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Ya hemos comentado en otras ocasiones en esta sección que la gestión es el nuevo Santo Grial que se ha encontrado en el mundo de la inversión.

Basándose en un hecho muy real, como es lo poco frecuente que es que los fondos batan a los índices que replican, se considera que lo único que hay que hacer es meterse en un etf que replique un índice y sentarse a esperar.

Pero no hay nada en el mercado, absolutamente nada que si todo el mundo se tira de cabeza a él no engendre inmediatamente problemas muy serios.

Y estamos hablando que ya un tercio de los ahorros en EEUU están en etfs bajo gestión pasiva. En Europa de momento el fenómeno es menor. De unos 11 billones aproximadamente de dinero en fondos en Europa no llega a 700.000 millones de euros lo que está invertido en etfs bajo el enfoque de la gestión pasiva.

Como ya razonábamos en esta sección hace algunas semanas.

Con la gestión pasiva, el único mérito es pertenecer a un índice, con lo cual no se hace ningún análisis, y sea buena o mala la compañía, recibirá el dinero que le corresponda por su ponderación en el índice. Es evidente que de esta manera los mercados no van a ser nada eficientes.

La competencia ni les cuento…como da lo mismo lo caro que estés, te van a comprar igual, como da lo mismo que los pequeños lo hagan mejor que tú, la bola cada vez te favorece más…no hay quien pueda competir contigo…

Cómo decía la revista Forbes hace unos meses:

Como los titulares se benefician de un acceso más barato al capital, les resulta más fácil poner barreras contra la entrada de los competidores y presionar para mantener sus ventajas. El Silicon Valley debería ser una incubadora gigante para nuevas compañías, un lugar donde las empresas de nueva creación continuamente desafían e interrumpen a los titulares. Sin embargo, las acumulaciones masivas de efectivo acumuladas por compañías tecnológicas establecidas han convertido a este ecosistema en su cabeza: en lugar de ser el próximo Google, todas las empresas de nueva creación sueñan con ser compradas por Google.

En general se está perdiendo el miedo a los activos de riesgo de una manera peligrosa.

En esta línea recomiendo leer este interesante artículo que aparece en la web Funds People hace algunos meses.

La punta del iceberg y los ETF cortos de volatilidad

https://es.fundspeople.com/news/la-punta-del-iceberg-y-los-etf-cortos-de-volatilidad

La implosión de los etfs cortos de volatilidad, fue una manifestación de este fenómeno. Pero aquí solo había dos o tres millones de dólares, que se perdieron casi en su totalidad. Era demasiado apetitoso para que no hubiera manipulación y los tumbaran. Pero imaginen lo que hay en los etfs de bolsa en gestión pasiva…

El proceso que puede desencadenar el susto, se describe muy bien en el artículo en esta cita:

Así podrían desencadenarse los hechos:

  • Un evento inesperado hace que las acciones e índices caigan y que el VIX aumente.
  • Las acciones caen, las volatilidades implícitas aumentan. Los inversores compran puts, lo que significa que los emisores de esas opciones venden los activos subyacentes para cubrir su posición.
  • Las estrategias automáticas en las que el VIX es un parámetro clave, incluidas las estrategias risk-parity, volatilidad objetivo o las estrategias tendenciales, actúan automáticamente y venden para reducir su exposición en una repetición del escenario de 1987 con las carteras de rentabilidad asegurada.
  • La aversión al riesgo hace que esto se retroalimente y se incremente el volumen de los fondos risk-parity, que a su vez, venden más.

En febrero tuvimos un episodio a pequeña escala de lo mencionado en los puntos anteriores. Pero si continúa la falta de consciencia de los inversores en relación a esta situación, los siguientes episodios podrían ser mucho peores.

Pues no podemos estar más de acuerdo.

Esto en lo que afecta a la gestión pasiva de renta variable, pero en gestión pasiva de renta fija, donde también hay mucho dinero, hay varias cosas bastante peligrosas, la que me parece más preocupante la pueden ver en esta cita:

Los índices de referencia de renta fija no controlan la calidad crediticia

Los mercados de deuda han sido relativamente tardíos a la hora de crear y adoptar índices. Aunque el índice Dow Jones tiene más de 100 años de historia, el primer índice de deuda general no apareció hasta 1973, y fue creado por Kuhn Loeb, que, como es lógico, copió la estructura de los índices de renta variable existentes en aquella época. "Esto ha generado un problema fundamental. Los principales índices de deuda están ponderados simplemente por la cantidad de deuda pendiente. Por tanto, las entidades que emiten cantidades crecientes de deuda –es decir, se endeudan más– son gratificadas con una mayor ponderación en el índice. En los principales índices no se aplican ajustes para tener en cuenta la calidad crediticia o el vencimiento. Por tanto, una emisión BBB- a 30 años por valor de 1.000 millones de dólares tendrá la misma ponderación que una emisión AAA a 1 año por valor de 1.000 millones de dólares, aunque la primera conlleve un riesgo mucho mayor".

A comienzos de la década del 2000, muchas empresas del sector de las telecomunicaciones (TMT) se sobreendeudaron y, posteriormente, sufrieron dificultades o incluso quiebras. Asimismo, en los años anteriores a la crisis financiera, los bancos apostaron por un rápido apalancamiento y crecieron hasta representar más del 50% del índice de deuda.

"El sentido común aconsejaría una moderación en la exposición a un sector cada vez más apalancado. No obstante, un inversor pasivo habría incrementado sus asignaciones justamente en el peor momento. Por el contrario, una vez superada la crisis financiera, los bancos han reducido su apalancamiento y mejorado sus balances (el importe total de la deuda se ha mantenido estable en general). Sobre una base fundamental, esta situación es más positiva para los bonistas, y, de hecho, la deuda de las entidades financieras ha mostrado un mejor comportamiento relativo que el universo de inversión en general. De nuevo, el inversor pasivo habría seguido exactamente la estrategia equivocada al reducir su exposición al sector, mientras que mantener o incrementar la ponderación habría sido beneficioso", explica.

Fuente de la cita  y artículo recomendado para leer al completo:

Problemas estructurales que afrontan los inversores con las estrategias pasivas de renta fija

https://es.fundspeople.com/news/problemas-estructurales-que-afrontan-los-inversores-con-la-renta-fija-pasiva

Vean esta cita de la Wikipedia:

El pensamiento mágico o conocimiento mágico consiste en una forma de pensar y razonar, basada en supuestos informales, erróneos o no justificados y, frecuentemente, sobrenaturales, que genera opiniones o ideas carentes de fundamentación empírica robusta. Básicamente consiste en atribuir un efecto a un suceso determinado, sin existir una relación de causa-efecto comprobable entre ellos. Esto es, por ejemplo, lo que sucede con la superstición y diversas creencias populares.

En un sentido más técnico se puede describir como una forma de razonamiento que consiste en utilizar la lógica de las operaciones mentales sobre la realidad externa para explicar el funcionamiento de esta última. De esa manera el pensamiento mágico proyecta las propiedades de la experiencia psicológica (finalidad o intención, por ejemplo) sobre la realidad biológica o inerte. También puede considerarse pensamiento mágico a la transferencia de conceptos derivados de la observación biológica a la forma en que opera la naturaleza inanimada.1

La consecuencia es que el sujeto (o el grupo social) atribuye relaciones causales entre acciones y eventos no conectados entre sí, y que el consenso científico no acepta como válida

Vamos a definirlo bien y a enlazarlo con el mundo de las finanzas,  recordando una amplia cita de otro de los libros que editamos en su momento, traducido del francés, en la editorial de libros de trading que teníamos en funcionamiento y que personalmente me gustaba mucho.

Comportamientos bursátiles.

