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Al cierre. Intento de rebote tras pararse el desplome del yuan pero los bajistas demuestran que siguen teniendo el mando.

serenitymarkets.com

En la noche del 16 de marzo de 2004 una guapa y muy bien vestida señora de nacionalidad húngara de 32 años accedió al casino del Hotel Ritz en Londres. Le acompañaban un par de caballeros, también elegantemente vestidos, más o menos de la misma edad que ella y de origen serbio. Se dirigieron a la mesa de ruleta y parecían tres amigos jóvenes dispuestos a pasar una noche divertida en el casino como otros tantos.

Al menos eso parecía, hasta que de repente todos quedaron pendientes de ellos, pues dejaron sobre la mesa una apuesta simple (de posibilidades iguales como rojo-negro), muy por encima de lo usual, incluso para el Ritz, nada menos que 100.000 libras esterlinas. ¡Y ganaron!

Volvieron a reaparecer a la noche siguiente. Y volvieron a hacer lo mismo, pero en esta ocasión se llevaron nada menos que ¡1.200.000 libras! Es decir, más de dos millones de dólares. Casi nada, para retirarse.

El caso es que el casino consiguió que fueran todos detenidos alegando que habían hecho trampa. Seguro que si hubieran perdido ese dinero no los habrían detenido ni el casino habría dicho nada. Claro, el que va a un casino se piensa que va a perder, yo de esas he tenido experiencias y el que haya leído mi libro Leones contra Gacelas ya sabrá por dónde voy.

A partir de aquí hay versiones divergentes. Según el Sunday, llevaban un dispositivo láser en el teléfono móvil que alimentaba a un escáner que se conectaba a un ordenador para, midiendo la velocidad de la bola y de la ruleta, determinar en la zona en que se iba  a parar. Ppero según otras versiones, a pesar de que les revisaron sus teléfonos móviles, no encontraron nada. Al final no se presentaron cargos. 

Está claro que en los casinos se vende que el azar manda, pero parece que sólo manda cuando ganas. 

Donde sí que hay azar en el corto plazo es en bolsas como la actual, con niveles de volatilidad muy altos. Ayer el Mix cerraba por encima de 24, hoy está algo más bajo pero por encima de 21 y hay que recordar que más de 20 ya de por sí es una bolsa muy volátil.

Con volatilidades tan altas el mercado se comporta de manera diferente a lo habitual. Es la famosa asimetría de la bolsa que sube lento y con pausa, pero baja rápido y con grandes alternativas abajo y arriba. Por eso es tan difícil precisar el corto plazo en un mercado así. Otra cosa es el medio plazo. De momento está claro que los bajistas siguen totalmente con la situación controlada.

Pero hoy hemos intentado un rebote, un rebote que a la hora del cierre europeo quedaba totalmente frustrado. He incluso con susto final incluido, ya que en los últimos minutos, antes del cierre del contado, el futuro del Dax ha estado apunto de confirmar la pérdida de la media de 200, al rozar perder el mínimo de ayer que está sirviendo como punto de referencia para todos los Stop loss.

Esta mañana, cuando intentábamos el rebote, había dos grandes puntos que favorecían que esto sucediera. En primer lugar, el aspecto técnico, ya que los grandes índices como el futuro del Dax, el del SP 500 o el del Nasdaq en la sesión de ayer tocaban las medias de 200 en gráfico diario. Ya sabemos que estos son niveles muy difíciles de pasar a las primeras de cambio. Y de nuevo ha vuelto a suceder, cuando todos tocaban la media  a la vez, se montaba el rebote que ha durado hasta antes del cierre europeo.

El segundo motivo era de índole fundamental. Y es que sobre las 3:00 de la mañana el Banco Central chino ha iniciado una serie de intervenciones técnicas en el mercado monetario, enfocadas claramente a frenar la constante bajada de su divisa. Hay que recordar que ayer precisamente el desplome del yuan chino fue lo que provocó severas pérdidas, tanto en Europa como en Estados Unidos. Hoy, como decía, este punto se arreglaba en la madrugada.

