente la popularidad de este tipo de gestión, nos muestra que posiblemente como dicen los autores su ciclo haya terminado, por el momento. Puede volver desde luego, pero puede que ya no sea más su momento.

Ya hemos traído en otras ocasiones a esta misma alguno de los sencillos sistemas de trading que suele publicar cada mes en la prestigiosa revista Stocks and Commodities Ken Calhoun.

Sus métodos se caracterizan por su sencillez, pero no por ser sencillos son menos eficaces, suelen andar bastante bien.

Y en esta línea me ha gustado bastante el que propone en el número del mes pasado en la revista.

Se basa en una idea para swing trading, que a mí ya me había llamado la atención en la operativa real. Es el fenómeno de que cuando un activo cotizado es capaz de romper al alza o a la baja, una media de las que tienen las manos fuertes puesta siempre, por ejemplo las de 50, 100 o de 200, lo normal es que recorra la mayoría de las veces la distancia que hay hasta la siguiente media significativa.

Él en concreto se ha fijado en las medias de 50 y de 200 en gráficos diarios. Que son muy seguidas por las manos fuertes. Por ejemplo recuerden lo que se está hablando en estos días de los famosos cruces dorados del S&P 500 y del Dow Jones. Que precisamente se ven en el cruce al alza de la media de 50 y 200, las dos en que basa su sistema Calhoun.

Por cierto, si quieren ver los resultados históricos desde hace muchos años de estos famosos cruces dorados los pueden ver en la siguiente tabla.

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Ahí tienen las cifras. Antiguamente no funcionaba demasiado bien, pero a partir de los años 60 ha mejorado mucho y tiene muchos menos fallos.

En este otro gráfico pueden ver el perfil de drawdowns de estos cruces dorados.

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Fuente de ambos gráficos: http://quantifiableedges.com/over-90-years-of-golden-crosses-and-a-look-at-past-drawdowns/

Bueno, creo que ha quedado claro que sí se miran mucho estas dos medias, así que volvamos al sistema de swing trading que nos ocupa.

Para ser exactos las medias que usa son las simples. Muchas personas se preguntan porque no se usan para estas cosas las medias exponenciales por ejemplo que son más técnicas y en apariencia fiables. Yo nunca las uso. Y creo que por lo mismo que el autor. Porque lo que funciona es tener lo mismo que tienen las manos fuertes y la mayoría de la gente en el gráfico. Porque así todos nos ponemos de acuerdo en el mismo punto que es lo que interesa. Y la costumbre es que esas medias sean simples y no me pregunten por qué, pero es así. Y debemos tener lo que tiene la mayoría para tener claro donde están los puntos de reacción correctos.

Pues bien el sistema está reflejado en este gráfico que incluye el autor en el artículo.

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Fuente. Revista stocks and commodities. Abril de 2019.

La idea es comprar cuando un valor viene remontando desde abajo y consigue superar la media de 50, teniendo como objetivo la llegada a la media de 200. Como ven el propio autor también dibuja la media de 100, y es que aunque no lo dice en el artículo, puede ser perfectamente también el objetivo según cada caso.

Las condiciones del autor son varias.

En primer lugar exige que antes de la ruptura de la media de 50 que es la que dispara la señal, se lleven algunas velas alcistas, como es el caso.

También advierte de no entrar en laterales. En este caso cuando se rompe la media ya se ha salido de cualquier posible lateral, y es más parece que ha formado doble suelo.

Igualmente pide que le demos un poco de filtro a la ruptura, el habla de 0,5 dólares. Pide que antes de entrar se haya movido al alza el valor al menos 5$.

Sugiere colocar un stop loss a 2 dólares de distancia hacia abajo, aunque nosotros que es mejor poner un stop loss, fijándose donde esté el soporte, un poco más trabajado. Y busca un objetivo de la media de 200, aunque comenta que puede haber otros objetivos más modestos. Ya hemos comentado antes que según caso, no estaría mal que la media de 100 fuera objetivo, también se podría hacer objetivo del 50%.