6 errores psicológicos que cuestan caro

Autor: Mickaël Mangot

Esta es la cita:

El pensamiento mágico es un tipo de razonamiento más analógico que lógico. Se trata de relacionar  dos acontecimientos independientes entre sí. El pensamiento mágico parece ser un rasgo común de todos los seres. Por ejemplo, Skinner (1948) lo descubrió con las palomas, a través de una experiencia famosa. Alimentando palomas hambrientas, se dio cuenta de que éstas, reproducían el comportamiento que habían tenido antes de la primera comida... cuando ésta no había sido condicionada. Una paloma daba frenéticamente tres vueltas en la jaula, en sentido contrario de las agujas de un reloj; otra metía la cabeza en uno de los rincones de la jaula; la tercera fingía apoyarse en un barrote invisible, etc.

Respecto a los humanos, solemos encontrar estos comportamientos en las sociedades arcaicas. Por ejemplo, en su estudio sobre los Azande (una tribu del norte de la República Democrática del Congo), el etnólogo Evans-Pritchard cuenta que la población insistía en que el derrumbamiento del techo de una chabola sobre su propietario, se debía a un maleficio causado por otro miembro de la comunidad. Cuando se les da la explicación científica del fenómeno- que las termitas habían apolillado las vigas de apoyo- , no la rechazan pero tampoco tardan en añadir que el simple hecho de que el techo se cayera, estando el propietario dentro de su chabola, basta para demostrar la existencia de un maleficio...

La tendencia a inventarse sus propias explicaciones no se limita sólo a las sociedades primitivas. El pensamiento mágico también está presente en las sociedades desarrolladas y abiertas al progreso científico y técnico, es decir en todas partes. Una amplia variedad de comportamientos económicos están generados de manera tan arbitraria como los comportamientos de las palomas de Skinner y los estudiados por Azande. Por ejemplo, los dirigentes de empresa suelen reiterar las decisiones de gestión que han precedido una progresión de las ventas, aunque ésta tenga lugar en un mercado en crecimiento. En Bolsa, las ideas preconcebidas pueden contribuir  a enraizar  fenómenos, que de otro modo, no tendrían ninguna importancia. Por ejemplo, cuando los medios de comunicación no paran de decir que unos buenos indicadores económicos podrían hacer que la Reserva Federal de EEUU subiese sus tipos directores, y que esto debería pesar en la tendencia de los mercados. No me sorprende que los inversores vendan cuando un indicador es superior a lo que todos esperaban, y que la tendencia del mercado sea, al fin y al cabo, bajista. ¡Cuestión que refuerza la creencia en la idea preconcebida! No obstante, ¿quién dice que unos buenos indicadores económicos son un inconveniente para las acciones? ¡Al contrario! Todo depende de los criterios en los que se centra la atención de los analistas: ¿el coste de la deuda o los resultados económicos? En los períodos en los que esta atención se centra más en los fundamentales económicos, un buen dato será bien recibida y así será considerado por los medios. Y así seguirá hasta que llegue el próximo desplazamiento de la atención colectiva...

Del mismo modo, el pensamiento mágico parece ser un factor muy importante en la eficacia del análisis técnico. Cuanto más crean los inversores en el análisis técnico, más se  cumplen efectivamente  sus predicciones. Y cuanto más se cumplan, más se inclinarán los inversores a creer en ello.

De forma algo diferente al  pensamiento mágico,  el pensamiento casi-mágico  describe las situaciones en las que los individuos actúan como si creyeran, sin tener razón, que sus actos influyen en los acontecimientos, pero siendo conscientes sin embargo de que no es el caso. De ese modo, Langer (1975) demostró que la gente está más dispuesta a apostar a cara o cruz cuando la apuesta se hace antes,  que después del lanzamiento. ¡Cómo si pensaran poder influenciar el lanzamiento antes de que se hiciese! Respecto a la Bolsa, Shefrin y Statman (1985) relacionan el pensamiento casi mágico con el efecto de disposición. Parece ser que los inversores guardan sus títulos perdedores esperando que su tenacidad y fidelidad sea justamente premiada.

Consecuencias prácticas:

  • Creemos en normas no escritas, no demostradas, simplemente porque han dado resultado en un pasado reciente (¡porque precisamente creemos en ellas!). Pero hechos reales  pueden contradecirlas muy rápidamente.
  • Podemos conformarnos con un «código moral» personal y totalmente arbitrario aplicable a nuestras propias decisiones de inversión, con la esperanza de ser recompensados. Por ejemplo, se pueden comprar los títulos de la antigua flor y nata de la industria, para luchar contra la “desindustrialización”, mantenerse al margen de empresas socialmente irresponsables, negarse a vender títulos que han sido masacrados por el mercado, etc.

Muy interesante, este trabajo que vamos a repasar hoy, aparecido hace apenas 3 meses, en el que se estudia de manera concienzuda la importancia de la diversificación geográfica para el inversor en bolsa de largo plazo.

El trabajo es este:

Geographic Diversification Can Be a Lifesaver,

Yet Most Portfolios Are Highly Geographically Concentrated

Y estos sus autores:

MELISSA SAPHIER

KAREN KARNIOL-TAMBOUR

PAT MARGOLIS

Todos ellos de la firma Bridgewater.

Para quien quiera profundizar más, en este enlace lo tienen en inglés

https://www.bridgewater.com/research-library/daily-observations/geographic-diversification-can-be-a-lifesaver/

Vean esta cita inicial que nos muestra la declaración de intenciones de los autores:

Una vulnerabilidad común es la concentración geográfica. En el siglo pasado, ha habido muchas ocasiones en que los inversores centrados en un país vieron cómo su riqueza desaparecía por disturbios geopolíticos, crisis de deuda, reformas monetarias o el estallido de burbujas, mientras que los mercados en otros países seguían siendo resistentes. Incluso sin tales eventos extremos, siempre hay una gran divergencia entre los países con mejor y peor desempeño en un período determinado. Y ningún país supera sistemáticamente, ya que el rendimiento superior puede conducir a una sobrevaluación relativa y una reversión posterior. En lugar de tratar de predecir quién será el ganador en un período determinado, una cartera diversificada geográficamente crea un flujo de retorno más consistente que tiende a hacer casi tan bien como lo que sea el mejor país en un momento dado.

Estoy muy de acuerdo con los autores. Uno de los sesgos psicológicos más habituales en bolsa es el sesgo doméstico. Tenemos una extraña y errónea sensación de que nos moveremos mejor si sólo invertimos en valores de nuestro propio país porque “los conocemos mejor”. Hay muchos estudios que muestran que esto en realidad no es así, y que es mucho mejor el tener una cartera diversificada en varios países. Pero es algo que cuesta mucho para la mayoría. Basta ver cualquier foro de bolsa en nuestro país, el 90% de los mensajes son exclusivamente de valores españoles. A pesar de que ahora mismo nuestra bolsa ni es ni ha sido en bastante tiempo precisamente la más atractiva. Y menos que será cuando entré en vigor el para nosotros erróneo impuesto sobre Transacciones Financieras, que se supone castiga a los bancos, lo cual es completamente absurdo porque será repercutido al 100% al inversor normal y además rebajará la rentabilidad de los fondos de inversión en bolsa española que ya de por sí, no lo están haciendo demasiado bien en varias décadas.

