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Situación de bolsas y mercados. Nuestra amiga la tendencia, la mejor arma en bolsa, forex y mercados financieros en general. Parte II

Me voy a apoyar en este excelente artículo de Edgar Palomas Molina publicado en La Gaceta de Economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México, en su año 15 número 8 y que estudia a las mil maravillas todo esto.

Para poder comprender lo que viene a continuación vean en primer lugar esta cita:

El primero en estudiar las series de tiempo fractales fue el científico británico Harold Edwin Hurst (1880-1978) en la década de los cincuenta en el campo de la hidrología. Posteriormente estas fueron retomadas por Mandelbrot, también en el campo de la hidrología, en los años sesenta y setenta (véase Mandelbrot [1982]). Hurst, al estar estudiando el comportamiento de los torrentes del Río Nilo para encontrar un diseño óptimo de presas, descubrió que muchos fenómenos naturales exhiben un comportamiento que puede ser caracterizado por un proceso aleatorio sesgado, en el cual existe una dependencia de largo plazo, o una “memoria a largo plazo” entre las observaciones; es decir, que los eventos de un periodo influencian a todos los periodos que le siguen.

Pues bien y simplificando mucho, podríamos decir que, basado en todos estos estudios, existe un coeficiente de Hurst al que llamaremos a partir de ahora H que es valiosísimo para lo que queremos saber. Es decir, si los partidarios de la teoría eficiente tienen razón y más vale que nos dediquemos a otra cosa o no.

- Si H menor o igual que 0,50 estamos ante una serie en la cual no hay memoria del pasado, es una serie antipersistente.

- Si H mayor que 0,50 estamos ante una serie con memoria del pasado lejano y conforme se acercara a uno sería una serie persistente con total dependencia del pasado lejano.

Es decir, si tomáramos largas series de cotizaciones y viéramos que tienen un valor superior a 0,50, aunque sea por muy poco, tendríamos la demostración de que ¡las tendencias existen! y que los defensores de esa pesimista teoría eficiente se equivocan.

Pues bien, como aperitivo vaya por delante que, por ejemplo, Edgar Peters en su libro editado por Wiley "Peters Chaos and order in the capital markets" demuestra sin ninguna duda que el H de SP 500 desde 1950 a 1988; es decir, durante 38 años es de ¡0,78!. El de IBM es de 0,71 y el de Coca-Cola es de 0,7. Por tanto, el mercado sí tiene memoria de largo plazo, sí existen las tendencias, no se comporta de manera racional y la teoría eficiente se equivoca, pues sigue un camino aleatorio sesgado.

Los profesores de la Escuela de Ingeniería comercial de la Universidad Católica del Norte de Coquimbo en Chile, Karla Soria y Sergio Zúñiga, demostraron que el índice IGPA de Chile entre 1982 y 1991 tiene un coeficiente H de 0,65.

Pero volvamos al estudio de Edgar Palomas, que está aplicado sobre el índice IPC de México. Ha estudiado desde 1988 al 2001, 3.517 observaciones en total, y le da un coeficiente de Hurst de 0,58. Es decir, demuestra que el mercado tiene una clara memoria de largo plazo y que claramente los acontecimientos pasados sí influyen en el futuro, la base del análisis técnico y de las tendencias bursátiles y el claro reflejo de que es la psicología humana la que guía al mercado y no un comportamiento racional de descuento de la información.

Pero lo más interesante es que este autor ha calculado además durante cuantos años persiste esta memoria de largo plazo, es decir, una cotización de hoy hasta cuántos años influye, y el resultado no ha dejado de sorprenderme, exactamente cuatro años, los mismos del curiosísimo ciclo de los presidentes que encajaría entonces plenamente.

El autor para asegurarse aplicó entonces cotizaciones al alzar. Es decir, montó una serie no de días seguidos, sino de días tomados al azar sin ningún orden. El H bajó inmediatamente a 0,50, mostrando serie aleatoria por completo.