El autor advierte por otro lado, que no se debe entrar si las medias están bastante juntas, y no hay espacio para un objetivo decente. Es importante tener en cuenta esto, porque podemos tener la tentación de que como están juntas es más fácil conseguirlo, pero entonces el binomio rentabilidad-no sería el correcto.

Por último, el autor pide otro requisito más, a considerar. Y es que como en el ejemplo que él mismo pone, la vela que perfora la media de 200, sea una vela poderosa y de cuerpo grande.

Personalmente, por experiencia en sistemas parecidos añadiría una cosa. En este tipo de operaciones no hay que tener prisa para entrar, y si se tiene un poco de paciencia una vez que está activada teóricamente una señal, casi siempre se consigue arañar unos dólares poniendo una limitada algo mejor. Pero siempre cuando previamente se activo la señal teórica, nunca antes.

En suma un sistema sencillo, pero que funciona dignamente y con bastante sentido común. Por supuesto la lectura de mercado general también entiendo que siempre debe estar ahí.

Solemos hablar mucho de los valores de “calidad”.

Pero en muchas ocasiones hay inversores que saltan de cabeza sin importar el momento a esos valores de calidad. Y lógicamente no basta con la calidad de un valor.

Vean esta interesante cita:

Aquí hay un hecho interesante, y uno que no encontrará en la portada de la revista Forbes o en la primera página de The Wall Street Journal. Desde el 31 de diciembre de 2002 hasta el final del año pasado (15 años de datos), las acciones de Berkshire Hathaway han tenido un desempeño inferior al del S & P 500. 

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Y en los últimos nueve años, las acciones de Berkshire Hathaway han tenido un rendimiento inferior en casi 200 puntos básicos anuales, y más del 50% acumulativo.

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El objetivo aquí no es restar valor al aura de Buffet, ni a la calidad de la inversión, ni a su excelente y firme sabiduría; el punto es que invertir de manera rutinaria en calidad sin tener en cuenta el precio no es una panacea. En el caso de Berkshire, tienen tanto capital ahora que los mejores días para desplegarlo de manera oportunista están detrás de ellos. Sin embargo, también es posible, si no probable, que para el resto de nosotros, muchos nombres de calidad se hayan pujado demasiado alto, y el entorno del mercado no haya sido propicio para encontrar gangas de alta calidad. Después de todo, fue Warren Buffet quien escribió:

"Ya sea que estemos hablando de calcetines o acciones, me gusta comprar productos de calidad cuando están rebajados".

Nuestra visión es que la intersección de la calidad y el valor es donde las cosas se ponen interesantes. Eso podría significar poseer una compañía de muy alta calidad que el inversor por consenso solo cree que es de buena calidad, o ser dueño de la compañía de calidad mediocre que el Sr. Market ha dejado por muerto. 

El ya mencionado Robert Novy Marx, de hecho, dio en el clavo.

"Comprar activos de alta calidad sin pagar precios superiores es invertir tantos valores como comprar activos de calidad promedio a precios de descuento".

Y él agrega:

 "... los beneficios reales de invertir en valor se acumulan para los inversores que prestan atención tanto al precio como a la calidad".

Y el padre de todo esto, Benjamin Graham mismo ha declarado implícitamente que las compañías de "calidad" no son una compra a cualquier precio, y de hecho pueden llegar a ser demasiado caras:

"Casi todos los problemas (es decir, las acciones) podrían ser baratos en un rango de precios y caro en otro".

E incluso ha sugerido que las acciones de alta calidad no siempre se mantienen así.

Aparece en este artículo:

https://www.albertbridgecapital.com/drew-views/

Y los autores tienen toda la razón, además de buscar valores de calidad, hay que buscar valores a buen precio. Y esto no es una tarea nada fácil. Las ocasiones que se presentan son escasas y ahora no parece precisamente que estemos en una de estas ocasiones.