Veamos otra cita del trabajo. En la misma los autores avisan del riesgo de que en próximas décadas el riesgo de estar demasiado concentrados en un solo país podría ser peor idea aún, pues parece que tendemos a cambiar bastante a este respecto. Vean la cita:

Es probable que la diversificación geográfica sea más importante en las próximas décadas que en la vista hasta ahora en  nuestra experiencia como inversores. Durante la mayor parte de nuestra vida laboral, las economías y los mercados de los países se han entrelazado cada vez más debido a la globalización y al libre flujo de capital, bajo los auspicios de los EE. UU. Como una fuerza económica dominante y conservadora de un orden geopolítico global estable. De cara al futuro, el ascenso de China como un centro de gravedad económico y financiero independiente con una política monetaria y un sistema de crédito independientes se está ampliando en gran medida, haciendo que el mundo sea menos unipolar y menos correlacionado. Al mismo tiempo, el aumento del riesgo de conflicto dentro y entre los países también aumenta las posibilidades de resultados divergentes. Adicionalmente, La diversificación geográfica se sintió menos urgente durante la última década de grandes retornos para la mayoría de los activos y carteras, pero esto a partir de ahora es más difícil.

Bien, pasemos ahora a los datos que nos dejarán claro que hay que diversificar geográficamente.

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Este gráfico es interesante, muestra el rendimiento por encima de lo que hubiera rentado el efectivo en diversos países europeos, en EEUU y en una cartera donde se hubiera dado igual peso a todos que sería la línea negra.

Lo que nos muestra, que una de dos o hubiéramos invertido solo en EEUU, o solo en la cartera igual ponderada, o hubiera sido un fracaso.

Cuando he visto este gráfico, me he acordado de como la ESMA nos obliga a entrar en churros de etfs europeos a los inversores para “protegernos” y no nos deja entrar en los de EEUU. No sé muy bien, por qué me ha venido a la cabeza, alguna asociación de ideas. Bueno sigamos.

Esta tabla anterior podría llevarnos a la precipitada y errónea conclusión de, bueno, mejor entonces invierto en EEUU y ya está. No. Error. Hay que diversificar geográficamente, se ve clarísimo en esta muy buena tabla siguiente, donde los autores amplían ya el estudio a muchos más países. Vean:

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Opssss…..

En la década de los 80 EEUU tienen un exceso de retorno sobre el efectivo de -4% cuando una cartera de igual peso entre todos los países que salen ahí habría ganado un 188%.  ¡Brutal diferencia!.

En la década de los 2000, Wall Street -27%, cuando la de igual peso gana 1%....

España ha mantenido el tipo mejor que la cartera temporada durante bastante tiempo, pero en esta década viene el trastazo, España +11% de exceso, cartera ponderada +74%.

Está clarísimo, jamás se sabe cuando un país va a caer en desgracia, jamás, las tablas son muy claras, así que lo correcto es diversificar y dejar de ser más papistas que el Papa invirtiendo únicamente en el país de donde seamos.

Miren que desastre la bolsa española en la década de los 70 en esta otra tabla.

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Wall Street jamás lo hizo mejor en estos 40 años que una cartera de igual peso diversificada.

Una última tabla muy buena con los drawdowns.

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En el estudio hay muchos más datos interesantes, como por ejemplo la correlación entre países:

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Y otras muchas cosas más.

Conclusiones:

Una cartera ponderada entre varios países da una estabilidad mucho mayor a la cartera que una concentrada en un solo país. Tiene menos drawdown y puede ser absolutamente decisivo para nuestra supervivencia como inversores. Ninguna bolsa del mundo está a salvo de estar en desgracia durante una larga temporada, y puede que cuando nos demos cuenta sea demasiado tarde.

Me voy a apoyar en este excelente artículo de Edgar Palomas Molina publicado en La Gaceta de Economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México, en su año 15 número 8 y que estudia a las mil maravillas todo esto.

Para poder comprender lo que viene a continuación vean en primer lugar esta cita:

El primero en estudiar las series de tiempo fractales fue el científico británico Harold Edwin Hurst (1880-1978) en la década de los cincuenta en el campo de la hidrología. Posteriormente estas fueron retomadas por Mandelbrot, también en el campo de la hidrología, en los años sesenta y setenta (véase Mandelbrot [1982]). Hurst, al estar estudiando el comportamiento de los torrentes del Río Nilo para encontrar un diseño óptimo de presas, descubrió que muchos fenómenos naturales exhiben un comportamiento que puede ser caracterizado por un proceso aleatorio sesgado, en el cual existe una dependencia de largo plazo, o una “memoria a largo plazo” entre las observaciones; es decir, que los eventos de un periodo influencian a todos los periodos que le siguen.

Pues bien y simplificando mucho, podríamos decir que, basado en todos estos estudios, existe un coeficiente de Hurst al que llamaremos a partir de ahora H que es valiosísimo para lo que queremos saber. Es decir, si los partidarios de la teoría eficiente tienen razón y más vale que nos dediquemos a otra cosa o no.

- Si H menor o igual que 0,50 estamos ante una serie en la cual no hay memoria del pasado, es una serie antipersistente.

- Si H mayor que 0,50 estamos ante una serie con memoria del pasado lejano y conforme se acercara a uno sería una serie persistente con total dependencia del pasado lejano.

Es decir, si tomáramos largas series de cotizaciones y viéramos que tienen un valor superior a 0,50, aunque sea por muy poco, tendríamos la demostración de que ¡las tendencias existen! y que los defensores de esa pesimista teoría eficiente se equivocan.

Pues bien, como aperitivo vaya por delante que, por ejemplo, Edgar Peters en su libro editado por Wiley "Peters Chaos and order in the capital markets" demuestra sin ninguna duda que el H de SP 500 desde 1950 a 1988; es decir, durante 38 años es de ¡0,78!. El de IBM es de 0,71 y el de Coca-Cola es de 0,7. Por tanto, el mercado sí tiene memoria de largo plazo, sí existen las tendencias, no se comporta de manera racional y la teoría eficiente se equivoca, pues sigue un camino aleatorio sesgado.

Los profesores de la Escuela de Ingeniería comercial de la Universidad Católica del Norte de Coquimbo en Chile, Karla Soria y Sergio Zúñiga, demostraron que el índice IGPA de Chile entre 1982 y 1991 tiene un coeficiente H de 0,65.

Pero volvamos al estudio de Edgar Palomas, que está aplicado sobre el índice IPC de México. Ha estudiado desde 1988 al 2001, 3.517 observaciones en total, y le da un coeficiente de Hurst de 0,58. Es decir, demuestra que el mercado tiene una clara memoria de largo plazo y que claramente los acontecimientos pasados sí influyen en el futuro, la base del análisis técnico y de las tendencias bursátiles y el claro reflejo de que es la psicología humana la que guía al mercado y no un comportamiento racional de descuento de la información.

Pero lo más interesante es que este autor ha calculado además durante cuantos años persiste esta memoria de largo plazo, es decir, una cotización de hoy hasta cuántos años influye, y el resultado no ha dejado de sorprenderme, exactamente cuatro años, los mismos del curiosísimo ciclo de los presidentes que encajaría entonces plenamente.

El autor para asegurarse aplicó entonces cotizaciones al alzar. Es decir, montó una serie no de días seguidos, sino de días tomados al azar sin ningún orden. El H bajó inmediatamente a 0,50, mostrando serie aleatoria por completo.

Pero ahora viene algo muy importante.

Entonces el autor dejó aparte los datos diarios y estudió este mismo índice en datos mensuales desde 1983 a 2001. El resultado, que era de suponer por lógica, no se hizo esperar, el coeficiente H se disparó a 0,7132, mostrando una fortísima dependencia de los datos anteriores. Es lógico, cuanto mayor plazo de tiempo miramos menos aleatoriedad hay en las cotizaciones. Si miramos un gráfico de un minuto será más fácil que la barra siguiente sea más aleatoria, que si alargamos y nos vamos a un gráfico de semanas, donde las tendencias de largo plazo siempre quedan claramente marcadas.

Curiosamente, el plazo de persistencia o de influencia de la memoria de largo plazo de las series mensuales no varió y siguió siendo de cuatro años. He visto otros estudios en otros mercados y la persistencia siempre es la misma en el entorno de los cuatro años.

