Domingo, 16 Diciembre 2018

Serenitymarkets.com

El BCE ha hecho exactamente lo esperado, ni más ni menos. Dar por finalizada la QE por una cuestión de credibilidad e intentar nadar y guardar la ropa, porque los tiempos no están para alegrías. 

Se ha reconocido que la inflación va a bajar en los próximos meses, lo que no puede ser de otra manera, cuando tenemos al petróleo a 50$, pero el reconocimiento de este factor ha debilitado al euro. De forma algo retórica ha dicho, que eso sí en el "medio plazo" se cumplirán objetivos. 

Ha rebajado las previsiones de PIB en una décima este año y el que viene reconociendo además en varias declaraciones que los datos macro son peores de lo esperado, y que los riesgos de crecimiento están sesgados a la baja. 

Muy importante, se ha confirmado, como se esperaba, que la QE en realidad seguirá porque seguirán comprando los vencimientos de su enorme cartera, simplemente será una QE más pequeña. Ha especificado que por un largo período de tiempo, y no ha querido especificar cuanto, a pesar de que se lo han preguntado expresamente. 

Ha dicho que no tiene un calendario de subidas de tipo, y ha seguido diciendo que antes del verano no se darán subidas, aunque la mayoría de los analistas incluidos nosotros no esperamos subidas en todo 2019. 

En suma bastante dentro de lo esperado, aunque reconociendo debilidad económica, y peligro para la inflación a corto plazo. 

Bastante bueno para bolsas y bonos y flojos comentarios para el euro. 

Los precios de importación de Estados Unidos del mes de noviembre pasan de un crecimiento del 0,5% a tener un fuerte desplome de -1,6%, una bajada muy superior al -0,9% esperado. Esto ayuda a reducir la inflación. La interanual se frena profundamente pues sólo tiene un incremento del 0,7% cuando la lectura anterior estuvo rondando el 3,5%.

Con respecto a los precios de exportación, también tenemos descenso pasando de un incremento del 0,4% tener un descenso de -0,9%, una bajada muy superior al -0,1% esperado. En la interanual frenamos desde una subida del 3,1% a otra del 1,8%.

El dato es positivo para el mercado porque los precios de importación tienen una bajada importante y eso hace que haya menos apoyo para la inflación, lo que podría ayudar a facilitar a la Reserva Federal pausar las subidas de los tipos de interés. El dato es positivo para el mercado, positivo para los bonos y negativo para el dólar.

Reconoce, aunque parece contradictorio con lo que ha dicho antes, que la inflación general bajará en los próximos meses. Pero que la subyacente subirá en el medio plazo.