Y yo añadiría otro factor más. Es imprescindible que nos quitemos el complejo que tienen algunos grandes actores del mercado de que mirar un gráfico es como “cutre”. Por increíble que les parezca, aún hay grandes gestores que no miran un gráfico. En los medios oficiales casi no se habla de los gráficos, solo de fundamentales.  Cuando sólo el gráfico, es quien nos da además el momento. Porque el valor puede ser de calidad, y puede estar “barato” pero puede estar mucho más barato todavía mientras no cambie la tendencia o no aparezcan señales de compra.

Hay una guerra absurda entre los que dicen que los fundamentales no valen para nada y los que dicen que el análisis técnico no vale para nada. Los mercados son suficientemente difíciles de estudiar, como para despreciar absolutamente nada. Todo vale.

Y sobre todo el gráfico nos dirá dónde salir. Salir a ojo es muy difícil y lo normal es que nos enfrentamos al fenómeno psicológico que llama el maestro de la psicología del trading Steenbarger “ciervo paralizado ante los faros de un coche”. Vamos que no hagamos absolutamente nada ante un valor o mercado que se desploma cada día.

Vean esta cita de su libro “Psicología del trading”

La investigación pionera de Amos Tversky y Daniel Kahneman ayuda a comprender este fenómeno del “ciervo paralizado ante los faros del coche”. Descubrieron que la mayoría de las personas evitan el riesgo cuando se trata de cosechar ganancias, pero asumen riesgos cuando se enfrentan a pérdidas. En el ejemplo de estudio incluido en el texto de Scott Plous The Psychology of Judgment and Decision Making (La psicología del juicio y la toma de decisiones), a una persona se le da $1000 y luego se le ofrece escoger entre dos alternativas: puede ir por una probabilidad de un 50 por ciento de ganar $1000, o puede recoger una ganancia segura de $500. En esas condiciones, el 84 por ciento de las personas escoge la ganancia segura. Sin embargo, si a los sujetos se les presenta un escenario en que se les da $2000 y luego se les ofrece escoger entre un 50 por ciento de probabilidad de perder $1000 y un 100 por ciento de probabilidad de perder $500, cerca de un 70 por cierto elige la opción más arriesgada (la del 50 %). En pocas palabras, la gente se inclina mucho más a arriesgarse para reducir pérdidas que para hacer crecer las ganancias.

 Precisamente por estas características psicológicas, muchas posiciones ganadoras han sido cerradas antes de tiempo y muchas perdedoras se han mantenido más de lo prudente. Ken, como los lectores que me escribían a propósito de mis artículos en MSN Money, toma implícitamente la opción de mayor riesgo debido a una incapacidad de aceptar la pérdida en el papel. Paralizado, adopta lo opuesto a un enfoque orientado a las soluciones: sigue haciendo lo que no está funcionando.

 El problema es que a menudo las estrategias que las personas adoptan para enfrentarse a  la incertidumbre entran en conflicto con las estrategias necesarias para manejar los riesgos objetivos en una situación dada. Para un observador externo, el inversor que deja de leer las cotizaciones cuando el mercado se vuelve en su contra y el estudiante que abandona sus estudios cuando no le está yendo bien se comportan de un modo derrotista e incluso masoquista. Sin embargo, desde un punto de vista emocional su inactividad tiene todo el sentido del mundo. Están protegiendo sus psiques, no sus carteras de valores o sus informes de notas. Como niños que esperan escapar del hombre del saco tapándose la cabeza con las colchas, esperan que las realidades desagradables se desvanezcan al exiliarlas de sus consciencias.

En fin que la bolsa es muy compleja, no basta buscar valores de calidad, ni siquiera que sean baratos, ni siquiera que sus gráficos sean favorables. Posiblemente su carrera como inversor se juegue a que sea capaz de reaccionar a este síndrome del ciervo. El manido recurso de que da igual, lo mejor es quedarse quieto porque la bolsa a largo plazo siempre sube, es absurdo. Ya hemos demostrado en esta misma sección con estudios científicos, que el plazo que a veces hay que sufrir sin rendimiento es tan largo que no podríamos soportarlo. El papel es muy sufrido cuanto se trata de ver series muy largas en años. Y la serie estadística en que tanta gente se basa desde los años 90 hasta la fecha es demasiado corta para estar seguros de nada.