Posteriormente aplicó las series por sectores, en lugar de sobre el índice, y en todos los casos sin ninguna excepción se dio H significativamente por encima de 0,50. Es decir, se mostró serie dependiente del pasado.

Pero, atención, siempre el H del índice es mayor que el de los sectores individuales, lo cual muestra las ventajas de la diversificación.

Además el autor aplicó su trabajo a otros índices y los resultados fueron impresionantes y si no vean:

- Dow Jones entre 1950 y 2001 0,6585.

- Para SP500 0,69.

Duración de la memoria de largo plazo: cuatro años, lo cual muestra ya sin duda que el ciclo de los presidentes es vital.

A título de curiosidad les puedo decir que la firma Bloomberg tiene incorporada una función que calcula el coeficiente H en tiempo real, lo cual es para felicitar a esta firma, que muestra un alto nivel en sus coeficientes de análisis e invito a otras firmas a que incorporen este valiosa herramienta.

Mis conclusiones

1- No debemos sumirnos en el pesimismo de la teoría eficiente que dice que jamás se podrá vencer a un índice. La ciencia ha demostrado que esto no es así.

2- El ciclo de los presidentes en EEUU es un ciclo vital y que impregna y condiciona a muchos otros mercados del mundo.

3- Los mercados se mueven irracionalmente, influidos por la mente humana, lo que provoca que tengan memoria de largo plazo. Es decir, los hechos pasados influyen en el presente, las tendencias existen y no siempre la información que tenemos disponible está incorporada a la cotización.

4- Por lo tanto, como más dinero podremos ganar, además de siguiendo las tendencias, es buscando irregularidades, como por ejemplo las pautas estacionales, que no son más que el reflejo claro de este comportamiento típico del mercado basado en manías psicológicas de los seres humanos. Aprender a explotar esas irregularidades que se abrirán en el mercado sobre el comportamiento racional puede ser clave. Un ejemplo muy claro lo tenemos en la táctica de la magia de los seis meses, que explota el irracional comportamiento de comprar menos en períodos de vacaciones y de tener menos dinero en el bolsillo, cuando lo racional sería que el inversor comprara cuando la información se lo aconseja algo que no es así.

5- Se puede ganar al mercado y de hecho unos pocos lo hacen, la mayoría pierde, así que no es nada fácil, es muy cierto, pero el trabajo duro, el estudio constante, la humildad, la disciplina y la paciencia a la búsqueda de cómo explotar las irracionalidades de la mente humana puede dar mucho fruto. El exceso de confianza, pensar que somos los que más sabemos, el creer que nuestro método funcionará siempre y la indisciplina y la actuación a corazonadas, nos traerá disgustos, como a la mayoría de partícipes del mercado.

Pueden leer la parte I de este artículo en el siguiente enlace:

https://www.serenitymarkets.com/secciones/intradia/148-intrad%C3%ADa/destacado-en-intrad%C3%ADa/45911-situacion-de-bolsas-y-mercados-insistimos-la-tendencia-es-nuestra-amiga-vamos-a-demostrarlo-parte-i.html

Hace unos días titulaba un artículo diciendo que la tendencia es nuestra amiga, pero vamos a profundizar un poco más en el día de hoy.

Vamos a ponernos el mono del trabajo teórico y voy a intentar exponerles una demostración de que la mejor manera de ganar en los mercados es buscar y seguir la tendencia.

No todo el mundo cree que esto sea así, hay muchos autores que defienden la teoría del mercado eficiente.

El máximo exponente es Eugene Fama que desde los años sesenta defiende a capa y espada esta tesis que se podría resumir en algo muy sencillo:

Los precios de los valores reflejan de forma inmediata toda la información disponible. Por lo tanto, la teoría concluye de una forma muy dura:

- No se puede ganar al mercado a largo plazo comparándose con la evolución de índice.

Esto quiere decir que si uno cree en esta teoría debe dejar de leer esta web y de interesarse por los mercados financieros, pues cualquier esfuerzo por superar al mercado es inútil y lo único que uno puede hacer es comprar un fondo de inversión que replique a un índice y sentarse a esperar, mientras se dedica a otra cosa.

Uno de los mayores defensores y más famosos de esta teoría es Burton G. Malkiel que en su libro "Un paseo aleatorio por Wall Street" se muestra totalmente escéptico ante cualquier táctica que intente mejorar al mercado a largo plazo por encima de como lo haría un simple índice bursátil.

Esto lleva a Malkiel a recomendar en su libro (escrito en los años noventa) una táctica que refleja un poco el pesimismo de esta escuela de pensamiento tan respetable como cualquiera. Como no se puede ganar jamás a un índice, recomienda entre otras tácticas destinar una cantidad de dinero fija al año y cada año en las mismas fechas comprar participaciones de un fondo sobre índice. Según su teoría, en los años malos nos darán más participaciones, en los buenos menos, pero a largo plazo se obtendrán rendimientos interesantes sin tener que luchar demasiado contra el mercado. Por supuesto, Malkiel deja bien claro que como el mercado es imprevisible, tampoco se puede garantizar nada con esta táctica.

Lo malo que veo a esta línea de pensamiento es que en el fondo de la mente de los defensores de la línea de mercado eficiente persiste una idea preconcebida, que no es otra que la de que la bolsa siempre sube a largo plazo, algo que está metido en la cabeza de todos nosotros como uno de los patrones psicológicos más invariables.

Pero, claro, el problema de tácticas así viene cuando un índice no sube siempre, como es el caso del Nikkei. Me he entretenido en calcular lo que hubiera pasado si un inversor desde que el Nikkei tocó máximos históricos poco después de escribir este libro hasta unos 20 años después y los resultados habrían sido los siguientes:

En los últimos catorce años del estudio el inversor que hubiera hecho eso en Wall Street habría ganado mucho, pero el que lo hubiera hecho en el Nikkei, por ejemplo, al ritmo de 6.000 euros invertidos por año, habría invertido por tanto 84.000 y  habría perdido más de 30.000, pues el saldo de su fondo daría poco más de 50.000

Pero, entonces, ¿debemos dejarnos llevar por el pesimismo casi existencialista, financieramente hablando, de esta teoría, seguida por muchos economistas o existe una esperanza ?  

En mi modesta opinión y en la de otros muchos analistas y científicos, sí existe una esperanza. Esta teoría parte de la base de que el operador es de comportamiento racional y descuenta esa información de forma racional, pero en mi opinión y la de los defensores de la Behavioral Finance o escuela que estudia la psicología del comportamiento bursátil y con la que me identifico plenamente en casi todos sus planteamientos, éste es el gran error, porque el inversor se deja llevar por multitud de patrones psicológicos clarísimos de los que he hablado largo y tendido últimamente en esta sección y que le hacen tener un comportamiento irracional, que le lleva a reaccionar de forma retardada y muy influida por los resultados y cotizaciones pasadas, por lo que en realidad llevan un paseo aleatorio sesgado o, lo que es lo mismo, sí se puede ganar al mercado si nos damos cuenta que en realidad el mercado sigue un camino fractal según la teoría del caos.

Ya defendí esta teoría en mi libro "Leones contra gacelas".

Si tuviera que definir lo que se entiende por caos en esta teoría y teniendo en cuenta que de matemáticas y física sé lo justito, , diría que el caos es la conexión de fondo que se observa en algo aparentemente aleatorio por completo y dominado por el azar.

