Viernes, 17 Agosto 2018

El Banco de Inglaterra sube tipos al 0,75% pero dice que no hay prisa para la siguiente subida

Los tipos en Reino Unido se sitúan en el 0,75%, subiendo desde el 0,5% anterior, movimiento esperado.

Ahora mismo no ha habido ningún tipo de discrepancia porque los nueve votantes han votado subir los tipos de interés y además mantiene sin cambios el programa cuantitativo.

Con respecto a las previsiones, dicen que la tendencia de largo plazo de los tipos de interés reales de la economía británica están entre el 0% y el 1%, lo que equivaldría a un tipo bancario de entre el 2% y el 3%. A corto plazo, el tipo de interés de equilibrio es más bajo.

Dicen que si la economía continúa desarrollándose ampliamente en línea con las proyecciones, mayores subidas y restricción de la política monetaria sobre el período de previsión sería apropiado. Vamos, que si la economía lo sigue haciendo bien, pues podrían seguir hablando de más restricciones a la política monetaria. Avisan de que cualquier nueva subida de tipos de interés será a ritmo gradual y además limitadas.

Con respecto a las previsiones, la inflación a un año estará en el 2,15%, lo suben desde el 2,13% anterior. En dos años la perspectiva sube del 2,03% hasta el 2,09%, a tres años sube del 2% al 2,03%.

Con respecto al producto interior bruto en 2018 lo ve al 1,4%, sin cambios con respecto a la proyección de mayo. En 2019 lo suben del 1,7% al 1,8%, en 2020 se mantiene estable en el 1,7%.

Para lo que queda de año, en el segundo trimestre tendremos un crecimiento del 0,4% y en el tercer trimestre se repite la cifra.

La proyección de crecimiento de los salarios en el último trimestre de este año está en el 2,5%, se reduce un poco desde la previsión anterior de mayo del 2,75%. En el último trimestre de 2019 se mantiene estable en el 3,25% y a finales de 2020 mantiene estable en el 3,5%.

Con respecto a los datos de inflación, no se fían mucho porque los últimos datos de la misma apuntan a un ligero debilitamiento de las presiones inflacionarias, pero consideran que últimamente los datos son muy erráticos.

Vuelven a avisar de que la perspectiva económica podría ser influenciada de forma significativa por la respuesta de los hogares y las empresas, junto con los mercados, a la salida de la Unión Europea.

También avisan contra el proteccionismo porque dicen que esas políticas están empezando a tener un efecto adverso porque la perspectiva de corto plazo para la economía global es más débil que en mayo.