De hecho, a la hora de escribir esta crónica, el yuan chino cotiza exactamente a 7,0555, es decir, sube un +1,07 % respecto al cierre de ayer. Bien es cierto que sigue claramente por encima de 7, que es lo que pone nerviosos a los mercados, pero desde luego está mucho más bajo del 7,15 que llegaba a tocar durante la madrugada de hoy, antes de la intervención del Banco Central Chino.

El Banco Central Chino iniciaba estas intervenciones, pese a las graves acusaciones de ayer por la noche de Estados Unidos que les calificaron de manera oficial y legal como manipuladores de divisas. Lo cual permite a Estados Unidos tomar nuevas medidas legales contra China.

Los norteamericanos no han tomado la mano a la tregua que parecía atender el Banco Central chino y durante todo el día de hoy han seguido atacando. En primer lugar, Donald Trump con un tuit absolutamente falso en el cual decía que el dinero fluía de manera notable desde China a Estados Unidos en busca de refugio. Nada más lejos de la realidad, en el año 2016 se invertía de manera directa por los inversores chinos 46.000 millones de dólares en Estados Unidos. Últimamente, esta cantidad no llega a suponer ni 5.000 millones al año. 

Posteriormente, su fontanero, Kudlow, el asesor de la Casa Blanca, ha amenazado veladamente a los chinos con que los aranceles del 10 % podrían subir incluso más si no tomaran medidas de aquí al 1 de septiembre, que sería la fecha de entrada en vigor de toda esta cuestión.

La realidad es que a estas alturas nadie se cree absolutamente nada de que exista ni la más mínima posibilidad de acuerdo entre China y Estados Unidos. Y esto se ha visto muy claro cuando Goldman ha dicho esta mañana que no dan ninguna posibilidad del acuerdo antes de las elecciones del año 2020. No podemos estar más de acuerdo con ellos. Lo máximo que pueden hacer ambos es marear la perdiz hasta esa fecha. Parece claro que los chinos van a intentar esperar a ver quién gana las elecciones en Estados Unidos el año que viene.

Por la tarde el mercado quedaba bastante desconcertado por las declaraciones de un miembro muy influyente de la Reserva Federal, Bullard, quien ha sorprendido a todo el mundo diciendo que no veía claro que fuera necesario bajar los tipos de interés. El desconcierto es mayor si se tienen cuenta que él es uno de los miembros más dovish o paloma de la Reserva Federal. Fue uno de los que más pidieron precisamente las bajadas de tipos y nadie entiende muy bien por qué ahora ha cambiado de opinión.

Con todo esto, el inversor sigue con mucho miedo, aquí no hay nada claro, todo depende de qué suceda entre Donald Trump y los chinos, y Trump no es precisamente una persona previsible. Muchos operadores no descartan el peligro de que haya una segunda oleada de bajadas e incluso algunos creen que en esta segunda oleada nos vamos a ir mucho más abajo. Hay que recordar que Morgan Stanley mantiene su previsión de caída hasta los 2700 y hoy ha aparecido una nueva advertencia que ha puesto nerviosos a muchos operadores. La de Nomura, que pueden leer en este enlace:

https://www.serenitymarkets.com/secciones/intradia/136-intrad%C3%ADa/52029-nomura-dice-que-no-se-puede-descartar-una-caida-estilo-lehman-de-aqui-a-finales-de-agosto.html

Lo que dice en ese artículo Nomura es que, aunque no se puede garantizar nada, ni mucho menos, se corre el peligro de que si hay una segunda oleada de bajadas, ésta sea del mismo estilo de la de Lehman Brothers del año 2008. Vamos, hablando claro, que sea un crash en toda la regla. Y además han puesto como fecha de aquí a finales de agosto.

Nosotros no tenemos ni idea de lo que pueda pasar, pero lo que sí que está claro es que es una situación de mercado muy peligrosa, que esas medias de 200 son vitales y que si son rebasadas a la baja con claridad puede haber riesgo de caídas importantes. De momento aún no está claro del todo. Situación tensa, agosto caliente garantizado y el mercado no está para tonterías, sino para seguirlo muy de cerca y con mucha seriedad en el análisis.

Gracias por todo, les deseo que descansen y que pasen una buena noche. Hasta mañana a todos y a Claudia en particular.

José Luis Cárpatos.