Por ejemplo, el sistema que forma un río. Aparentemente el agua que va por ese río discurre totalmente al azar, cada gota por un lado; pero si nos fijamos en realidad el conjunto o sistema que forman todas las gotas de agua es totalmente estable. Si con un palo removemos el agua a nuestro alcance, el sistema caótico del agua del río no se desestabiliza. Las gotas son diferentes a cada segundo, cambiantes, pero el sistema es estable por completo. Cambiante constantemente y estable constantemente, esto es un sistema caótico. El río es un sistema caótico. En un sistema que no sea caótico como el río cualquier intento de desestabilización tendría resultado. En el río no, sigue cambiando pero siempre es estable. ¿Y por qué? Pues porque todo depende de todo, todo está interconectado entre sí, hasta la más mínima partícula de agua del río influye en todas las demás y a la vez todas influyen en ella, esto es el caos.

Además el río es un sistema que tiene proceso aleatorio sesgado, tiene memoria de largo plazo, como el mercado de valores, exactamente igual. En el mercado todo depende de todo, incluido el pasado. Es decir, siguen una serie llamada fractal.

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Miren la hoja y, si se fijan, su forma parece caótica, pero no es así. cada pequeña parte de la hoja replica la misma forma pauta de la hoja, y cada otra pequeña parte la misma, una y otra vez, ¡como el análisis técnico!, en el que si tomamos un gráfico de barras diarias y luego de 60 minutos y luego de 5, las figuras son autosemejantes una y otra vez.

Pero esto es hablar por hablar, las cosas hay que demostrarlas, así que para no hacer esto muy pesado, lo dejamos aquí y mañana seguiremos con la exposición.

Mientras, vayamos pensando que igual no hay que subir por las escaleras que dicen son las más fáciles. Vean este video.

 

Continuará…

Las curvas de tipos al final tras los últimos acontecimientos no han terminado de invertirse, lo cual ha tranquilizado a muchos. Pero tenemos que tener muy claro, que incluso aunque ahora sí se invirtieran, algo que no parece, el peligro aún está lejano. No es necesario asustarse por muy planas que estén, el peligro real única y exclusivamente aparece cuando se invierten efectivamente, cosa que no es tan fácil, entonces sí, pero es que aun así hay tiempo para tomar medidas. El cartero en estos casos siempre llama dos veces.

Y esto se ve muy claramente en esta tabla de JP Morgan Cazenove adjunta:

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Si se finan en la primera columna verán la fecha de la primera inversión de la curva de tipos. En la segunda columna tienen la fecha en que empezó a darse la vuelta la bolsa. Un promedio de 10 meses. Es decir que una vez que se inviertan las curvas hay un promedio de 10 meses de tiempo antes de que lleguen los problemas. Y la ocasión en que el aviso llegó más cerca estamos hablando de 3 meses.

Por ejemplo la gran bajada de la bolsa de la crisis de 2008, vino precedida de una inversión de curvas de tipos en agosto de 2006. 13 meses antes de que llegará la catástrofe bursátil.

El plazo con el que avisa la curva de tipos invertida de una recesión es aún mayor, de 15 meses.

Lo que sí es mucho más cercano es el inicio de la caída de las bolsas y del inicio de la recesión.

Creo que la tabla es concluyente. La inversión de las curvas es un síntoma muy peligroso. Pero primero se tienen que invertir y una vez que lo hacen hay tiempo de prepararse para los problemas.

Y en el mismo estudio este banco de inversión publica otro gráfico muy importante.

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Si ajustamos por inflación los tipos actuales nunca se inició una recesión con los tipos reales, en negativo como están ahora. Nunca en 60 años. Es decir que la FED tendría hueco para seguir subiendo los tipos. En la zona del 2 a 3% de tipo real, ajustado por inflación es donde ya pueden aparecer los problemas.  Para ser exactos ninguna de las recesiones de estos últimos 60 años ha llegado con tipos reales por debajo del +1,8% y ahora están en el -0,6%.

Muy importantes estos datos y tomemos buena nota.

Si algún día llegan a invertirse esas curvas, ni les cuento lo peligroso que estaría andar en mercado, con unos índices de Wall Street si llegara el caso, por debajo de la media de 200.

Bloomberg escribió ayer un artículo advirtiendo que no nos debe de sacar de mercado el cerrar por debajo de la media de 200.

Y es cierto, pero depende. Estar por debajo de esa media trae problemas.

Pues como se pone en el citado artículo:

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Queda muy claro que la media de un día por debajo de la media de 200 es negativa del 0,1% y cuando está por encima es casi lo mismo pero en positivo +0,09%.

Y con una volatilidad mucho más alta cuando está por debajo que por encima. Estos son datos desde 1928.

En el artículo Bloomberg deja claro que no se trata de cerrar todo cuando se pasa 1 día por debajo de la media, pues según sus datos desde 1957 ha cruzado la media 150 veces, lo cual es un número excesivo.

Y esta cita me parece importante:

Jeremy Siegel,  profesor de Wharton School, probó la señal de media de  200 días desde 1886 hasta 2012 utilizando el promedio industrial Dow Jones. Para reducir el número de señales falsas positivas y, por lo tanto, transacciones, aplicó una banda de 1 por ciento, lo que significa que el Dow tenía que estar al menos 1 por ciento por debajo de los 200 días para activar una venta, y 1 por ciento por encima de los 200 días para activar una señal de compra. Lo positivo de su investigación mostró que los inversores habrían evitado algunas de las caídas más grandes del mercado a corto plazo en la historia, tanto el martes negro en octubre de 1929 como el lunes negro en octubre de 1987. Esta señal también habría salvado a los inversores de la mayoría de los pérdidas experimentadas en la última crisis financiera.

Los resultados de Siegel arrojaron un rendimiento anualizado de 9.7 por ciento de 1886-2012 para el modelo de tiempo versus un rendimiento de 9.4 por ciento para una estrategia de compra y mantenimiento simple. Una vez que se incluyeron los costos de transacción, el modelo de tiempo habría caído a un rendimiento del 8,1 por ciento. 4

Esto no significa que la media móvil de 200 días no funcione. Simplemente significa que los inversores necesitan recalibrar sus expectativas al usar este tipo de herramientas de gestión de riesgos. Si hubiera señales que lo sacaran cada vez que cayeran las acciones, todos las usarían.

Estoy totalmente de acuerdo con lo que se expone aquí. Los cruces de la media no pueden ser una señal automática de compra y de venta. Como ningún indicador en el mundo lo es. Como en cualquier otra cosa hay que hacer una lectura de mercado, y además esperar que esté claro que la media se ha perdido. A veces habrá que esperar para estar seguro de ello.

Pero creo que no se debe menospreciar la validez de estos indicadores. Nada es perfecto, todo necesita una lectura de mercado complementaria, pero la media de 200 es mucha media, y si no basta con mirar el gráfico actual del S&P 500 donde está actuando de soporte a las mil maravillas, eso sí con rebasamientos que ningún inversor avezado habrá considerado suficiente como para darla por perdida.

En suma no hay que exagerar con estas cosas ni usarlas como un sistema automático donde fácilmente se pueda entrar y salir. Pero su validez como indicador de primer orden sigue siendo de primera magnitud.

En cualquier caso no se deje llevar por lo que dice la mayoría ¡intente disfrutar de los mercados! Y además piense que el cartero en bolsa siempre llama dos veces.

Ya hemos hablado en numerosas ocasiones en esta misma columna, del curioso fenómeno por el cual las bolsas no se comportan igual según el día de la semana. En mi libro leones contra gacelas también hablé de este fenómeno. Hay numerosas tablas que muestran como la mayoría de las subidas de toda la historia moderna bursátil están concentradas en unos pocos días de la semana, siempre los mismos.

Evidentemente, esto no es algo que sea operable, simplemente es una curiosidad que es bueno saber. Por ejemplo en mi caso la mayoría de grandes pérdidas las he tenido en los viernes. Antes de descartar de manera vehemente que nada de esto sea lógico, piensen que por ejemplo este problema de los viernes tiene una fácil explicación. Un viernes de cada tres tiene vencimiento de opciones, y si son trimestrales de opciones y de futuros, lo que se llama la cuádruple hora bruja, con lo cual ya tenemos un viernes de cada mes donde van a pasar cosas extrañas y sin lógica donde podemos quedar atrapados.

