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Situación de bolsas y mercados. Manual surrealista del mercado

La psicología del mundo bursátil es un mundo de lo más curioso e interesante. Y desde luego que nos enseña que no intentemos ser demasiado racionales. Vean esta historia que cuento en mi Libro Leones contra Gacelas y a continuación la vamos a enlazar con la actualidad y de que manera.

En el libro de José Cadalso "Cartas marruecas", se cuenta una interesante anécdota acaecida en la época en que Francia invadió España. Al parecer, los oficiales franceses habían recibido órdenes de intentar adaptarse a las costumbres locales de cada zona para intentar llevarse mejor con los españoles, con los que no tenían precisamente buenas relaciones tras la  ocupación. Un día, una pequeña embarcación francesa llegó al puerto de Cartagena. El comandante envió un bote al puerto con uno de los mandos del barco para que presentase la documentación a las autoridades portuarias y de paso, como era muy meticuloso con las órdenes, para que observara cómo iban vestidos los habitantes locales y estudiar la posibilidad de imitar algo de su vestimenta.

El oficial llegaba al puerto en el bote a las dos de la tarde en pleno mes de julio, con un sol de justicia y un calor que derretía las piedras, por lo que allí no había nadie, todo el mundo estaba a la sombra. En un determinado momento observó a las dos únicas personas que parecían andar por allí, un sacerdote y un señor bastante mayor que casualmente llevaban gafas y de un tipo parecido los dos.

El oficial, ni corto ni perezoso, tomó la inaudita idea de que estaba claro, en Cartagena tenían la costumbre de ir todos con gafas, por lo que volvió al barco y así se lo dijo al capitán que nunca había estado en la zona. Casualmente, en el barco había una caja con varios pares de gafas, por lo que el capitán ordenó a todos los oficiales que por la tarde, cuando hiciera menos calor, desembarcarían en el puerto y todos irían con gafas.

Y así lo hicieron, ante el estupor de los que por el puerto andaban a esas horas, ya mucho más numerosos. Según parece, primero fue el pitorreo contra los oficiales que iban todos con gafas. Al final, la idea no sólo no les congració, sino que terminó con una dura batalla con unos soldados españoles que les esperaban y los tripulantes del barco.

El autor deja claro que hay que ser prudentes con las generalizaciones. No se puede generalizar ni sacar conclusiones de un dato anecdótico, ¿verdad? Pues los inversores lo hacen y a cada momento, como podrán comprobar si siguen leyendo.

Esta historia puede que sea un poco frívola, pero nunca olvidemos que la psicología mueve el mercado, con lógica o sin ella, hasta puntos que no podemos ni imaginar. Diversos autores de EEUU –por ejemplo, el conocido Hulbert– citan  un terrible estudio del Journal de Finance, escrito por investigadores de Purdue University y Virginia Tech, en concreto Michael Cooper, Huseyin Gulen y Raghavendra Rau, que cuando uno lo lee se queda profundamente preocupado, porque se llega al convencimiento del enredo de mercado en que nos movemos, que se mueve por cuestiones totalmente irracionales.

Resulta que investigaron 332 casos entre 1994 y 2001 de mutual funds, es decir, fondos americanos, que cambiaron de nombre en esas fechas. Y, sobre todo, claro está, la reacción de los inversores a dicho cambio de nombre. El resultado inicial está claro: cuando un fondo cambia de nombre sube un 12% de media sus activos en 6 meses y un 20% de media a los 12 meses.

Por supuesto, habría que ver esto más detenidamente, porque a veces los cambios de nombre son algo folclórico y no suponen nada en la gestión, que sigue exactamente igual, y en ocasiones se cambia de nombre porque se modifica el estilo de la gestión y en este último caso sí que sería lógico que subieran los activos. Esto mismo se lo preguntaron los autores del estudio, como es lógico, precisamente por lo que les diré a continuación me preocupó el estudio.

Los fondos que cambian simplemente el nombre por motivos de marketing o por lo que sea, pero sin variar absolutamente nada en el estilo de la gestión, suben el 23% de media sus activos en el año siguiente.

