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Situación de bolsas y mercados. Nuestra mente nos engaña en el trading

serenitymarkets.com

El artículo de hoy es una segunda parte del de hace pocos días, el en que hablábamos de lo difícil que es dejar correr los beneficios y cortar las pérdidas.

Vean qué fácilmente nos engaña nuestra mente y nos aleja de poder conseguir nuestros objetivos, aumentando el sufrimiento:

https://youtu.be/PlTtjBI03IQ

 

Pues ya han visto el gato parece que se mueve, y sin embargo cuando volvemos ahora y pasamos el trozo en que aparece el gato no se mueve nada, todo fue una ilusión óptica.

 Manuel Conthe hace ya varios años en un artículo de la revista "Encuentros Multidisciplinares" titulado "La psicología de las finanzas" cuando era director del Área Internacional de Analistas Financieros Internacionales, contaba lo siguiente sobre el efecto disposición que es precisamente este: 

Disposition effect: ¿Por qué los inversores son reacios a vender acciones con pérdida y proclives a vender las que arrojan plusvalías? La TP(Teoría de la Perspectiva y la Psicología de las Finanzas) lo atribuye a la forma en S de la función de valor; que refleja el valor marginal decreciente de ganancias y pérdidas. Imaginemos, por ejemplo, que un inversor compró una acción en 50 euros. La acción ahora cotiza a 55 y existe la misma probabilidad que suba a 60 o que baje a 50. Pues bien, el valor atribuido a una plusvalía segura de cinco euros será mayor que el de una potencial ganancia de 10 con probabilidad del 50%. El inversor materializará, pues, su ganancia. Imaginemos ahora que esa misma acción cotice a 45 euros -con una minusvalía latente de cinco- y que exista la misma probabilidad de que suba a 50 o que baje a 40. Si vende, el inversor materializará una pérdida de cinco euros. Si no lo hace, su potencial minusvalía será de 10 euros con probabilidad del 50%. Enfrentando a esa desagradable tesitura, el dolor marginal decreciente de las pérdidas hará que prefiera conservar el valor. 

Efectivamente así es, la función de valor tiene forma de S porque tendemos a ser muy atrevidos cuando tenemos pérdidas pero tenemos una tendencia natural por nuestra psicología humana a cortar las ganancias, por una razón sencilla, porque soportamos mucho peor el dolor que el placer si lo recibimos en la misma dosis. Es algo comprobado por cualquier psicólogo. Vean ustedes el programa "¿Quiere ser millonario?" A la más mínima duda los concursantes se plantan, hasta se ha dado el caso de uno que se plantó a la segunda pregunta por no arriesgar 500 euros, cuando el premio máximo del concurso es de un millón de euros. 

¿Y podemos luchar contra todo esto?

Pues sí…

Lei Feng de Bear Stearns y Mark Seaholes de U.C. Berkeley publicaron un interesante trabajo al que refería más arriba en el que se plantearon un reto: 

¿Se podría evitar este efecto con la debida formación del operador o cuando adquiere experiencia? 

2- La sofisticación predispone al operador un 67% menos al efecto disposición. 

3- La experiencia atenúa el 72% el efecto disposición pero no lo elimina totalmente, pero claro, una rebaja así es decisiva. 

Queda claro, que como todo en la vida, hay que formarse, y en esa formación hay que ir adquiriendo experiencia, no hay otra, nuestra mente si la dejamos sin “pulir” tenderá a actuar al revés.

Voy a comentar algunas fórmulas que les serán de gran utilidad y que aparecen en mi libro leones contra gacelas:

Llamemos P al porcentaje mínimo de aciertos necesario como mínimo para que el sistema sea válido.

RPL al ratio profit-loss de nuestro sistema.  Es decir el ratio entre lo que ganamos cuando ganamos contra lo que perdemos cuando fallamos.

La fórmula sería: P tiene que ser mayor que 1 partido por RPL +1.

Como las comisiones juegan un papel importante, debemos incorporarlas a la fórmula para hacerla más ajustada y quedaría de la siguiente manera:

P debe ser mayor al siguiente cociente:

- En el numerador 1 + el resultado de dividir la comisión por la media de pérdida cada vez que perdemos.

- En el denominador 1 + RPL.

Para los que no tengan ganas de sacar números, en esta tabla reflejo el porcentaje de aciertos que sería necesario según nuestro RPL o ratio profit-loss:

RPL de 2: el valor mínimo de P sería del 33,33%.
RPL de 1: el valor mínimo de P sería del 50%.
RPL de 0,5: el valor mínimo de P sería del 66,67%.

Esto sería sin comisiones. Si incorporamos las comisiones que cada uno pueda tener, el porcentaje será algo mayor, lógicamente.

Les pondré a continuación un ejemplo donde vamos a intentar adaptarnos bastante a la realidad:

Tenemos un sistema cuya comisión en total por la operación completa es de 15 euros. El ratio profit-loss es de 2, es decir, gana el doble de media cuando gana de lo que pierde cuando pierde y la media de pérdida cuando falla es de 400 euros.

La fórmula aplicada quedaría:

- En el numerador: 1 +(15/400) = 1,0375.

- En el denominador: 1+2 = 3

- Resultado final: 1,0375 / 3 = 0,3458 o, lo que es lo mismo, en porcentaje 34,58%.

Es decir, nuestro sistema debe tener bajo estas condiciones un mínimo de porcentaje de aciertos del 34,58% para ser rentable y fiable.

Si bajamos la comisión a la mitad, sólo necesitaríamos el 33,9%.

La lógica de esta "tranquilidad" con la que nos podemos mover si los ratios son correctos es muy simple. Si acertamos tan sólo un poco menos de la mitad de las veces, pero cuando acertamos ganamos el doble de media de lo que perdemos cuando nos equivocamos, por pura matemática, el sistema es ganador.

Resumiendo, la mente humana está totalmente preparada para dejar correr las pérdidas y cortar las ganancias. Nuestro trabajo será, siendo conscientes de ello, poner los medios necesarios para que en la realidad sea justo al revés, nos va la cuenta de trading, o de inversión en ello. Esta regla no tiene excepción, ya seamos inversores a corto, a largo o a medio plazo.  Sólo podremos hacer una excepción a la norma y dentro de un orden y del sentido común, cuando nuestro método tenga un % de aciertos muy elevado. Por ejemplo un caso típico de esta excepción  podría ser un operador que trabaje con Iron Condors de delta baja. Su % de aciertos se moverá posiblemente por encima del 70%, puede permitirse el lujo de tener este enfoque al revés, pero evidentemente no excesivamente. Para la mayoría de casos, la regla debe de ser de oro, dejar correr las ganancias y cortar las pérdidas.