Pero también por ejemplo el primer viernes de cada mes se publica el dato de empleo de Estados Unidos. Esta cifra siempre es en viernes, el primero, igual que los vencimientos de derivados siempre son en viernes, el tercero. Ya tenemos por lo tanto la mitad de los viernes de el mes comprometidos con la volatilidad y las cosas raras. Si además añadimos que las bolsas dependen de la psicología humana tendremos un segundo motivo para que los viernes sean problemáticos.. Mucha gente el viernes está pensando en el fin de semana y como humanos que somos las decisiones que tomamos no son las mismas que en otros días.

También hemos demostrado en esta columna con datos bastante amplios, facilitados por la compañía alemana Seasonax que hay también pautas estacionales de días en otros mercados, como por ejemplo el oro y otros varios.

Para la explicación volvemos a lo mismo de antes, una combinación de factores técnicos, como pueden ser determinadas liquidaciones o determinadas cuestiones que afecten, publicación de datos en días fijos, etc. Y también como no por motivos psicológicos de los operadores.

Personalmente prefiero seguir considerando este tema como una curiosidad más que como algo operativo, pero he de reconocer que si lo tengo como un dato más en la cabeza de los muchos que hay que tener en cuenta cada vez que se toma una decisión de inversión a corto plazo.

Pero hay operadores que se toman este tema muy en serio, así que hoy vamos a ver algunos ejemplos de personas que si le dan un concepto operativo a este tipo de cosas. Voy a limitarme a exponer los resultados y que cada uno use los datos para lo que considere oportuno. Mi única misión es informar.

Uno de ellos es David Bergstrom. Él se ha fijado en la pauta siguiente que él llama algo así como las "vueltas de los lunes”.

Según sus estudios que publicó hace un par de años aproximadamente, en los últimos 15 años lo normal era que cuando un lunes cerraba por debajo de su nivel de apertura, al día siguiente es decir el martes, se tenía en promedio de largo plazo muchas más probabilidades de que el día fuera alcista de lo normal. En cambio, si el lunes era neutral o bajista respecto al precio de apertura, el martes tenía muchas más posibilidades de ser un día aleatorio.

Por ello su operativa no podía ser más sencilla, si el lunes era bajista en su cierre respecto al precio de apertura operaba buscando un martes alcista. En cambio si el lunes era bajista o neutral respecto al precio de apertura no entraba en el mercado, porque las posibilidades de que el martes fuera alcista eran bajas.

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En el gráfico de arriba tienen los resultados, el primer gráfico muestra que pasa cuando un lunes es alcista y compramos. La línea azul es la que refleja los resultados. El segundo gráfico representa la táctica operativa de David la línea azul muestra los resultados de buscar un martes alcista tras haber tenido un lunes bajista. Como vemos son espectaculares. Podemos comparar con la línea roja que sería comprar y mantener. Se puede ver fácilmente que está sencilla estrategia que parece hasta absurda da muy buen resultado. El artículo apareció publicado en este enlace donde pueden ver más detalles:

https://www.seeitmarket.com/turnaround-tuesday-wall-street-cliche-media-fiction-17013/

La estrategia siguió funcionando bien después de la publicación del artículo.

Bastante tiempo después, David, complicó más este tipo de movimientos con los días de la semana y amplió la estrategia a otros mercados. Lo pueden encontrar en este artículo de su blog:

https://www.buildalpha.com/eachday/

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Los resultados son también realmente sorprendentes.

Ahí tienen los resultados de una estrategia tan aparente mente absurda, comprar los lunes en la apertura futuro del petróleo y cerrarlo la apertura del martes. Se ha basado en otras estacionalidades que aparecen en los días de la semana del petróleo.

Y el lunes cierra por debajo del precio de apertura, entonces activa otra estrategia, que consiste en comprar en la apertura del martes y cerrar en la apertura del miércoles los resultados vuelven a ser espectaculares.  

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Otra estrategia basada en productos alternativos la tiene en el oro. Compra en la apertura de los viernes para cerrar en la apertura de los lunes y aprovechar el fin de semana en lo que él llama, aprovechamiento del riesgo de fin de semana. Los resultados aunque con más vaivenes que en las estrategias anteriores no están nada mal.

En este otro artículo pueden encontrar otro sistema del mismo autor muy sencillo pero de nuevo ingenioso y que funciona muy bien:

https://www.seeitmarket.com/how-to-improve-market-returns-using-alternative-data-17806/#.Wpt1NsveAfE.twitter

Usa un sistema base muy sencillo que consiste en entrar largo durante un día en la apertura de la jornada siguiente, si el RSI de dos días cierra por debajo de 20, es decir hay sobre venta a muy corto plazo. La posición se mantiene un día. Parece algo demasiado simple pero los resultados son bastante buenos ahí están:

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Entonces le coloca como filtro un estudio que hace de las posiciones abiertas que se publican de los mercados de futuros cada viernes tras el cierre del mercado en Estados Unidos.

En función de que esta lectura de las posiciones abiertas, corregidas con unas fórmulas sencillas estén favorables o no activa la estrategia anterior o la deja desconectada. Los resultados mejoran muchísimo y sobre todo se bajan Drawdown. Ya le remito al artículo para mayores detalles que no quiero complicar demasiado las cosas.

Espero que les haya parecido interesante todo este repaso que hemos dado hoy de sistemas muy muy sencillos, basados en mecánicas internas del mercado muy básicas, que no pretendo sean usados de una forma operativa. Simplemente mi objetivo era hoy poderles mostrar, que no hacen falta grandes sofisticaciones. Como decía siempre y dice mi gran maestro de psicología del mercado Steenbarger, lo ideal es buscar la irregularidad de turno del mercado y explotarla. Y si deja de funcionar pues nos buscamos otra, de hecho siempre hay que estar buscando una nueva nunca hay que parar.

Cuando uno intenta trabajar en el mercado con sistemas, aunque no sea del todo automático (yo los prefiero no automáticos) lo normal es que acabe trabajando en sistemas seguidores de tendencia, porque a fin de cuentas la tendencia es lo que suele generar más dinero. Aunque no se usen sistemas, sino un método con algo de subjetividad, se suele acabar buscando a fin de cuentas la tendencia.

Y si algo he aprendido con el paso de los años es que no hay mejor filtro para decidir si se entra o no, que solo hacer caso de las operaciones a favor de tendencia. Eso es algo que enseño obsesivamente a mis alumnos del master desde hace años.

 Igualmente, fantasías aparte provocadas por excesos de optimización, lo normal es que uno termine por encontrarse con un porcentaje de aciertos del sistema o método de alrededor del 40 a 49%, lo cual jamás nos debe desanimar porque lo importante es cuánto ganamos comparado con lo que perdemos cuando perdemos. Un sistema normal se moverá en el entorno de 1,7 a 2, o algo por encima. Algunos se mueven en 60% y como esto es un vaso comunicante el ratio puede bajar a 1,3 o algo así, tampoco está mal. Esta cifra es la clave y nos muestra que al final lo importante no es saber entrar, porque de hecho es muy difícil acertar muchas veces, sino lo importante es dejar correr las ganancias cuando aparecen y cortar las pérdidas cuando nos equivocamos.

Seguro que si usted ha estado probando sistemas sin excesos de optimización se habrá encontrado con cifras muy parecidas. Pero, claro, uno podría preguntarse ¿pero esto de los sistemas/métodos o ideas, como lo queramos llamar,  seguidores de tendencia al final funciona en el largo plazo o no?

