LogoHorizontalSerenitySamll a9d0f d2baf

INTEFI logo mini 1 911e6 a303e

Al cierre. Graves bajadas ante el convencimiento del mercado de que la recesión es inevitable

serenitymarkets.com

Hay una anécdota muy conocida de Pitágoras en la que según dicen tenía un admirador en el gobernante de Fliunte, un tal Leonte que no se caracterizaba precisamente por sus virtudes democráticas como era normal en la época. Un buen día fue a hablar con Pitágoras de quien se contaban maravillas y cuyos alumnos primero tenían que estar cinco años estudiando intensamente y escuchando sus discursos pero sin ver nunca a Pitágoras, sólo después de esos años si aprobaban un examen tenían derecho a hablar con él.

Pues bien, Leonte le preguntó a Pitágoras a qué se dedicaba, a lo que le contestó que era filósofo. Claro, Leonte no entendía qué quería decir aquella palabra y Pitágoras para ayudarle a entenderla le contó la siguiente metáfora. La vida es lo mismo que unos Juegos Olímpicos (recuerden que en aquella época eran muy importantes para los griegos). A este evento la gente va por tres razones diferentes. Los primeros son los competidores que van en busca de la gloria y el honor del triunfo en las diferentes pruebas. La segunda razón es aquella que esgrimen los comerciantes que aprovechan los juegos para ofrecer su mercancía. Y luego hay una tercera categoría que son los espectadores que sólo van a ver los juegos. Es decir, unos buscaban la gloria mediante el triunfo, otros buscan la riqueza material mediante sus transacciones comerciales, pero los más inteligentes son los espectadores que se limitan a contemplar las cosas, son amantes de la sabiduría; es decir, son filósofos.

Pues bien en bolsa hoy una buena parte de las manos fuertes hartos de aguantar ya carros y carretas han decidido pasar a ser filósofos de la bolsa, es decir marcharse y limitarse a contemplar las cosas sin más, desde la barrera por supuesto. 

Y es que muchos en esa contemplación de las cosas que están pasando han llegado al convencimiento de que la recesión es inevitable. 

El bofetón de datos macro negativos con el que nos desayunábamos era impresionante. 

Peor dato de producción industrial en China desde hace 17 años. Mal dato de ventas al por menor. 

Contracción del PIB de Alemania que está claramente en recesión, y es la primera potencia de la eurozona. Eso sí, Merkel y el ministro de economía nos han contado la mentira piadosa de que en realidad Alemania está en enfriamiento, no en recesión, luego viene lo de los brotes verdes y demás cucamonas que los políticos les hacen a los inversores y votantes para que no se asusten. Ellos entienden que sólo ellos están a la altura de ser alumnos de Pitágoras. 

Dato de producción industrial de la eurozona peor de lo esperado. 

Además el mercado había reflexionado durante la noche y se había dado cuenta de que ayer lo único que vimos tras esa comunicación de Trump de que había aplazado la mitad de los aranceles al 15 de diciembre era un poco menos de daño. Pero en realidad ¿qué se había ganado? Sigue habiendo aranceles. Van a aumentar en septiembre, Que es menos de lo esperado, pues bien, pero el daño sigue. Y lo peor es que todo el mundo ve que el daño ya está hecho. Y que a Trump, se le ha ido el juego de las manos y que ha dejado de controlar la partida. 

Pero lo peor llegaba a primera hora de la tarde, acelerando las pérdidas y causando que el Dax perdiera el peligroso soporte mayor de mercado de 11.540. 

Lo que todos habíamos entendido ayer, incluido un servidor, era que los norteamericanos y los chinos habían hablado entre sí y habían llegado a una especie de pequeño acuerdo. En ese pequeño acuerdo los chinos comprarían más productos, se iban a reiniciar las conversaciones en septiembre y por parte de Estados Unidos se aplazaban la mitad de los aranceles al mes de diciembre como contrapartida y gesto de buena voluntad.

Pero a primera hora de la tarde el secretario de comercio de los Estados Unidos dejaba claro que no habíamos entendido bien la historia. Aclaraba que era un gesto unilateral por completo del Presidente de Estados Unidos, para evitar estropear la campaña de Navidad a las empresas de su país. Y lógicamente para no perder votos porque todo el mundo le iba a poner verde. Una cuestión de votos.

Aclaraba además, que no tenían ni siquiera una fecha para empezar las negociaciones de nuevo en septiembre.

Y lo peor de todo que no había contrapartida alguna por parte de los chinos, que por lo visto ni se habían enterado. La decisión del presidente se basaba exclusivamente en motivos domésticos, y según se ha dicho después no sólo en no querer estropear la campaña de Navidad, sino también por temor a una subida de la inflación subyacente por los aranceles, ya que ayer este dato se fue al máximo de seis meses.

Claro el Presidente nunca va a reconocer que los aranceles podrían subir la inflación, porque él tiene el relato absolutamente falso de que los aranceles no perjudican en nada ni en las empresas, ni a los agricultores, ni a los particulares de Estados Unidos. Lo cual es falso.

Pero aún quedaba un susto más que ha sido lo que ha rematado definitivamente a la sesión. A media mañana europea se daba  el dato de que las curvas de tipos de bonos americanos a dos años y bonos a 10 años se invertían por primera vez desde el año 2007. 

Lo que pasa es que hay que tener las cosas claras con este tema. Como ya esperábamos y hemos comentado en muchas ocasiones éste era un asunto muy psicológico, porque el mercado se obsesiona con este spread de 2:10 años en particular. Pero la realidad es que las curvas de tipos llevan invertidas desde el mes de marzo. Como ya comentamos en la página en el mes de marzo de este año,  ahí se invertían las curvas de tres meses y 10 años, estando todo lo que había por el medio también invertido. En suma que todo el mundo está diciendo que se pone en marcha el reloj de la recesión y que aún queda mucho, pero no es cierto, no queda tanto,  porque el reloj se tuvo que poner en marcha en marzo, es decir hace ya casi cinco meses. El problema, y lo que ha asustado al mercado, es que desde hace 50 años siempre que ha habido inversión de curvas de tipos al cabo de unos meses había una recesión. Y las bolsas no lo pasan bien en las recesiones.

Además, hoy mismo se invertían también las curvas de tipos de 2:10 años en el Reino Unido para acabar de arreglar las cosas. En Alemania las curvas entre tres meses y 10 años también están invertidas. 

Resumiendo el día, el mercado ha cambiado de pensamiento y ahora entiende que pese al gesto de ayer del Presidente de Estados Unidos las posibilidades de acuerdo con los chinos son remotas. Y además está asustado por las enormes compras de bonos de las manos fuertes que han llevado a invertir las curvas de tipos y esto siempre es el presagio de la recesión  que empieza a verse como inevitable, y de la que se culpa en gran parte al presidente de Estados Unidos por haber entrado en el juego de las guerras comerciales que finalmente no ha sabido controlar. 

En suma, el mercado sigue estando muy difícil y hay que andarse con mucha precaución si se está dentro. 

Que descansen,  mañana actualizamos la web con normalidad aunque sea festivo. 

Hasta mañana a todos y...a Claudia en particular.