Pero ahora viene algo muy importante.

Entonces el autor dejó aparte los datos diarios y estudió este mismo índice en datos mensuales desde 1983 a 2001. El resultado, que era de suponer por lógica, no se hizo esperar, el coeficiente H se disparó a 0,7132, mostrando una fortísima dependencia de los datos anteriores. Es lógico, cuanto mayor plazo de tiempo miramos menos aleatoriedad hay en las cotizaciones. Si miramos un gráfico de un minuto será más fácil que la barra siguiente sea más aleatoria, que si alargamos y nos vamos a un gráfico de semanas, donde las tendencias de largo plazo siempre quedan claramente marcadas.

Curiosamente, el plazo de persistencia o de influencia de la memoria de largo plazo de las series mensuales no varió y siguió siendo de cuatro años. He visto otros estudios en otros mercados y la persistencia siempre es la misma en el entorno de los cuatro años.

Posteriormente aplicó las series por sectores, en lugar de sobre el índice, y en todos los casos sin ninguna excepción se dio H significativamente por encima de 0,50. Es decir, se mostró serie dependiente del pasado.

Pero, atención, siempre el H del índice es mayor que el de los sectores individuales, lo cual muestra las ventajas de la diversificación.

Además el autor aplicó su trabajo a otros índices y los resultados fueron impresionantes y si no vean:

- Dow Jones entre 1950 y 2001 0,6585.

- Para SP500 0,69.

Duración de la memoria de largo plazo: cuatro años, lo cual muestra ya sin duda que el ciclo de los presidentes es vital.

A título de curiosidad les puedo decir que la firma Bloomberg tiene incorporada una función que calcula el coeficiente H en tiempo real, lo cual es para felicitar a esta firma, que muestra un alto nivel en sus coeficientes de análisis e invito a otras firmas a que incorporen este valiosa herramienta.

Mis conclusiones

1- No debemos sumirnos en el pesimismo de la teoría eficiente que dice que jamás se podrá vencer a un índice. La ciencia ha demostrado que esto no es así.

2- El ciclo de los presidentes en EEUU es un ciclo vital y que impregna y condiciona a muchos otros mercados del mundo.

3- Los mercados se mueven irracionalmente, influidos por la mente humana, lo que provoca que tengan memoria de largo plazo. Es decir, los hechos pasados influyen en el presente, las tendencias existen y no siempre la información que tenemos disponible está incorporada a la cotización.

4- Por lo tanto, como más dinero podremos ganar, además de siguiendo las tendencias, es buscando irregularidades, como por ejemplo las pautas estacionales, que no son más que el reflejo claro de este comportamiento típico del mercado basado en manías psicológicas de los seres humanos. Aprender a explotar esas irregularidades que se abrirán en el mercado sobre el comportamiento racional puede ser clave. Un ejemplo muy claro lo tenemos en la táctica de la magia de los seis meses, que explota el irracional comportamiento de comprar menos en períodos de vacaciones y de tener menos dinero en el bolsillo, cuando lo racional sería que el inversor comprara cuando la información se lo aconseja algo que no es así.

5- Se puede ganar al mercado y de hecho unos pocos lo hacen, la mayoría pierde, así que no es nada fácil, es muy cierto, pero el trabajo duro, el estudio constante, la humildad, la disciplina y la paciencia a la búsqueda de cómo explotar las irracionalidades de la mente humana puede dar mucho fruto. El exceso de confianza, pensar que somos los que más sabemos, el creer que nuestro método funcionará siempre y la indisciplina y la actuación a corazonadas, nos traerá disgustos, como a la mayoría de partícipes del mercado.

Pueden leer la parte I de este artículo en el siguiente enlace:

https://www.serenitymarkets.com/secciones/intradia/148-intrad%C3%ADa/destacado-en-intrad%C3%ADa/45911-situacion-de-bolsas-y-mercados-insistimos-la-tendencia-es-nuestra-amiga-vamos-a-demostrarlo-parte-i.html