Pues un excelente estudio que publicó hace ya algunos años, pero que sigue totalmente en vigor,  la firma Blackstar Funds LLC de la pluma de dos sus miembros, Cole Wilcox y Eric Crittenden, demuestra sin género de duda que así es. No es fácil encontrar estudios como éste y creo que Blackstar Funds realizó un excelente trabajo. Voy a comentarles las cosas que más me han llamado la atención.

El estudio tendrá más de 10 años, pero insisto que para mí supuso un cambio de mi ruta mental en su momento.  

Lo que hace esta firma es tomar nada menos que 24.000 valores tanto del NYSE como del AMEX y Nasdaq y aplicarle un elemental método de seguimiento de tendencia desde enero de 1983 hasta diciembre de 2004, es decir 21 años donde pasó de todo, crash, tendencias bajistas, alcistas y laterales  para ver si esto del sistema seguimiento de tendencia funciona o no funciona a nivel conceptual.

El sistema aplicado es muy sencillo (jamás despreciemos los métodos sencillos en los sistemas). Tomen nota:

1- Es un sistema aplicado para acciones y, por tanto, dadas las dificultades habituales para abrir cortos, es sistema solo de largos.

2- Se compra cuando el valor rompe el máximos histórico y lo confirma al cierre. Si esto sucede, se compra a la apertura del día siguiente a un cierre por encima del máximo histórico. Ya está, así de simple.

2- Se coloca a partir de entonces un trailing stop, es decir, un stop móvil que se va subiendo si valor va subiendo, consistente en el Average True Range de 10 períodos.

Este indicador es una excelente medida de la volatilidad y un gran indicador para usarlo en stops de nuestros sistemas, de muchas formas. La explicación es sencilla: si hay muy poca volatilidad el stop estará más pegado y si hay mucha será más amplio y así evita que siempre esté saltando. Si se produce un cierre por debajo del ATR de 10 restado al cierre del día anterior, se liquida la posición. Cada día se va variando el stop móvil.

Estas son todas las reglas del sistema, lo que Blackstar quería era el sistema seguidor de tendencia puro, para que sirviera para comprobar si esto del seguimiento de tendencia vale o no vale.

Pues bien, los resultados no pueden ser mejores, tomen nota y tengan en cuenta que están incluidas las comisiones y algo de slipagge, deduciendo el 0,5 % de cada entrada que es bastante realista, pues bien a pesar de todo:

- Se gana 7% anual por encima de lo que gana el conjunto del SP 500, es decir, el sistema bate de forma regular al mercado sin ningún problema y por mucho.

- El drawdown o máxima racha de pérdidas es mucho menor al de simplemente aguantar y mantener el SP 500.

- Se acierta un 49% de las veces y el ratio profit loss de lo ganado cuando se gana partido por lo perdido cuando se pierde es de 2,56, como ven unas cifras muy parecidas a lo que dan todos los sistemas de seguimiento de tendencia en cuanto a aciertos, pero mucho mejor en el ratio profit loss.

Conclusiones:

1- Este estudio de Blackstar Funds nos demuestra que lo importante no es saber cómo entrar sino como salir. Esta es la clave.

2- Nos demuestra también que un sistema de seguimiento de tendencia sencillo funciona tan bien como cualquier otra cosa extremadamente complicada y bate de forma regular al mercado.

3- Igualmente, parece decirnos que parte del secreto de lo bien que funciona este sencillo sistema es por la enorme diversificación que tiene. Es imposible que podamos diversificar tanto en miles de valores, pero sí queda claro que cuanto más diversifiquemos mejor, y jugarnos todo a cara cruz con un solo valor o futuro por muy buen sistema que tengamos es un error. Tengo estudios muy duros que demuestran que en determinados períodos de tiempo, aplicando más de 800 sistemas a un solo futuro sobre índice bursátil no funcionó ninguno. Como le dé al futuro o valor que hayamos escogido por no moverse o ponerse tonto y que no funcione nada sobre él vamos arreglados.

En suma, a mí a lo que me invita a reflexionar este estudio de Blackstar es a que, aunque el Santo Grial no existe, tampoco el camino está en complicarse la vida en exceso. Una amplia diversificación, un plan de money management y un sistema sencillo a seguir con disciplina, luchando contra nuestra psicología humana, más una correcta lectura de mercado puede ser la llave del éxito, el resto es trabajo duro y humildad para que nunca nos pille el mercado en un renuncio que aquí disparan con bala blindada y además a matar.

Aquí tienen la representación gráfica de como se bate al mercado:

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La línea rosa es el S&P Total return Index y la azul la del sistema objeto del estudio.

Y aquí la tabla de resultados al completo:

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19,3% de beneficio anual frente a 12%. Y máximo drawdown de 20,8% frente a 44,7% del mercado, vamos la mitad.

Creo que ha quedado claro el objeto de este artículo, no es seguir el método en cuestión sino mostrar que la teoría de eficiencia del mercado es incorrecta, que la tendencia da dinero, y que si hay tendencia el mercado no es eficiente. ¡Hay partido!

En el número de junio de hace dos años de la buena revista Stocks and Commodities aparece un interesante sistema intradía de Domenico D’ Errico que me parece es una novedad teórica francamente interesante para tener en cuenta como base de otros métodos o incluso para usarla introduciendo algún filtro más. La verdad es que parece funcionar así a palo seco.

Veamos.

Parte de una idea muy conocida. Calcular el rango de la primera hora de trading, y buscar la ruptura. Aunque ya avisamos que esto así, sin más, se tome como “primera hora de trading” la que se tome no funciona.

Y parte de una nueva. Ve el mercado “nocturno” del futuro del mini S&P 500 pero desde un punto de vista europeo.

Vamos a detallar que considera él como nocturno para el sistema.

Parte de horas CTE es decir horario central europeo. Para dejarnos de líos, la hora normal en España.

Pues bien divide la sesión en estos tramos siempre hablando en hora española:

Desde media noche a las 8 y media de la mañana, será horario nocturno desde el punto de vista de este sistema.

Desde las 8 y media de la mañana hasta las 9h30 será la hora de cálculo de rango de una hora.

Desde las 9h45 de la mañana hasta las 14h45 será el horario en que podremos tomar operaciones.

A las 15h15 de la tarde se cerrará cualquier posición que pueda estar abierta.

Pasemos a otra de las piezas angulares del sistema.

El autor ha observado que los días en que este horario nocturno ha habido mucho volumen, el volumen tiende a ser alto durante la sesión europea, siempre hablando del futuro del mini S&P 500, y el rango alto. Y viceversa, si el volumen es bajo durante el horario “nocturno” luego durante la sesión europea tiende a moverse menos.

Así que vamos a poner la primera cosa a considerar ya sistema en mano.

  • Para ver si un día en concreto o no vamos a operar, veremos el volumen acumulado del futuro americano acumulado desde las 12h hasta las 8h30 y lo compararemos con el volumen medio de los últimos cinco días previos hablando siempre de horarios nocturnos de 00h a 8h30.

Si este volumen es menor, que será la mayoría de las ocasiones no operamos.

Si el volumen es mayor ese día operamos, porque es de esperar que haya más movimiento y un rango tendencial más alto.

Con esto tenemos la condición para operar o no.

Si nos da día de operar.

  • Nos fijamos en el rango de la primera hora, entiendo por primera hora lo que haga entre las 8h30 y las 9h30. Entraremos largos si en una vela de 15 minutos a partir de esa vela nos rompe por arriba y cortos si rompe por debajo.
  • No se aclara en el artículo, si se pueden hacer varias operaciones en el día si el rango se rompe varias veces, pero por el número de operaciones que aparece en el backtesting parece que sí. No obstante por experiencia personal en este tipo de métodos habría que pensar en limitar el número de entradas a dos o tres máximas al día, porque hay días muy muy laterales, pero esto ya a gusto del lector.
  • A las 14h45 si en ningún momento se ha roto el rango nos olvidamos. Si estamos dentro a las 15h15 cerramos lo que tengamos abierto. Hay que destacar que a las 15h15 es cuando empieza el horario oficial de estos futuros en su plaza de origen que es EEUU.

