Sábado, 20 Octubre 2018

Tesla: posible salida del mercado para no estar sometida a juicio

La noticia ha sido sorprendente y ha pillado a muchos a contrapié. Sí que es cierto que Tesla, en concreto su presidente, está bajo una tormenta mediática constante porque no es una persona que parezca llevar muy bien la discreción que debe tener una persona que está al mando de una compañía con accionistas. Recuerden que hizo en su momento unos comentarios en las redes sociales muy desafortunados y eso ha penalizado muchísimo la cotización en la bolsa, hasta tal punto que ha hecho que muchos se pregunten si está capacitado para liderar todo el proyecto.

Ese interrogante acerca de sus capacidades, es lo que parece haber desbordado ya su capacidad de aguante. Hace bien poco hemos sabido que están considerando sacar de la bolsa la empresa comprando las acciones a 420 $. Esto supone una prima muy jugosa y está haciendo que suba en el fuera de horas y será un punto de apoyo muy importante no sólo para el Nasdaq y también para los FAANG+, pero en el fondo no es una buena noticia. No es una buena noticia porque significa que quiere que la información de la empresa y sus movimientos no sean públicos, de forma que no pueda juzgarse lo que dice y lo que hace y perjudicar a todo el proyecto. Por lo tanto, no poder aguantar las críticas del juicio constante de la cotización bursátil, ha provocado que esté pensando en cerrar la puerta.

Hay que recordar que en las redes sociales algunos accionistas pidieron a Musk que no les decepcionarse porque habían puesto todo su capital, ahorros y el dinero de una segunda hipoteca, en el precio de la acción.

Evidentemente, al ver los problemas que está teniendo la compañía para poder sacar adelante la producción, poder lidiar con el descontento internacional en el servicio de post venta en aquellos países que han apostado por los coches eléctricos precisamente por la escasa capacidad industrial que tienen para suministrar recambios, pues son problemas a la vista que van a dañar la cotización de la empresa. Además, tiene que luchar contra la guerra comercial y eso no favorece la internacionalización.

En resumidas cuentas, se escoge no sufrir. Sacamos la empresa fuera de la bolsa, no existen juicios, el presidente y el dueño puede decir lo que le dé la gana que no se verá afectada de forma pública la cotización, aquí paz y después gloria.

 

tsla