Los fondos que cambian el nombre por motivos de cambio de gestión, es decir, por cambios importantes y no meramente cosméticos, como sería el caso anterior, suben el 17% sus activos al cabo de un año.

Los fondos que cambian el nombre por motivos meramente cosméticos, pero son lo suficientemente hábiles para poner alguna palabra de moda, por ejemplo, en la época de la burbuja 'tecno fund' o la palabra 'internet' en su momento o la palabra 'oil', etc., pero que no varían absolutamente nada su estilo de gestión ni nada en absoluto y siguen gestionando sin el más mínimo cambio ¡suben el 28%! en sus activos de media en el siguiente año.

Creo que las cifras nos demuestran cómo los inversores particulares entran al trapo con toda la facilidad del mundo. Un simple cambio de nombre en un fondo, buscando lo que psicológicamente más les atrae en cada momento, aunque no se cambie absolutamente nada, atrae a las gacelas como moscas a la miel. Así es el mercado, psicología humana en estado puro, así que no nos asombre nada que compremos más cuando nieva, somos, como humanos, perfectamente capaces de hacerlo.

Vean otro ejemplo.

Veamos ahora un muy interesante artículo de Gonzaga, nuestro profe de largo plazo en el Master anual que escribió en su blog slowinver hace unos 3 años. Es una historia muy curiosa totalmente enlazada con el tema que nos ocupa hoy.

Lo pueden leer aquí:

El increíble indice patriótico que bate al mercado de valores

http://slowinver.com/el-indice-que-bate-al-mercado-de-valores/

 Vean esta cita:

 — Esta persona es el mejor inversor que conozco: bate sistemáticamente al mercado, a todos los traders que conozco, y a mi msmo. Y lo lleva haciendo desde hace muchos años.¿quien es esa persona? Pues alguien muy cercano a mi: mi mujer, Dee. –

En ese punto, todos volvieron a sentarse, mirando a Bob con asombro. En la sala se había hecho un silencio sepulcral.

Y asi, Bob contó a todos los presentes el incréible método de su mujer:

Resulta que Dee era muy patriota. Y por tanto invertía en bolsa favoreciendo a las empresas “patriotas”: aquellas que tuvieran la palabra “American ” o la palabra “US” en su nombre:

American airlines, American brands, American elecric power, American express, American tobacco.. y también U.S. Steel, U.S. Shoe..

Esto lo hacía sistemáticamente. Compraba las compañías patriotas, y no las vendía. Y asi creó su cartera.

¿Los resultados? Increíblemente Buenos, lo pueden leer en el artículo y sobre todo las reflexiones que hace Gonzaga al final…

Todo esto no pasó y sigue pasando con fondos sino también con valores. Hasta hace pocos meses el numerito se montaba en cuanto alguien se cambiaba el nombre o se mete en cualquier fregado relacionado con el bitcoin o cualquiera de las otras criptomonedas cuyo nombre felizmente ignoro. Hay muchas compañías que volaron con estas cosas, una de ellas Kodak. Una empresa de más de 100 años, que no levantaba cabeza desde que su negocio clásico de fotografía se vino abajo con las fotos digitales, por móviles, etc. Pues bien resucitó y de que manera. Y si no vean este gráfico:

s1.jpg

¿Qué les parece la  brutal subida en vertical?

Estamos hablando de pasar en un par de días de una cotización de 3 dólares a casi 11 y en vertical.

¿El motivo?

Pues quien fuera la compañía del mundo de fotografía estab lanzando una criptomoneda ¡para fotógrafos! Que se llamaría Kodakcoin, que a su vez es parte de KODAKone que es una plataforma de derechos de imagen.

Lo que haga falta. ¡Kafka vive! Claro luego pasó lo que pasó con el bitcoin y con todos estos disparates.

Lo mejor es esta frase del maestro Buffett:

"Me meto en suficientes problemas con cosas sobre las que pienso que sé algo. ¿Por qué debería ponerme largo o corto en algo sobre lo que no sé nada?"