Aquí tienen un ejemplo que pone el autor

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En el primer día si sobrepasa el volumen acumulado en el nocturno y a continuación se rompe al alza el rango de las 8h30 a las 9h30 con lo que se entra largo con gran beneficio.

En el segundo día no se supera el volumen medio con lo cual no se entra, y la operación habría salida mal si hubiera dado señal que no la da.

En el tercer día el volumen supera con claridad y a continuación rompe el rango de una hora y da una buena señal alcista.

Evidentemente el autor ha seleccionado una imagen ideal para ilustrar como funciona el sistema, pero luego en la práctica, como hemos podido comprobar personalmente, las cosas no son tan maravillosas ni tan perfectas.

Pero sí parece dar claramente una ventaja motivo por el cual hemos presentado la idea hoy.

Este es el backtesting del autor.

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Vamos a analizarlo un poco.

En la primera columna refleja los resultados que se habría tenido entrando con el viejo y conocido sistema que no funciona de entrar en la ruptura del rango de la primera hora, siempre teniendo en cuenta que lo que el llama “primera hora” es bastante inusual, pues se refiere al movimiento entre las 8h30 y 9h30 a.m.. hora española.

Como se ve el resultado no funciona y se pierde dinero en todos los casos menos en el Russell.

Pero la segunda columna es ya su sistema con el filtro incluido de fijarse en si el volumen de los 5 nocturnos anteriores es superado en el día o no para decidir entrar.

Como ven con el filtro se baja fuertemente el número de operaciones y lo que más importante se gana dinero.

En el S&P 500 por ejemplo se tiene un % de aciertos del 53%, con una ganancia promedio de 39.

El backtesting en los últimos 4 años teniendo en cuenta que el artículo fue publicado en junio de hace dos años.

Si aplicamos este sistema en ese período en el Russell habría dado un beneficio por futuro de unos 15.500 dólares.

Varias observaciones a destacar:

  • La primera es que el autor no tiene en cuenta en el backtesting comisiones y deslizamiento, y teniendo en cuenta el elevado número de operaciones este factor se comería una buena parte del beneficio. Siendo bastante prudentes se comería alrededor de 4.000 dólares del beneficio citado.
  • La segunda es que nos da un poco de miedo el hecho de que el backtesting está realizado en unos años bastante peculiares y difíciles de repetir como son desde mediados de 2013 a mediados de 2017, unos años que en promedio fueron muy alcistas y con volatilidad muy baja. No sabemos cómo puede reaccionar en entornos bajistas o muy volátiles, por ejemplo el entorno actual. Habría que estudiarlo.

En conclusión, aunque con varias cosas a considerar que invitan a la prudencia, es una idea de estrategia que puede ser válida y que creo aporta al conocimiento en este campo. A estudiar e investigar.

Estamos en plena campaña de publicación de resultados. Así que hoy vamos a hablar de cómo las manos fuertes manipulan las publicaciones. Es un tema de actualidad.

Realmente interesante este estudio que les voy a comentar ahora. Del mismo se desprende que los directivos de las empresas saben muy bien cuando tienen que publicar malos resultados y cuando los buenos.

Está realizado por Terry Shevlin of the UC Irvine Merage School of Business and Jake Thornock of the University of Washington Foster School of Business.

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Es decir, según los resultados del estudio, cuando una compañía va a dar  malos resultados lo que interesa es darlo después de cerrado el mercado, eso sin dudar, y además en un día de mucho ajetreo, y mucha concentración de otros resultados. Como podemos ver en el cuadro, la atención mediática baja muchísimo.

De hecho los resultados que se publican en ese tipo de días según el estudio son mucho peores que la media.

Ed deHaan: Want to Soft-Pedal That Shaky Earnings Report? Don’t File on Friday

https://www.gsb.stanford.edu/insights/ed-dehaan-want-soft-pedal-shaky-earnings-report-dont-file-friday

Vean algunas citas del trabajo que no tienen desperdicio:

DeHaan también especula que los gerentes pueden usar estrategias de tiempo para minimizar la volatilidad de las acciones. "Con la velocidad de la difusión de información ahora, las personas están centradas en los  flash en los titulares", dice. "Lleva tiempo leer el comunicado de prensa, leer los informes financieros y comprender realmente cuáles son las noticias; Mientras tanto, la acción está rebotando por todos lados. "Entonces, si es posible alcanzar el mercado en un momento en que su metabolismo es un poco más lento, las compañías inteligentes intentarán hacerlo.

Esa puede ser la razón por la cual se hacen muy pocos anuncios de ganancias durante las horas de mercado regular, solo un 2% en 2011, frente al 22% en 2000. (La mayoría sucede poco antes de que los mercados abran o justo después de la campana de cierre). 2012: el 8 de octubre, mientras Google se preparaba para lanzar un decepcionante informe trimestral después del cierre, el redactor financiero de la empresa lo soltó por error a la mitad del día. La acción perdió $ 22 mil millones en valor de mercado en pocos minutos antes de que se detuviera la comercialización. Oops! Más tarde, un administrador de fondos dijo que los fundamentos no eran realmente tan malos, pero "en medio de un día de negociación, las personas disparan primero y hacen preguntas más tarde".

(…/…)

 También encuentran que las compañías cambian el horario de sus anuncios trimestrales con la suficiente frecuencia -por motivos inocentes- para que una maniobra tortuosa no llame la atención. "Esa frecuencia de cambios benignos es el camuflaje necesario para los cambios estratégicos", dice deHaan. "Significa que hay un grupo lo suficientemente grande para esconderse".

Así que no es demasiado sorprendente, entonces, que las empresas parezcan hacer eso. Los datos muestran que las ganancias reportadas después de las horas de operativa regular y en los días muy cargados, así como los viernes, curiosamente, son significativamente peores (en relación con las previsiones de consenso) que en otras ocasiones. "Obviamente no podemos saber cuál era la intención de una empresa en ningún caso específico", dice deHaan, pero en conjunto, "parece que los gerentes tratan de ocultar las malas noticias anunciándolas en períodos de baja atención".

Y funciona a la inversa, también. "Nuestros resultados también indican que las empresas que superan las expectativas están tratando de resaltar sus buenas noticias moviéndose a los días cuando hay una mayor atención", dice deHaan. "Son dos caras de la misma moneda".

Pues ya ven un mundo de pillos este de la bolsa, y en las publicaciones de resultados no tenemos una excepción.

Yo añadiría algo que no está en el estudio. Está muy claro, que cuanto más avanzada la temporada de resultados publiques más posibilidades tienes de que te hagan menos casos. El mercado se toma más a la tremenda los buenos y malos resultados al principio, cuando no tiene claro cuál será el sesgo general de la campaña que al final, cuando en tu sector ya han publicado mucho y las cosas están claras.

A todo esto habría que unirle otros trucos que usan, que ya hemos comentado otras veces, como el efecto Tom Sayer, si van a publicar x resultado, dicen una previsión aunque sea un céntimo por debajo, para que cuando publiquen puedan decir la famosa frase de “mejor de lo esperado”.

Esto de mejor de lo esperado, es un truco de los más bajos.

En otro orden de cosas, también hay que decir que los resultados están falsamente desvirtuados por las recompras de acciones propias que se mueven a niveles récord. Se recompran acciones, hay menos en circulación y como los resultados se publican como beneficio por acción, parece que sean mayores, en un mero juego aritmético.

En fin muchos factores a considerar, para que luego no nos pille de sorpresa.